En México sacrificaron a más de 10,000 perros y el problema es que era legal: ahora el gobierno quiere cambiar eso

Durante años, el control de animales en situación de calle en México ha operado bajo una combinación de normas sanitarias desactualizadas, decisiones administrativas cuestionables y una crisis de abandono que pocas veces llega al centro del debate público. Sin embargo, eso cambió tras la polémica generada por el caso de Tecámac, donde se reconoció la eutanasia de miles de perros durante una sola administración municipal. La discusión escaló rápidamente hasta el nivel nacional. No se trata solo de una decisión local, sino de un cuestionamiento más profundo sobre qué tan actualizado está el marco legal que regula el trato a los animales en México. En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum planteó algo que hasta hace poco parecía improbable: modificar la norma que permite el sacrificio “humanitario” de animales. La norma que permite sacrificar animales en México entra bajo revisión El punto de partida de esta discusión es la NOM-033-SAG/ZOO-2014, una norma oficial que regula los métodos para el sacrificio humanitario de animales domésticos y silvestres. Bajo este marco, la eutanasia no solo es legal, sino que forma parte de las herramientas permitidas para controlar poblaciones animales, especialmente en casos de enfermedad, agresividad o abandono extremo. De acuerdo con lo señalado por la propia presidenta —retomado por La Jornada—, la actuación de autoridades locales como la exalcaldesa del municipio de Tecámac en el Estado de México, Mariela Gutiérrez Escalante, no violó la ley, ya que se realizó conforme a esta normativa vigente. Sin embargo, el hecho de que algo sea legal no necesariamente lo vuelve aceptable en términos sociales o éticos. En palabras de Sheinbaum, el siguiente paso no es sancionar bajo la norma actual, sino replantearla. La mandataria planteó que “hay que cambiarla” y generar condiciones para garantizar una vida digna a los animales. Este posicionamiento se alinea con cambios recientes en el marco legal, donde la protección animal fue elevada a rango constitucional. No obstante, aún falta una pieza clave: la Ley General de Cuidado Animal, que sigue en proceso de revisión dentro del gobierno federal. Modificar una norma como la NOM-033 no implica solo ajustar protocolos veterinarios. También obliga a replantear la forma en que el Estado enfrenta problemas de salud pública vinculados al abandono animal. El sacrificio de más de 10,000 perros reabrió el debate sobre el trato animal en México  El detonante de esta discusión fue el reconocimiento de que, entre 2019 y 2024, alrededor de 10,000 perros fueron sometidos a eutanasia en Tecámac. Según explicó la propia exalcaldesa y actual senadora, estas decisiones se tomaron bajo criterios de salud pública, al tratarse de animales desahuciados o con antecedentes de agresión. Más de 7,300 de estos animales habrían sido entregados por sus propios dueños, mientras que otros provenían de contextos de abandono, enfermedad terminal o comportamiento agresivo. En este sentido, la narrativa de la senadora insiste en que no se trató de sacrificios arbitrarios, sino de procedimientos regulados bajo la ley. Sin embargo, el caso no tardó en generar polémica. Activistas y organizaciones de protección animal han señalado posibles irregularidades, incluyendo la falta de diagnósticos previos en algunos casos y cifras que podrían ser mayores a las reportadas. Algunas estimaciones elevan el número a más de 14,000 animales. Además, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México abrió una investigación para determinar si hubo delitos relacionados con maltrato animal, lo que introduce la posibilidad de responsabilidad penal, incluso cuando existe una norma que respalda ciertas acciones. Más allá de las cifras, el caso expone un problema persistente en México: la distancia entre lo legal, lo ético y lo socialmente aceptable en el trato hacia los animales. México enfrenta una crisis de abandono animal que ya no puede ignorar  El abandono animal en México no es un fenómeno nuevo, pero sí uno de los más visibles y persistentes. El país ocupa el primer lugar en Latinoamérica en población de perros callejeros, con cerca de 23 millones, de los cuales alrededor del 70% vive en situación de calle. Tan solo en la Ciudad de México se estima que hay más de 1.2 millones de perros sin hogar, muchos de ellos expuestos a hambre, enfermedades y maltrato. Se trata de un problema estructural que combina factores como la falta de cultura de adopción, bajos niveles de esterilización y políticas públicas fragmentadas. A esto se suma que, durante años, el reconocimiento de los animales como sujetos de protección ha sido limitado o desigual en la legislación mexicana. En ese contexto, la eutanasia ha servido como una respuesta inmediata ante la sobrepoblación. Sin embargo, las condiciones están cambiando. La presión social —amplificada por redes sociales— ha comenzado a modificar la conversación pública. La discusión ya no se centra únicamente en controlar poblaciones, sino en prevenir el abandono y garantizar condiciones dignas. Parte de este giro responde a cambios recientes en el marco legal. En diciembre de 2024, México avanzó en una reforma que elevó la protección animal a nivel constitucional. A partir de ello, el Senado trabaja en la aprobación de la Ley General de Bienestar, Cuidado, Conservación, Preservación y Protección de los Animales, que busca homologar criterios en todo el país. De concretarse, esta ley establecería el reconocimiento de los animales como seres sintientes, la obligación de garantizar condiciones básicas de bienestar y la prohibición de prácticas de crueldad. También contempla sanciones a nivel nacional y una regulación más estricta en la crianza y comercio. En este escenario, la propuesta de modificar la NOM-033 va más allá de un cambio técnico. Implica replantear la forma en que México maneja a los animales en situación de calle o abandono. El resultado de esta polémica podría marcar un antes y un después. No solo en las leyes, sino también en la responsabilidad del Estado y los gobiernos municipales frente al bienestar animal. Nota tomada de: Xataka México

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Día Mundial del Perro: las recomendaciones para un cuidado responsable en tiempos de familia multiespecie

El concepto de familia multiespecie redefine los vínculos entre personas y animales, donde los perros dejan de ser considerados mascotas y pasan a ocupar un lugar equivalente al de cualquier otro integrante del entorno afectivo y cotidiano (Imagen Ilustrativa Infobae) Cada 21 de julio se reconoce el vínculo creciente entre humanos y estos animales. Con una presencia cada vez más integrada en los hogares, los expertos remarcan la importancia de garantizar su bienestar físico y emocional Este lunes 21 de julio es el Día Mundial del Perro. Sin dudas, se trata de una parte fundamental de millones de hogares en todo el planeta y esto no es una novedad. No por nada, en los últimos años, la presencia de los animales de compañía ha cobrado una importancia relevante donde aparece un nuevo concepto que lo explica todo: la familia multiespecie. Los humanos incorporamos a los canes en medio de una conciencia y un respeto que definen una época. Convivir con perros es, además, según la ciencia, bueno para la salud. Los perros forman parte de la vida cotidiana de millones de personas que los consideran “hijos de cuatro patas” en un contexto donde el afecto la responsabilidad sanitaria y el cuidado prolongado definen un nuevo paradigma de convivencia (Imagen Ilustrativa Infobae) “Sumar un perro a la familia debe ser una decisión consciente, ya que implica un compromiso de amor y cuidado que puede extenderse entre 12 y 17 años”, sostiene Walter Comas, médico veterinario y Director de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal. Para Comas, la clave está en garantizar que el animal reciba los cuidados sanitarios necesarios y viva en un entorno saludable, porque “la salud animal, la salud humana y la del ambiente están profundamente interconectadas”. En el contexto del Día Mundial del Perro, la mirada sobre estos animales ha evolucionado: ya no se los considera solo mascotas, sino miembros plenos de la familia. La esperanza de vida de los perros se duplicó en los últimos 40 años, un fenómeno atribuido tanto a los avances en medicina veterinaria como a un cambio cultural en la relación humano-animal. Hoy, millones de personas los integran a su núcleo afectivo y los llaman “hijos de cuatro patas”. Este nuevo paradigma se refleja en la creciente preocupación por su bienestar y en el aumento sostenido de los gastos destinados a su salud. Entre las recomendaciones veterinarias más relevantes figuran el chequeo anual la vacunación completa la desparasitación regular la higiene bucal diaria y el control del peso adaptado a cada etapa de la vida del animal (Imagen Ilustrativa Infobae) Según datos de Morgan Stanley, en Estados Unidos se invirtieron más de 123.000 millones de dólares en productos y servicios veterinarios en los últimos años, y se proyecta que la cifra supere los 275.000 millones para 2037. A nivel global, se estima que existen 900 millones de perros. En Argentina, el vínculo es especialmente fuerte: el 80 % de la población convive con al menos una mascota, y el 78 % de ellas son perros, lo que posiciona al país entre los de mayor proporción de animales de compañía en la región. En zonas urbanas argentinas, el compromiso con la atención veterinaria es elevado. De acuerdo con la última Encuesta Anual de Hogares del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, más del 80% de los perros recibió al menos una atención veterinaria en el último año, el 87% fue desparasitado contra pulgas y garrapatas y un 34,3% recibió entre dos y cuatro tratamientos anuales. El cambio en la forma de vincularse con los perros exige también una transformación en los cuidados que se les brinda. La conexión emocional entre personas y perros atraviesa generaciones culturas y contextos sociales y se expresa en hábitos cotidianos como los controles médicos las vacunas y la alimentación adaptada a sus necesidades (Imagen Ilustrativa Infobae) Walter Comas detalla cinco recomendaciones esenciales para asegurarles una vida larga y saludable: La celebración del Día Mundial del Perro invita a reflexionar sobre el lazo profundo que une a las personas con sus animales de compañía y el rol que cada tutor asume al compartir su vida con un perro. Nota tomada de: Infobae

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