Imágenes captadas de las videograbaciones de la firma por separado del memorando de entendimiento por los mandatarios de Estados Unidos, Donald Trump (izquierda), y de Irán, Masoud Pezeshkian. Tras la rúbrica, el republicano comentó: “esto no fue fácil”. Foto cuenta de X de Macron y de Afp
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo de Irán, Masoud Pezeshkian, firmaron ayer un memorando de entendimiento para poner fin al conflicto armado. El acuerdo entrará en vigor “de inmediato”, aseguró Pakistán, país mediador.
Horas después de que amenazó con bombardear de nuevo a la república islámica, Trump firmó personalmente una copia del acuerdo en una cena con el mandatario de Francia, Emmanuel Macron, en el palacio de Versalles, tras la cumbre del G-7, que se celebró en Evian.
En un video publicado por un asistente de la Casa Blanca, se ve al presidente republicano sentado junto a Macron ante una mesa donde firma el texto. Luego el republicano entrega el documento y el bolígrafo al secretario de Estado, Marco Rubio, mientras personas en la sala le aplauden.
Irán, en tanto, recordó que ya había suscrito electrónicamente el acuerdo y consideró que quizá no haga falta una ceremonia mañana en Ginebra, Suiza, como se había adelantado.
Después, en una entrevista con el medio estatal Irib Tv, el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baghaei, detalló que “en las pasadas 24 horas analizamos esto más a fondo y concluimos que la mejor opción era que el texto fuera firmado de manera virtual por los presidentes de los dos países” y no en una ceremonia en Suiza como estaba previsto.
El funcionario explicó que las firmas digitales de los jefes de Estado de ambos países elevaría “los costos de violarlo”. También destacó que celebrar una ceremonia “no sería muy apropiado”.
Mañana comienza la segunda fase de la negociación
Baghaei confirmó que la segunda etapa de las negociaciones entre Teherán y Washington comenzará mañana en Suiza, aunque añadió que “ya veremos qué resultado alcanzan las partes a través de los mediadores en las próximas horas”.
Remarcó que los compromisos recíprocos del país islámico, de acuerdo con lo estipulado en el texto, entrarán oficialmente en vigor ahora que el documento ha sido firmado.
Sobre el uranio enriquecido, el funcionario iraní insistió en que no se retiraría del país, sino que será diluido dentro de la nación islámica y enfatizó que Teherán no iba a negociar con otros gobiernos su programa de misiles.
“Nuestros cohetes son necesarios sólo para dispararlos y no para negociar. No mantendremos conversaciones con nadie sobre nuestra capacidad de defensa en ningún proceso (de diálogo)”, aseveró.
Momentos después de la confirmación por separado de Estados Unidos e Irán sobre la firma del acuerdo, el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, afirmó que el pacto “entrará en vigor con efecto inmediato y, como primer paso, la república islámica de Irán reabrirá instantáneamente el estrecho de Ormuz y Estados Unidos levantará inmediatamente el bloqueo naval”.
Los detalles del memorando de entendimiento entre las partes fueron divulgados previamente por funcionarios estadunidenses, mientras Trump pronunciaba un extenso discurso en el que se jactó de salvar al mundo de una “catástrofe económica”.
Gran parte del acuerdo restablecería el statu quo previo a la guerra, incluido el fin de las hostilidades, la reanudación de las negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán y la reapertura del estrecho de Ormuz, un paso crucial para el petróleo y el gas natural del mundo, y cuyo cierre creó una crisis energética histórica.
Incluye además el fin de las agresiones de Israel contra objetivos de Hezbollah en Líbano, una de las partes más delicadas del acuerdo, porque el gobierno israelí asegura que seguirá con los ataques y la ocupación de vastas franjas de ese territorio. La república islámica advirtió que Tel Aviv debe retirarse en virtud del acuerdo firmado.
Persisten las amenazas
Antes, el mandatario republicano amenazó con bombardear de nuevo a la república islámica si en el plazo de 60 días que establece el memorando no se llega a un acuerdo definitivo y se mostró satisfecho con lo estipulado en el texto, durante su discurso en la cumbre del G-7, en el que divagó sobre distintos temas sin claridad en sus declaraciones.
En el acuerdo, reconoció, se contempla devolver los activos congelados al país islámico.
“No es nuestro dinero, es suyo, y lo congelamos en un momento determinado. Vamos a tener que devolverlo. Si no, nadie volvería a invertir en el dólar”, aseguró.
Trump reconoció que tiene una pequeña disputa sobre Líbano con Israel y solicitó al primer ministro y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, ser “un poco más conciliador”.
“Bibi Netanyahu es un buen hombre, a veces se emociona un poco, pero es un muy buena persona. Hemos tenido una asociación increíble; ha sido un primer ministro fabuloso. Tenemos una pequeña disputa sobre el Líbano. Le digo que puede ser un poco más conciliador. No tiene que derribar un edificio cada vez que alguien de Hezbollah entra en él”, señaló a periodistas al aludir al premier por su apodo.
En este sentido, el secretario general del movimiento chiíta, Naim Qasem, calificó el acuerdo de una “gran victoria” para Irán y un “momento decisivo” para Líbano y felicitó “al pueblo iraní, a la resistencia y a las naciones sedientas de independencia y libertad por esta gran victoria”.
El presidente de Francia saludó el convenio, al que calificó de “bueno”, aunque agregó que “no resuelve todo inmediatamente” y dependerá de futuras negociaciones entre las partes sobre la cuestión nuclear.
China, que también celebró la firma del entendimiento, manifestó su apoyo a Irán en la defensa de su soberanía y seguridad, declaró el canciller chino, Wang Yi, en una conversación telefónica con su homólogo iraní, Abbas Araghchi.
Pekín se mostró dispuesto a fortalecer la comunicación con Teherán y contribuir a la paz y la estabilidad en Medio Oriente, reiteró el canciller del gigante asiático.
El primer ministro de India, Narendra Modi, expresó a Trump su agradecimiento “por su liderazgo en el avance de los esfuerzos para restablecer la paz en Asia occidental. Gracias a sus esfuerzos, señor presidente, resurgió la esperanza de paz y estabilidad en la región y estoy convencido de que esto conducirá a una paz duradera”.
Nota tomada de: La Jornada

