A 4 años de la guerra Rusia-Ucrania: Putin no logra sus objetivos y Zelensky descarta rendirse

Un hombre recupera artículos de una tienda incendiada durante un ataque ruso en Járkov, Ucrania. Foto: Ap / Archivo Al cumplirse este martes el cuarto aniversario desde que el presidente, Vladimir Putin, ordenó iniciar su “operación militar especial”, Rusia sigue sin conseguir los objetivos que fijó su mandatario y Ucrania no parece dispuesta a rendirse. Cuatro años después de la madrugada del 24 de febrero de 2022, en medio ya de una guerra en toda regla, Rusia busca “liberar” la totalidad de las regiones de Donietsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia; “desnazificar” Ucrania; desarmar a su ejército; en impedir que ingrese a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y en obligarla a declararse país neutral y desnuclearizado; en modificar las leyes para beneficiar a la minoría de origen ruso, entre otras exigencias. Ucrania, resiste gracias al apoyo en recursos y armamento que le proporcionan sus aliados europeos, ahora comprándolo a Estados Unidos, y es consciente de que Rusia tiene más armas y soldados; por lo tanto, no está en condiciones de expulsar a las tropas rusas de los territorios ocupados, cerca de 20 por ciento del país, incluyendo Crimea, anexionada en 2014, pero no considera posible capitular, según su presidente, Volodymir Zelensky. Entretanto, Kiev trata de frenar el ejército ruso y procura golpear infraestructuras del interior de Rusia con sus propios medios —drones y misiles fabricados en Ucrania—, confiando en que su capacidad de aguantar los ataques aéreos rusos sea mayor a las posibilidades de Moscú de financiar esta guerra, que desde hace tiempo se volvió de posiciones y desgaste. Detrás de la guerra, se libra otra, la de las narrativas encontradas, y cada cual intenta imponer no solo su versión de los hechos que ocurren todos los días, también de las causas que derivaron en la ruptura de estos dos pueblos otrora hermanos. Rusia argumenta que Occidente —Estados Unidos y sus aliados de la OTAN— no le dejó otra opción al incumplir su promesa de que no habría ampliación de la alianza noratlántica hacia el este e instalar en Kiev “un régimen nazi” después del “golpe de Estado” que depuso en 2014 al entonces presidente, Viktor Yanukovich. Dice que tenía que detener el “genocidio” de la población de origen ruso, defender su idioma, cultura y religión, así como evitar que se instalaran en territorio ucranio bases de la OTAN, lo cual representaría una amenaza para su seguridad nacional. Las autoridades ucranias sostienen que, destituido el impopular mandatario por el Parlamento, incluso con los votos de su propio Partido de las Regiones, tras abandonar el cargo durante una semana sin saber dónde se escondía, Ucrania celebró dos elecciones presidenciales (la primera la ganó Petro Poroshenko y la segunda, Volodymir Zelensky). Afirman que los 14 mil muertos que menciona Moscú como “genocidio” son las víctimas, de ambos lados, que hubo en la guerra civil de 2014-2015. Los efectos negativos de la contienda se dejan sentir en ambos países. Desde luego, no de la misma manera, pues la devastación de Ucrania, producto de bombardeos cotidianos, no es comparable con los daños causados en Rusia con armamento occidental escaso y que tiene prohibido usar en el territorio ruso a más de 300 kilómetros de la frontera. Ambos, Rusia y Ucrania, han pagado ya un altísimo precio en vidas desperdiciadas, que se estiman, según diversas fuentes, en cientos de miles por ambos lados, aparte de al menos medio millón de bajas por heridas graves y diferentes formas de invalidez (amputación de piernas y brazos, en primer término). Ahora tanto Moscú como Kiev en realidad querrían poner fin a la guerra, pero ninguno quiere ser visto como perdedor. El primero empieza a sufrir los efectos de las sanciones extranjeras, se están acabando el oro y los recursos ahorrados en tiempos de bonanza petrolera, hay dinero todavía para reclutar soldados, pero ya no alcanza para pagar los entierros, por mencionar solo algunas de las preocupaciones del Kremlin. El segundo, mientras la población civil tiene que pasar uno de los inviernos más duros sin calefacción, agua y electricidad, afronta serios problemas para reclutar soldados y necesita más armamento, aunque se mantiene firme en la línea del frente. Presionados por Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, necesita colgarse medallas como “pacificador”, Rusia y Ucrania aceptan sentarse a negociar en Estambul, Abu Dabi, Ginebra o donde sea, pero sin hacer las más mínima concesión recíproca, en asuntos de fondo, para facilitar un arreglo político. Las perspectivas, opinan analistas, son sombrías: en lugar de un pronto tratado de paz, habrá más devastación y más muertes. Nota tomada de: La Jornada

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Kiev queda sin calefacción por ataque y alcalde pide evacuar

Imagen: Evgeniy Maloletka/AP Photo/picture alliance Vitali Klitschko solicitó a quienes puedan que abandonen temporalmente la ciudad. La mitad de los apartamentos de la capital ucraniana está sin servicio. La mitad de los edificios residenciales de Kiev quedaron sin calefacción luego de que Rusia lanzara intensos ataques contra infraestructura civil este viernes (09.01.2026), donde perdieron la vida cuatro personas. El alcalde de la capital ucraniana, Vitali Klitschko, pidió a los residentes en condiciones de hacerlo que abandonen la ciudad temporalmente y busquen refugio calefaccionado fuera de la urbe.  «La mitad de los edificios de apartamentos de Kiev -casi 6.000- están sin calefacción debido a daños a la infraestructura crítica causados por un ataque masivo del enemigo», dijo Klitschko. «También hago un llamado a los residentes de la capital que tengan la posibilidad de abandonar temporalmente la ciudad y trasladarse a lugares con fuentes alternativas de energía y calefacción, para que lo hagan», añadió. La capital registraba el viernes temperaturas en torno a los -8 °C y en descenso. La empresa eléctrica privada DTEK reportó que además 417.000 hogares están sin suministro de luz en Kiev. En tanto, el presidente Volodimir Zelenski, detalló que unos 40 edificios resultaron afectados por los ataques, incluidos 20 edificios residenciales y la embajada de Qatar, país que posteriormente detalló que ninguno de sus funcionarios resultó herido tras el bombardeo de su representación diplomática. No es primera vez «Además de nuestra infraestructura civil y las instalaciones energéticas, anoche un dron ruso dañó un edificio de la Embajada de Qatar, un Estado que hace tanto para mediar con Rusia con el fin de asegurar la liberación de prisioneros de guerra y civiles retenidos en prisiones rusas», detalló Zelenski en un mensaje en la red social X (Twitter). No es la primera vez que un bombardeo ruso daña edificios de legaciones diplomáticas. Las consecuencias más fuertes para embajadas en Kiev se registraron en diciembre de 2024, cuando Rusia golpeó con cinco misiles balísticos norcoreanos y de fabricación propia la capital ucraniana. Entonces, el ataque provocó daños en cinco distritos de la capital de Ucrania y los cristales de las embajadas de Portugal, Argentina, Albania, Macedonia del Norte, Montenegro y Palestina, que se encontraban en un edificio situado a pocos metros del lugar de las explosiones, sufrieron daños menores. Nota tomada de: DW

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Wadephul: puntos sobre UE y OTAN, eliminados de plan de paz

Johann Wadephul, ministro de Relaciones Exteriores de Alemania.Imagen: Sebastian Christoph Gollnow/dpa/picture alliance Johann Wadephul, el ministro de Exteriores de Alemania, dijo que los puntos del plan de Washington para la paz en Ucrania que afectan a la UE y a la OTAN fueron eliminados. El ministro de Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, afirmó este lunes (24.11.2025) que en el curso de las negociaciones, que se mantuvieron el domingo en Ginebra entre representantes europeos y de EE. UU., todos los puntos del plan de Washington para la paz en Ucrania relativos a la Unión Europea  y a la OTAN han sido eliminados, lo que calificó de gran éxito. «Todas las cuestiones que afectan a Europa y a la OTAN han sido eliminadas de este plan, es un éxito decisivo que logramos ayer», dijo este lunes en una entrevista con la emisora Deutschlandfunk. «Hemos dado un primer paso y hemos protegido los intereses europeos», remachó y agregó que el segundo paso es que la UE, en su papel como «abogado» de Ucrania, consiga proteger la soberanía de este país, lo que implica que Kiev pueda decidir qué concesiones realiza en el marco de un acuerdo de paz. Wadephul manifestó la expectativa de que ahora la administración estadounidense mantenga contactos con los rusos y les presente la propuesta de paz enmendada y expresó la esperanza de que ninguna de las partes obstaculice un acuerdo. Preguntado por los detalles del plan, en concreto por las cesiones territoriales que se le demandarán a Ucrania, admitió que se trata de uno de los puntos más «problemáticos» y reiteró la postura europea de que «el frente actual sea el punto de partida de la negociación, aunque no el punto final». «Puede haber cambios», apuntó, en referencia a la posibilidad de que Kiev acepte retirarse de territorios que aún controla en el Donbás, tal y como exige Moscú, pero esto en todo caso deben decidirlo los ucranianos, según dijo. Wadephul recalcó en este sentido que la prioridad no es alcanzar un alto el fuego lo más rápidamente posible, sino llegar a un acuerdo que ambas partes puedan asumir y mantener, y recordó que las cesiones territoriales son difíciles para Ucrania, puesto que serán «muy fuertemente criticadas» por la población afectada. Interrogado por las garantías de seguridad que se le ofrecerían a Ucrania, afirmó que es un aspecto «muy positivo» que unas garantías claras por parte de EE .UU. estuvieran ya incluidas en el primer borrador, lo que implica que Rusia estaba «evidentemente dispuesta a aceptarlas». No obstante, el ministro admitió que no hay un acuerdo concreto sobre el aspecto de las garantías, aunque la UE querría que fueran equivalentes a la protección mutua que se brindan los países de la OTAN y que deberían tener «por lo menos» la calidad de las garantías ofrecidas a través del Memorando de Budapest, cuando Ucrania renunció a sus armas nucleares. Nota tomada de: DW

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Bombardeos rusos contra la ciudad de Kiev dejan seis muertos

Daños en la embajada de Azerbaiyán en Ucrania tras un ataque aéreo ruso, en Kiev, el 14 de noviembre de 2025, en el contexto de la invasión rusa de Ucrania. Foto Afp Rusia mató a seis civiles durante bombardeos en zonas residenciales de Kiev este viernes afirmo Ucrania, cuyo presidente denunció un ataque «abominable» contra civiles. Horas después de estos ataques, las autoridades ucranianas reportaron que un dron ruso impactó en un mercado en el sur del país, causando la muerte de dos personas. El bombardeo sobre Kiev fue uno de los más intensos desde que Rusia lanzó una ofensiva a gran escala contra Ucrania en 2022, con daños registrados en gran parte de los distritos de la capital. El ataque también alcanzó la embajada de Azerbaiyán, según Bakú, que aseguró que un misil tipo Iskander destruyó parte de sus instalaciones, por lo que convocó al embajador de Moscú. En el este de la capital, periodistas de AFP vieron edificios residenciales con fachadas calcinadas y ventanas destruidas, y a equipos de rescate buscando sobrevivientes entre los escombros. «Las puertas volaron, había llamas por todas partes, el fuego se propagaba, los vecinos gritaban», contó Maria Kalchenko frente a uno de los edificios golpeados. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, denunció un ataque «calculado con el objetivo de causar el mayor daño posible a la población y a las infraestructuras civiles». Los bombardeos dejaron además unos 30 heridos y daños en un hospital, tiendas y oficinas, indicaron las autoridades. «Desprecio por la humanidad» Rusia ha intensificado los ataques contra Kiev en los últimos meses, y apunta especialmente a instalaciones energéticas, sistemas ferroviarios y zonas residenciales. Alemania afirmó que estos nuevos ataques demuestran el «desprecio por la humanidad» del presidente ruso Vladimir Putin. Durante la noche, periodistas de AFP vieron balas trazadoras utilizadas contra drones y varios sistemas antimisiles desplegados. La fuerza aérea ucraniana informó que derribó 405 de los 430 drones y 14 de los 19 misiles lanzados por Rusia. Un alto funcionario ucraniano destacó la eficacia de las defensas, que según dijo evitaron que se registraran aún más daños. No obstante, advirtió sobre el creciente uso de misiles balísticos por parte de Moscú, difíciles de interceptar por su velocidad y trayectoria. El Ministerio de Defensa ruso afirmó en un comunicado que sus fuerzas llevaron a cabo un «ataque masivo» con drones y misiles hipersónicos contra objetivos militares y energéticos en Ucrania. Además de los ataques por aire, las fuerzas rusas llevan meses avanzando por tierra en el este de Ucrania, tratando de tomar el control de las regiones de Donetsk y Lugansk. Presión de occidente Los ministros de Exteriores del G7, reunidos esta semana en Canadá, instaron a un alto el fuego inmediato en Ucrania y reafirmaron su «apoyo inquebrantable» a la integridad territorial del país. Putin exige que Ucrania ceda más territorios en el este como condición para poner fin a la guerra. Kiev reconoció que cientos de soldados rusos entraron en la ciudad oriental de Pokrovsk, que podría estar a punto de caer en manos del ejército ruso. Por su parte, Ucrania ha intensificado los ataques contra las infraestructuras rusas y ha intentado atacar más allá del frente. El presidente Zelenski afirmó que se utilizaron misiles de largo alcance Neptuno contra objetivos en territorio ruso durante la noche. Rusia reportó que restos de un dron ucraniano impactaron el jueves en una planta nuclear, lo que provocó una reducción temporal de su producción. El ministro de Defensa ruso aseguró que durante la noche sus fuerzas derribaron más de 200 drones ucranianos en distintas regiones del país. Además, autoridades rusas informaron de un incendio en una importante refinería de petróleo en el mar Negro y del ataque a una embarcación civil que dejó tres heridos. Nota tomada de: La Jornada

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Al menos 18 personas muertas en ataque ruso contra Kiev

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denuncia la muerte de varias personas, entre ellas varios niños, por el masivo ataque ruso contra Kiev. Rescatistas acuden a retirar escombros de un edificio destruido por el ataque masivo contra Kiev.Imagen: Valentyn Ogirenko/REUTERS Los ataques rusos de la noche con misiles y drones contra Kiev dejan un balance de al menos 18 personas fallecidas, entre ellos varios niños. Según Volodimir Zelenski, hay además «docenas» de heridos y todavía podrían encontrarse personas bajo los escombros, puesto que las labores de rescate aún continúan. Según informaron las autoridades municipales, el número de personas muertas «como resultado del ataque enemigo ha subido a 14. Por desgracia, entre ellos hay tres niños de dos, 17 y 14 años», escribió el jefe de la administración militar de la ciudad de Kiev, Timur Tkachenko, en Telegram.  Por su parte, el alcalde de Kiev, Vitali Klitschkó, afirmó, en declaraciones televisivas citadas por la agencia Ukrinform, que aproximadamente 50 personas han sido heridas, de las que 40 han sido hospitalizadas para recibir tratamiento. «Excusas» para Putin «Estos misiles y drones de ataque rusos son una clara respuesta a todos los que durante semanas y meses han estado llamando a un alto el fuego y a diplomacia real en el mundo. Rusia elige los misiles balísticos en vez de la mesa de negociación. Elige seguir matando en lugar de poner fin a la guerra», afirmó el presidente.  Zelenski lamentó que Rusia pueda aún aprovecharse del hecho de que una parte del mundo mira hacia otro lado ante los «niños asesinados» y busca excusas para el presidente ruso, Vladímir Putin. Nuevas sanciones «Esperamos una reacción de China a lo que está pasando», demandó el presidente de Ucrania, que señaló que Moscú ha ignorado hasta ahora los llamamientos de Pekín, y exigió también una reacción de Hungría y de todos los que «se quedan en silencio», pese a haber pedido en el pasado la paz. Además, pidió nuevas sanciones contra Rusia para hacer rendir cuentas a ese país, en vista de que «todos los plazos se han vencido, docenas de oportunidades para la diplomacia han sido arruinadas». Nota tomada de: DW

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Trump fue “muy claro”, quiere un alto al fuego entre Rusia y Ucrania: Macron

Emmanuel Macron, presidente de Francia, participó junto a otros líderes europeos en una reunión virtual con el mandatario estadunidense, Donald Trump, el 13 de agosto de 2025. Foto Afp El presidente estadunidense Donald Trump fue “muy claro” en una reunión virtual realizada el miércoles con líderes europeos al afirmar que Estados Unidos quiere lograr un alto el fuego en la próxima cumbre entre Estados Unidos y Rusia, dijo el presidente francés Emmanuel Macron. En la misma reunión, el presidente ucraniano Volodymir Zelensky le comentó al grupo que el presidente ruso Vladimir Putin “está fanfarroneando” antes de la reunión planeada con Trump. Putin, dijo Zelensky, “trata de presionar… en todos los sectores del frente ucranio” en un intento de mostrar que Rusia es “capaz de ocupar toda Ucrania”. Putin también fanfarronea sobre las sanciones, “como si no le importaran y fueran ineficaces. En realidad, las sanciones son muy útiles y están golpeando duramente la economía de guerra de Rusia”, afirmó Zelensky. Después de la videoconferencia entre Trump, Zelensky y otros líderes europeos, Macron dijo que Trump da prioridad a un alto el fuego entre Ucrania y Rusia. Añadió que el mandatario estadunidense dijo claramente que “los asuntos territoriales relacionados con Ucrania… solo serán negociados por el presidente ucranio”. Después de su reunión del viernes con el líder ruso, Trump también “buscará una futura reunión trilateral” en la que participe él mismo, junto a Putin y Zelensky, afirmó Macron. “Creo que ese es un punto muy importante en este sentido. Y esperamos que pueda celebrarse en Europa, en un país neutral que sea aceptable para todas las partes”, dijo el líder francés. El canciller alemán Friedrich Merz convocó las reuniones virtuales en un intento de garantizar que los líderes europeos y ucranianos sean escuchados antes de la cumbre, donde se espera que Trump y Putin analicen un camino hacia el fin de la guerra de Moscú en Ucrania. Hablando junto a Zelensky, quien viajó a Berlín el miércoles para participar en las reuniones, Merz describió la reunión con Trump como “constructiva” y dijo que se podrían tomar “decisiones importantes” en Anchorage, pero enfatizó que “se deben proteger los intereses fundamentales de seguridad europeos y ucranios” en la reunión. Zelensky y Europa han sido marginados de esa cumbre. El portavoz del gobierno alemán, Steffen Meyer, dijo que la intención de las reuniones del miércoles era “dejar clara la posición de los europeos”. Se espera que una llamada entre los líderes de los países que forman parte de la “coalición de los dispuestos” —aquellos que están preparados para supervisar cualquier futuro acuerdo de paz entre Moscú y Kiev— tenga lugar en las siguientes horas del miércoles. Antes de llegar a Berlín, Zelensky dijo que su gobierno ha sostenido más de 30 conversaciones con socios antes de la cumbre en Alaska, pero reiteró su duda de que Putin negocie de buena fe. En su canal oficial de Telegram, Zelensky escribió que “actualmente, no hay señales de que los rusos estén preparando el fin de la guerra”, e instó a los socios de Ucrania en Estados Unidos y Europa a coordinar esfuerzos y “forzar a Rusia a la paz”. “Se debe presionar a Rusia para lograr una paz honesta. Debemos aprender de la experiencia de Ucrania y de nuestros socios para evitar el engaño por parte de Rusia”, dijo el mandatario ucraniano. Trump ha dicho que quiere ver si Putin habla en serio sobre terminar la guerra, que está ya en su cuarto año, y describió la cumbre del viernes como “una reunión para tantear el terreno” donde puede evaluar las intenciones del líder ruso. Sin embargo, el mandatario estadunidense decepcionó a los aliados en Europa cuando dijo que Ucrania tendrá que ceder parte del territorio controlado por Moscú. También señaló que Rusia debe aceptar intercambios de tierras, aunque no está claro qué podría esperarse que Putin ceda. Los aliados europeos han presionado para que Ucrania participe en cualquier conversación de paz, temerosos de que las discusiones que excluyan a Kiev puedan favorecer a Moscú. El lunes, Trump evitó repetidas oportunidades para decir que presionaría para que Zelensky participe en sus conversaciones con Putin, y se mostró desdeñoso hacia el mandatario ucranio y su necesidad de ser parte de un esfuerzo para buscar la paz. El republicano dijo que, después de la cumbre del viernes, se podría organizar una reunión entre los líderes de Rusia y Ucrania, o que también podría ser una reunión entre “Putin, Zelensky y yo”. Los europeos y Ucrania se muestran cautelosos de que Putin, quien ha librado la mayor guerra terrestre en Europa desde 1945 y ha utilizado el poder energético de Rusia para intentar intimidar a la Unión Europea, pueda obtener concesiones favorables y establecer los contornos de un acuerdo de paz sin ellos. El temor generalizado de muchos países europeos es que Putin ponga en la mira a otro de ellos si gana en Ucrania. Zelensky dijo el martes que, como parte de un acuerdo de alto el fuego, Putin quiere que Ucrania se retire del 30 por ciento restante de la región de Donetsk que aún controla, una propuesta que el líder ucraniano rechazó categóricamente. Zelensky reiteró que Ucrania no cederá ningún territorio que controle, y afirmó que eso sería inconstitucional y solo serviría como trampolín para una futura invasión rusa. Dijo que las conversaciones diplomáticas lideradas por Estados Unidos y centradas en terminar la guerra no han abordado las demandas clave de Ucrania, entre ellas, las garantías de seguridad para prevenir futuras agresiones rusas e incluir a Europa en las negociaciones. Tres semanas después de que Trump asumiera nuevamente el cargo, su gobierno retiró de la mesa la influencia de la incorporación de Ucrania a la OTAN —algo que Putin ha exigido— y señaló que la UE y Kiev deben manejar la seguridad en Europa ahora mientras Estados Unidos centra su atención en otros lugares. Altos funcionarios de la UE creen que Trump podría quedar satisfecho simplemente al asegurar un alto el fuego en Ucrania, y…

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Alemania: reunión sobre Ucrania con Trump y líderes de UE

Imagen: Odd Andersen/AFP Las «conversaciones», organizadas por iniciativa de Berlín, se centrarán en «los preparativos para posibles negociaciones de paz», precisó el gobierno. El presidente estadounidense Donald Trump, su homólogo ucraniano Volodimir Zelenski, líderes de países europeos, de la OTAN y la Unión Europea (UE) discutirán sobre la invasión rusa de Ucrania el miércoles, dos días antes de la reunión entre Trump y Vladimir Putin, anunció el portavoz del canciller alemán Friedrich Merz este lunes (11.08.2025). Estas «conversaciones», organizadas por iniciativa de Berlín en varios grupos temáticos, se centrarán en «los preparativos para posibles negociaciones de paz», declaró Stefan Kornelius en un comunicado. Asuntos «relacionados con las reivindicaciones territoriales y las garantías de seguridad», así como posibles «acciones adicionales» para «ejercer presión sobre Rusia» también formarán parte de la agenda. Trump afirma que le pedirá a Putin que acabe con su invasión de Ucrania Este lunes, la UE reunió de urgencia a sus ministros de Relaciones Exteriores para intentar influir en las negociaciones previstas para el viernes en Alaska entre Trump y Putin sobre la guerra en Ucrania, que suscitan temores de un acuerdo en detrimento de Kiev. Los europeos han intensificado sus contactos y se han esforzado por formar un frente unido en apoyo a Ucrania desde el anuncio de la cumbre entre los dos líderes mundiales. Trump declaró este lunes que espera tener una «conversación constructiva» con su homólogo ruso «Voy a hablar con Vladimir Putin y le diré: ‘Tienes que ponerle fin a esta guerra’», declaró en rueda de prensa en la Casa Blanca. También expresó su descontento con Zelenski por descartar concesiones territoriales a Rusia.  Nota tomada de: DW

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Trump acortará plazo de 50 días con Rusia para poner fin a guerra con Ucrania

En esta fotografía proporcionada por el Servicio de Emergencias de Ucrania, los bomberos apagan el incendio en una escuela del departamento de bomberos luego de un ataque aéreo ruso en Kropyvnytskyi, Ucrania, el 28 de julio de 2025. Foto Ap El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el lunes que tiene la intención de acortar el plazo de 50 días que dio al presidente ruso Vladímir Putin para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra de tres años en Ucrania, mientras Rusia sigue bombardeando ciudades ucranianas. Rusia lanzó durante la noche una andanada de más de 300 drones, cuatro misiles de crucero y tres misiles balísticos, informó la fuerza aérea ucraniana. Hace dos semanas, Trump dijo que implementaría «severos aranceles» a Rusia a menos que se alcance un acuerdo de paz a principios de septiembre, mientras expresaba su exasperación con Putin por el bombardeo de ciudades ucranianas. Trump dijo que ahora daría a Putin de 10 a 12 días a partir del lunes, lo que significa que quiere que los esfuerzos de paz avancen para el 7-9 de agosto. El plan incluye posibles sanciones y aranceles secundarios dirigidos a los socios comerciales de Moscú. El anuncio formal se haría más tarde el lunes o el martes, dijo. «No hay razón para esperar», dijo Trump sobre el nuevo plazo. «Simplemente no vemos que se esté haciendo ningún progreso». Putin «tiene que hacer un trato. Demasiadas personas están muriendo», expresó Trump durante una visita a Escocia. No hubo respuesta inmediata de Rusia. Trump repitió su crítica a Putin por hablar de terminar la guerra pero continuar bombardeando a civiles ucranianos. «Y digo, esa no es la manera de hacerlo», dijo Trump. Añadió: «Estoy decepcionado con el presidente Putin». Preguntado en una conferencia de prensa sobre una posible reunión con el líder ruso, Trump dijo: «Ya no estoy tan interesado en hablar». Aun así, expresó cierta reticencia sobre imponer sanciones al Kremlin, diciendo que ama al pueblo ruso. «No quiero hacerle eso a Rusia», dijo, pero señaló cuántos rusos, junto con ucranianos, están muriendo en la guerra. Ucrania ha instado a los países occidentales a adoptar una postura más dura con Putin. Andrii Yermak, jefe de la oficina presidencial de Ucrania, agradeció a Trump por acortar el plazo. «Putin solo entiende la fuerza, y eso se ha transmitido clara y contundentemente», dijo Yermak en Telegram, añadiendo que el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy compartía el sentimiento. Un dron ruso rompió las ventanas de un edificio residencial de 25 pisos en el distrito Darnytskyi de Kiev, escribió en Telegram el jefe de la administración militar de la ciudad, Tymur Tkachenko. Ocho personas resultaron heridas, incluida una niña de 4 años, dijo. El ataque también provocó un incendio en Kropyvnytskyi, en el centro de Ucrania, dijeron las autoridades locales, pero no se reportaron heridos. El principal objetivo del ataque ruso fue Starokostiantyniv, en la región de Khmelnytskyi, en el oeste de Ucrania, dijo la fuerza aérea. Las autoridades regionales no reportaron daños ni víctimas. El oeste de Ucrania está al otro lado del país desde la línea del frente, y se cree que el ejército ucraniano tiene importantes aeródromos, así como arsenales y depósitos allí. El Ministerio de Defensa ruso dijo que sus fuerzas llevaron a cabo un ataque nocturno con armas de largo alcance lanzadas desde el aire, golpeando una base aérea ucraniana junto con un depósito de municiones que contenía reservas de misiles y componentes para la producción de drones. Nota tomada de: La Jornada

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Rusia necesita tiempo para analizar ultimato de Trump: Dimitri Peskov

Lavrov piensa que Trump “se encuentra bajo una presión inmensa (…) por parte de la Unión Europea y de la actual dirigencia de la OTAN, que apoya abiertamente las exigencias de Zelensky”. Foto Ap / Archivo El Kremlin “necesita tiempo para analizar” el ultimato que lanzó el lunes anterior el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este martes a los reporteros su vocero, Dimitri Peskov. “Las declaraciones del presidente de Estados Unidos (Donald Trump) son demasiado serias. Una parte de éstas alude directamente al presidente (Vladimir) Putin. Sin duda, necesitamos tiempo para analizar lo dicho en Washington”, comentó Peskov y agregó: “Cuando el presidente Putin lo considere necesario, si es que hace eso, sin falta él lo va a comentar”. Esta es la primera reacción oficial de Moscú al anuncio del inquilino de la Casa Blanca de aplicar aranceles de 100 por ciento a los países que comercien con Rusia, en caso de no firmarse un tratado de paz en un plazo de 50 días, y de suministrar a Ucrania desde ya baterías Patriot, misiles y otro tipo de armamento que requiera, pagado por Gran Bretaña, Alemania y otros países europeos de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). El portavoz de la presidencia rusa restó importancia a la filtración a la prensa de que, durante la conversación que la semana pasada sostuvo el mandatario estadunidense con su colega ucranio, Volodymir Zelensky, Trump le preguntó por qué no había atacado Moscú y San Petersburgo para presionar a Putin y su interlocutor respondió que lo haría si le daba con qué hacerlo, supuestamente en el contexto de que Estados Unidos está sopesando autorizar la entrega de misiles Tomahawk con hasta mil 600 kilómetros de alcance. “Esta retórica no es nueva. Como regla general, estas filtraciones resultan noticias falsas, casi siempre, aunque hayan salido de medios que antes creíamos respetables”, anotó Peskov en alusión al Washington Post y el Financial Times, los primeros en difundir fragmentos del supuesto contenido de la conversación de los presidentes estadunidense y ucranio. La segunda reacción oficial de Moscú provino del vicecanciller Serguei Ryabkov, quien declaró a las agencias noticiosas locales que para Rusia “son inaceptables cualesquiera intentos de imponerle exigencias, más aún en forma de ultimato”. Según Ryabkov, Moscú “está dispuesta a llegar a acuerdos y preferimos la vía diplomática, pero –advirtió– si no nos hacen caso y no podemos conseguir los objetivos planteados a través de la diplomacia, la operación especial militar (como denomina el Kremlin su campaña bélica en Ucrania) continuará”. Más tarde, desde Pekín donde asiste a una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de los países miembros de la Organización de Cooperación de Shanghái, el canciller ruso, Serguei Lavrov, se pronunció en los mismos términos que Peskov: “Nosotros, desde luego, queremos saber qué hay detrás de esta declaración de 50 días. Antes hubo 24 horas, y también 100 días, ya pasamos por todo eso y de verdad queremos entender qué mueve al presidente de Estados Unidos”. Lavrov piensa que Trump “se encuentra bajo una presión inmensa, yo diría que hasta grosera, por parte de la Unión Europea y de la actual dirigencia de la OTAN, que apoya abiertamente las exigencias de (el presidente de Ucrania, Volodymir) Zelensky”. El anuncio del republicano también generó comentarios de expertos y académicos oficialistas que, dentro de las reglas permitidas por la censura militar vigente en Rusia, pueden expresar su opinión. A modo de ejemplo, y resumido, esto es lo que dijeron tres de ellos en la edición impresa del diario Kommersant. Para Fiodr Lukianov, director de la revista Rusia en la política global, Trump propone, al posponer hasta el otoño la aplicación de aranceles, un método de negociar que Rusia no va a aceptar debido a que no funciona presionar al Kremlin, y aunque la entrega de armamento empeore la situación del ejército ruso, Moscú no va a entrar en polémicas y hablará en los frentes de guerra. “Puede decirse que la primera etapa de relaciones con Estados Unidos bajo Trump, que duró cinco meses, ya terminó, y cuándo empezará y cómo será la siguiente etapa no es nada claro”, concluyó el analista. Por su parte, el director del Instituto de Investigaciones adjunto a la universidad MGIMO (siglas del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú), Maksim Suchkov, cree que el anuncio de Trump significa para Moscú dos noticias: una buena y una mala. “La buena es que no se cumplieron los peores presagios y Trump, al no seguir por ahora las recomendaciones de los halcones de su administración, dejó abierta la puerta para el diálogo con Rusia. Y la mala es que, en medio año como inquilino de la Casa Blanca, Trump no ha podido entender la posición de Rusia respecto a Ucrania ni los argumentos del presidente Putin”, señaló Suchkov. “Todo apunta a que estamos viendo el fin de las negociaciones sobre Ucrania. Volvemos a la situación en que Occidente confía en frenar a Rusia mediante sanciones, y Rusia aspira a lograr una derrota demoledora de Ucrania, a la vez que espera que se agraven los problemas internos de Occidente. Los tres años y medio recientes muestran lo hipotético que son esas suposiciones. Las sanciones no apartarán a Rusia del camino y las acciones bélicas recibirán un nuevo estímulo para continuar en una perspectiva de larga duración”, opina Iván Timofeyev, director del Consejo Ruso de Asuntos Internacionales. Hay aquí, asimismo, otras voces más radicales, como la del ex presidente Dimitri Medvediev, quien para las autoridades rusas manifiesta “sólo su punto de vista personal”, que utilizan las redes sociales para lanzar, muchas veces desde el anonimato, insultos y amenazas que no se corresponden con la política oficial del Kremlin. Esta vez Medvediev, que se desempeña como secretario adjunto del consejo de seguridad de Rusia, instancia degradada a honorífica desde que la encabeza el controvertido ex ministro de Defensa, Serguei Shoigu, no denostó a nadie y sólo recurrió al sarcasmo: “Trump lanzó un ultimato teatral al Kremlin. El mundo se estremeció, esperando las…

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Nuevo récord de drones y misiles rusos lanzados contra Ucrania

Volodymir Zelensky se reunió ayer con León XIV en la residencia papal de Castel Gandolfo, a quien agradeció la ayuda del Vaticano para que regresen a su país los niños ucranios que están en Rusia. Ambos sugirieron que la Santa Sede podría albergar conversaciones de paz. Foto Afp Rusia consiguió un nuevo récord al disparar, la madrugada de este miércoles, 728 drones y 16 misiles balísticos y de crucero contra diferentes regiones de Ucrania, el mayor ataque aéreo en un mismo día desde que comenzó la guerra en febrero de 2022, superando la anterior marca de 533 drones y 11 misiles balísticos registrada el viernes pasado. Coincidencia o no, el golpe se asestó poco después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump –tras afirmar que su homólogo ruso, Vladimir Putin, “dice muchas pendejadas (pronunció bullshit), es muy amable, pero no tiene ningún sentido (lo que dice)”–, anunció estar listo para reanudar el envío de armamento a Ucrania, al tiempo que sopesa aplicar severas sanciones contra los países que compren petróleo, gas y otras materias primas rusas. El vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, restó importancia a los insultos de Trump contra su jefe y dijo que se debieron al peculiar estilo de hablar del republicano y que Moscú confía en seguir nuestro diálogo con Washington. Peskov no quiso comentar la amenaza de Trump de bombardear esa mierda de Moscú, que sacó a la luz pública en un audio la cadena estadunidense CNN, supuestamente dicho por el republicano a sus inversores en plena campaña electoral. Esta vez la ciudad ucrania más afectada fue Lutsk, capital de la región de Volinia, fronteriza con Polonia. Según su alcalde, Igor Polischuk, los rusos lanzaron contra Lutsk 55 drones y cinco misiles, dos de ellos hipersónicos de emplazamiento marítimo Kinzhal (Puñal). Por fortuna, no tenemos información sobre ningún muerto, agregó. El presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, denunció el masivo ataque nocturno, calificándolo de demostrativo por producirse “justo cuando se han hecho tantos esfuerzos por lograr la paz, por establecer un alto el fuego, que Rusia –sin embargo– es la única que rechaza todo”. El bombardeo ruso también causó daños a lo largo y ancho de Ucrania: en Dnipro (este), Zhitomir (oeste), Kiev y Kirovogrado (centro), Nikolaiev (sur), Sumy (noreste), Járkov (este), Jmelnitsky (oeste), Cherkasi (centro) y Cherniguiv (norte). El ministerio de Defensa de Rusia confirmó los bombardeos y aseveró que el ataque con éxito se centró en infraestructuras de aeródromos militares de Ucrania. Sin datos sobre víctimas Las autoridades ucranias, alegando que aún no concluye el recuento de daños, hablan de edificios y empresas afectadas por impactos directos o fragmentos de artefactos derribados, pero no han ofrecido datos del presumible saldo de víctimas mortales y heridos, aunque se espera que sea mucho menor que en las semanas previas por dos razones: Rusia envía no sólo drones con carga explosiva, sino también, cada vez, un número indefinido de simuladores cuya única función es desgastar a la defensa antiaérea de Ucrania; y la segunda, que la fuerza aérea ucrania ha mejorado sus métodos para neutralizar ese tipo de ataques, usando más unidades móviles de proyectiles tierra-aire y drones propios para interceptar los de los rusos. Tanto Rusia como Ucrania están inmersos en una suerte de carrera para dilucidar quién fabrica más drones, que se convirtieron ya en signo diferencial de esta guerra. No hay datos verificables de ninguna de las partes, pero llama la atención que el comandante de las Fuerzas de Sistemas no Tripulados de Ucrania (rama encargada de la guerra de drones), Robert Brovdi, advirtió, el 4 de julio, que está cerca el día en que el ejército ruso pueda lanzar un ataque con mil drones. Mientras, de acuerdo con el reporte diario de la fuerza aérea de Ucrania, sus misiles, recursos de guerra electrónica, grupos móviles de proyectiles tierra-aire y aparatos aéreos no tripulados lograron neutralizar esta madrugada 718 artefactos de ataque enemigos, de los cuales se derribaron 303, así como 296 drones y siete misiles de crucero Iskander. A diferencia de su contraparte ucrania, que acentúa el total de artefactos disparados en su contra, el mando militar ruso lleva un tiempo dando a conocer sólo la cantidad de drones enemigos que derriba cada noche y no reporta ningún daño ocasionado por esas incursiones. Así, esta madrugada, la defensa antiaérea rusa derribó 86 aparatos aéreos no tripulados, seis de los cuales se dirigían a Moscú, de acuerdo con el alcalde de la capital rusa, Serguei Sobianin, y otros funcionarios. Una de las consecuencias de estos ataques es el caos que afecta a los aeropuertos de Moscú y San Petersburgo, sobre todo, que se ven obligados a cancelar o retrasar muchos vuelos cada día, generando aglomeraciones de pasajeros y pérdidas millonarias a las compañías aéreas. A veces los voceros oficiales rusos, por el contrario, se centran en un solo caso. A modo de ejemplo, la portavoz de la cancillería rusa, Maria Zajarova, exhortó este miércoles a todas las personas de buena voluntad en el mundo a condenar el acto terrorista del régimen de Kiev que ayer, en palabras del gobernador de Kursk, Aleksandr Jinshtein, “bombardeó deliberadamente una playa (de un lago o río, no lo precisó) de esa región colindante con Ucrania, hiriendo a un niño de cinco años que cubrió con su cuerpo a su madre. El menor falleció este miércoles cuando era trasladado en avión a un hospital de Moscú. Nota tomada de: La Jornada

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