Robbie Williams en el Palacio de los Deportes: llegó el ‘Britpop’ en vivo del último gran showman
Robbie Williams se devoró el escenario del Palacio de los Deportes ayer por la noche. Foto: César Vicuña para OCESA. Robbie Williams tenía 20 añotes sin dar un headline show en solitario en la CDMX, y aunque nos visitó para el Corona Capital 2018 y el Tecate Emblema 2023, no nos habíamos podido sacar la espinita de que nos dedicara una noche exclusivamente para repasar su carrera. Eso cambió hoy, con el primer de dos Palacios de los Deportes agotados. En la primera de dos fechas eagotadas en el Palacio de los Deportes, Robbie dio un espectáculo de un showman absoluto, pionero de los grandes shows del pop global, y una noche íntima, confesándose frente a sus fans y mostrando la redención y madurez de un gigante de la música. Te contamos todo sobre su show. Robbie Williams en México: una carta de amor al “entretenitiento” Para esta visita, el pretexto fue presentar su disco Britpop, pero el resultado fue mucho más allá: la demostración magistral de un artista que desafía a la industria y se consolida como el showman definitivo de nuestra era. De esos que ya no hay. Pasadas las 9:00 p.m., Robbie salió a comerse el escenario arrancando con “Let Me Entertain You”, sentando el tono de un potente setlist de 20 canciones. Verlo en vivo es reiterar que showmen actuales, como Harry Styles o the Weeknd, tan solo pueden aprender de este veterano que no se cansa, se adentra en la multitud, y hace una labor confesional que se siente como tomar un café con un viejo amigo. “Buenas noches México, are you ready to get loco?”, gritó con la irreverencia de su juventud intacta. Durante la noche, el británico demostró por qué nuestro país es el número uno en sus estadísticas de streaming (dato que él nos dioo); se bajó del escenario desde la tercera canción para cantar entre la gente, dejarse abrazar por los fans y hasta chocar los puños con la seguridad, en un fiestón en el que todos participaron. Robbie Williams la pasó increíble sobre el escenario del Palacio de los Deportes. Foto: César Vicuña para OCESA. Robbie jugó con la cámara en todo momento y no faltó su característico humor, bromeando sobre haber visto entre el público a un amante de los 90 llamado Miguel o ironizando sobre el hecho de que nadie hubiera imaginado que el Robbie noventero pudiera tener “cuatro hijos con la misma mujer”. Un espectáculo musical orgánico y sin pistas En una época dominada por los tracks, es digno de aplauso que Robbie apueste por música 100% en vivo. Liderando a un ensamble de 16 músicos sobre el escenario —que incluyó trío de metales, guitarras, bajo, teclados y cuatro brutales coristas— el sonido fue impecable. Su voz parece solo mejorar con los años, luciendo tanto en solemnidades acústicas como “My Way” como en jams de improvisación virtuosa durante “Rock DJ”. Las canciones de su etapa Britpop (“Rocket” y “Pretty Face”) encajaron a la perfección, y son rolas que sonaron por primera vez en nuestro país, y que Robbie siente muchísimo, le dedicó “Pretty Face” a su esposa Ayda Field. Los visuales alucinantes de toda la noche estuvieron llenos de psicodelia, colores vibrantes y referencias a Inglaterra. Los visuales de su película nos hacen especular sobre esta tendencia, ya que es algo muy del lore de un artista, y vimos lo mismo el fin pasado con Elton John. Robbie Williams se devoró el escenario del Palacio de los Deportes ayer por la noche. Foto: César Vicuña para OCESA. La noche también estuvo llena de sorpresas eclécticas, desde una lluvia de playeras lanzadas por sus coristas, un peculiar dueto en “Better Man” con Omar Chaparro, hasta un medley masivo que incluyó clásicos de Oasis, Depeche Mode y The White Stripes, e incluso un concurso para ver si la gente conocía sus rolas como “Candy” o “Tripping” con Thom Rylance de The Lottery Winners. Vulnerabilidad y catarsis de un inagotable RObbie Más allá de la fiesta, la dinámica del concierto brilló por sus cambios emocionales. Robbie siente cada palabra de lo que canta y se toma el tiempo de contextualizar temas como “Feel”, “Rock DJ” y “Angels”. Al borde de las lágrimas, y haciendo eco de lo visto en su reciente película y habló abiertamente sobre su salud mental, sus batallas superadas y confesó la angustia de ver a su padre deteriorarse por el Parkinson. Robbie habló de su vida privada, de sus éxitos y fracasos, en una noche íntima. Foto: César Vicuña para OCESA. “Hay noches en las que me pregunto: ¿todavía lo tengo? ¿Han quedado atrás mis mejores días?”, confesó al micrófono. La respuesta ensordecedora del público confirmó que su vigencia continúa. Momentos profundamente íntimos coronaron la velada: la dedicatoria de “She’s the One” a una fan llamada Leyla y la emotiva presentación de sus propios hijos durante “My Way”. Como el mismo Robbie repitió a lo largo de la noche en español: “Esto es una carta de amor al entretenitiento”. Y sin duda, este concierto fue su carta de amor definitiva a los escenarios y a sus fans mexicanos. Setlist: Let Me Entertain YouRocketRock DJStrongSupremePretty FaceLove My LifeBetter Man (con Omar Chaparro)Tripping / Angels / Feel / Sexed Up / Candy / Wonderwall (with Thom Rylance)Something BeautifulMillenniumTheme From New York, New York (John Kander cover)No RegretsPersonal Jesus / Seven Nation Army / Walk This Way / We Don’t Need Another Hero / Y.M.C.A. / Sweet Dreams / Hey JudeCome UndoneKidsShe’s the One (World Party cover)My Way (Paul Anka cover)Encore:FeelAngels Nota tomada de: Sopitas

