El Gobierno de Hamás en Gaza se disuelve para ceder el testigo a un comité palestino de técnicos

Ismail al Thawabta (derecha), director de la Oficina de Medios del Gobierno de Hamás en Gaza, y Hazem Qassem, portavoz de Hamás, este lunes en conferencia de prensa en Deir al-Balah (Gaza).Ahmad Hasaballah (Getty Images) El partido-milicia, que administra el enclave desde 2007, cumple así con uno de los términos del frágil alto el fuego, enquistado desde hace meses El Gobierno de Hamás en la Franja de Gaza, que ha regido el territorio palestino desde 2007, ha anunciado este lunes que se disuelve y pasa el testigo de la gobernanza de la Franja a un consejo formado por técnicos. El grupo asegura que renuncia a la administración diaria del enclave para dar paso al Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG, por sus siglas en inglés), el órgano que, según el plan de paz establecido por Estados Unidos, debe gestionar la Franja durante el periodo de transición que deje atrás el conflicto con Israel. El partido-milicia demuestra así su voluntad de deshacerse del poder formal en el enclave, tal y como exige el acuerdo de alto el fuego, de 20 puntos, trazado por Washington. El plan, supervisado por una Junta de Paz que preside Donald Trump, empezó a aplicarse el pasado octubre. Lo hizo acompañado por un frágil alto el fuego que no ha logrado frenar los ataques de Israel ni la retirada de su ejército de la Franja, y que tampoco ha logrado el desarme de Hamás. La tregua contemplaba un proceso gradual en el que los palestinos entregarían su arsenal y los israelíes abandonarían el enclave, al tiempo que el comité tecnocrático se haría con la administración de la Franja y una fuerza internacional, aún por configurar, patrullaría Gaza. Más de medio año después, sin embargo, la negativa israelí a salir de Gaza sin que la milicia entregue las armas primero, y el rechazo de Hamás a renunciar a su arsenal sin un horizonte políticamente soberano han hecho que la tregua esté encallada. Las autoridades israelíes incumplen además sus compromisos humanitarios, manteniendo un bloqueo parcial sobre la entrada de ayuda, mientras el ejército incrementa de manera paulatina el territorio que tiene bajo control directo. Los soldados de Israel ya pisan el 60% de la Franja —también en violación del acuerdo de alto el fuego, que les adjudicaba un 53% mientras Hamás no se desarme—, y el primer ministro, Benjamín Netanyahu, ha adelantado que pretende ocupar el 70%, lo que acrecienta los temores a una posible expulsión masiva de gazatíes. Las tropas israelíes lanzan ataques esporádicos a diario y han causado ya 1.072 víctimas mortales desde octubre —seis más, solo en las últimas horas—. Aunque el comité tecnocrático palestino se formó en enero, cuando EE UU anunció la entrada en vigor de la segunda y última fase del plan de paz, el Gobierno israelí le ha negado la entrada a la Franja, haciéndole operar desde Egipto. Por eso, Hamás presenta ahora la disolución de su Gobierno como un intento de deshacer el nudo y promover que la paz avance; Israel, por el contrario, ve este paso como un mero acto “simbólico” y sin apenas consecuencias prácticas, al no tener repercusión sobre la facción militar de la milicia. Habitantes de Gaza caminan entre los escombros de edificios residenciales destruidos por Israel, el pasado 12 de junio en el campamento de refugiados de Jabalia, en el norte de la Franja.Mahmoud Issa (REUTERS) “Hamás ha dado un nuevo paso al dejar de estar al mando de la franja de Gaza para eliminar cualquier pretexto a la ocupación [Israel], que continúa su agresión y su guerra de exterminio”, ha declarado este lunes el portavoz de Hamás, Hazem Qassem, en unas palabras recogidas por el medio catarí Al Jazeera. “Hamás afirma su disposición a transferir las responsabilidades gubernamentales al NCAG para garantizar su éxito”, ha añadido. Ismail al Thawabta, director de la oficina de medios del Gobierno de Hamás en Gaza, ha asegurado que la administración mantendrá personal “técnico y profesional” hasta que el comité tecnocrático pueda hacerse cargo del enclave. También ha señalado que el ministerio del Interior seguirá operando como hasta ahora “para evitar un vacío de seguridad”. La Junta de Paz, la estructura de gobernanza creada ad hoc para la transición gazatí y de la que depende el comité tecnocrático, ha señalado en un comunicado que “toma nota” de la disolución del Gobierno de Hamás. Algunas informaciones apuntan a que la milicia palestina ha disuelto su Administración sin coordinarse con Nicoklay Mladenov, Alto Representante de la Junta de Paz para Gaza. “En última instancia, nuestra evaluación se guiará por las acciones, no por promesas, para atender las necesidades del pueblo de Gaza”, ha remarcado la Junta, vista por parte de los palestinos como favorable a Israel por su inacción ante las incesantes violaciones israelíes del alto el fuego. “El principio fundamental sigue siendo una autoridad, una ley y un arma”, concluye. Se prevé que la semana que viene participen de una nueva ronda de conversaciones con Hamás distintos representantes de la Junta de Paz, entre ellos Mladenov, y los países mediadores, incluyendo a Egipto. La milicia palestina lanzó una cadena de ataques sobre el sur de Israel el 7 de octubre de 2023, matando a casi 1.200 personas. Desde entonces, la ofensiva israelí en Gaza ha causado más de 73.000 víctimas mortales —la inmensa mayoría, civiles— y ha destruido el enclave. Nota tomada de: El País

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Trump y G7 usarán ‘como arma’ sanciones petroleras contra Rusia para terminar la guerra en Ucrania

.Trump, Macron y Zelenski durante una sesión de trabajo en la cumbre del G7 en Evian-les-Bains, Francia. (EFE) La cumbre del G7 está dedicada a la guerra en Ucrania, por lo que uno de los invitados principales es el presidente Volodirmir Zelenski. Los líderes del G7, incluido el presidente estadounidense, Donald Trump, dieron este martes un respaldo claro a Ucrania, a su soberanía y a su integridad territorial, y coincidieron en que hay que presionar más Rusia para llevarla a una negociación, también con más sanciones al petróleo. Fuentes diplomáticas francesas explicaron, al término de la sesión de la cumbre del G7 dedicada a la guerra de Ucrania, en la que participó como invitado su presidente, Volodímir Zelenski, que esa mayor presión podría ejercerse en especial con nuevas sanciones sobre las exportaciones al petróleo ruso, una vez que se concrete el desbloqueo del estrecho de Ormuz. Las fuentes señalaron que Trump felicitó a Zelenski por la dinámica actual del conflicto, en la que los ucranianos ya no aparecen como los que van perdiendo la guerra, y que -igual que los otros líderes de Japón, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Canadá, coincidió en que esa nueva postura le beneficia. Está previsto que en el marco de la cumbre del G7 que se celebra hasta mañana miércoles en la localidad francesa de Évian, haya un nuevo encuentro bilateral entre el presidente estadounidense y Zelenski, que se va a quedar hasta entonces, según las fuentes. Así fue la reunión entre Zelenski y Macron La sesión sobre Ucrania, que duró alrededor de una hora y media, había estado precedida por una reunión cara a cara entre Zelenski y el presidente francés, Emmanuel Macron, que quiso tener un gesto de deferencia pública hacia él al salir a recibirlo al jardín del hotel donde se desarrolla la cumbre y acompañarlo delante de las cámaras durante varios minutos. Las fuentes francesas insistieron en la posición unitaria de apoyo a Ucrania manifestada por todos los miembros del G7, ya que precisamente el objetivo que se había marcado Macron al poner este asunto en la agenda era conseguir afirmar a Estados Unidos como un “socio fiable” tras los desencuentros del pasado de Trump con Zelenski. No obstante, está por ver de qué forma está dispuesto Washington a concretar la presión a Rusia, después de haber levantado una parte de las sanciones a sus exportaciones de petróleo poco después de lanzar la guerra contra Irán el 28 de febrero. Estados Unidos tomó esa medida con el argumento de que había que buscar un alivio en el mercado internacional del crudo ante el cierre del estrecho de Ormuz por el régimen de Teherán. ¿Cuál es el plan de países europeos sobre la guerra en Ucrania? Trump había llegado a Évian mostrando una cierta disposición para volver a implicarse en una resolución del conflicto entre Ucrania y Rusia, al señalar que creía que “tal vez” podría “hacer algo” sobre eso. Los líderes del G7 también coincidieron en que mantener la presión sobre Rusia implica que Ucrania debe poder mantener el pulso militar y eso significa disponer de sistemas de defensa antiaérea y otros activos militares. En la actualidad son los socios europeos los que facilitan casi exclusivamente los fondos para el armamento de Ucrania, ya que desde su llegada a la Casa Blanca a comienzos de 2025 Donald Trump fue suprimiendo la contribución estadounidense, que sigue siendo importante en términos de información, en particular la recopilada por sus satélites. Nota tomada de: El Financiero

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