La ONU advierte sobre un fenómeno de El Niño de «proporciones gigantescas» mientras los países se preparan para su impacto

Pie de foto, El fenómeno de El Niño provocó intensas inundaciones y deslizamientos de tierra en el sur de Brasil en 2024. El mundo ha entrado en una «zona de peligro de fenómenos meteorológicos extremos» a medida que los impactos de El Niño comienzan a sentirse a nivel mundial, advirtió el secretario general de la ONU, António Guterres. La Organización Meteorológica Mundial (OMM) ha publicado los datos más recientes sobre este fenómeno meteorológico natural, que muestran que podría ser el más intenso en más de 70 años y durar al menos hasta febrero de 2027. El fenómeno de El Niño altera los patrones climáticos en todo el mundo, provocando sequías en algunas regiones, mientras que otras experimentan tifones e inundaciones más intensas. Los meteorólogos también afirman que El Niño elevará las temperaturas en algunos lugares, sumándose al aumento global del calor provocado por el cambio climático de origen humano. «El fenómeno de El Niño está cobrando dimensiones gigantescas ante nuestros ojos. La ciencia no deja lugar a dudas: el planeta se adentra en aguas desconocidas, y esas aguas se están calentando», afirmó Guterres. La BBC entrevistó a gobiernos y científicos sobre las medidas que se están implementando a nivel mundial para reducir el riesgo de muertes, desplazamientos y daños ambientales. Se han reforzado los sistemas de alerta temprana y se ha desplegado asistencia médica preventiva, pero la magnitud de este evento en particular ha generado gran preocupación, especialmente para los grupos vulnerables. La OMM, organismo de la ONU, declaró que ha emprendido una «importante movilización» para intentar difundir sus pronósticos de posibles fenómenos meteorológicos extremos, vinculados a El Niño, al mayor número de comunidades posible. La secretaria general de la OMM, la profesora Celeste Saulo, advirtió: «El Niño tiene el potencial de asestar un golpe devastador a las comunidades y economías de todo el mundo». El Niño es un fenómeno meteorológico natural que se desarrolla en el Océano Pacífico y está vinculado a un cambio en los patrones de viento. Permite que el agua cálida se extienda hacia el este y libere calor a la atmósfera. Las temperaturas del mar en el Pacífico tropical central y oriental han aumentado drásticamente en los últimos meses, una clara señal de que El Niño se está intensificando. En la principal región de monitoreo del Pacífico, las temperaturas de la superficie han estado muy por encima del promedio en más de 2°C en las últimas semanas, lo que la encamina a ser declarada un evento «muy fuerte». Pero se prevé que incluso supere esa marca. Las previsiones sugieren que las temperaturas mensuales de la superficie del mar podrían acercarse a los 4°C por encima de la media. Esto lo convertiría en el fenómeno de El Niño más intenso desde al menos 1950, potencialmente por un amplio margen. Sin precedentes Las temperaturas son aún más excepcionales bajo la superficie del Pacífico: en algunos lugares superan los 8°C por encima del promedio. También se esperan temperaturas del mar superiores a lo normal en otras partes del mundo, incluyendo el Océano Índico, el Atlántico tropical y algunas zonas de la costa australiana. Debido a su rica vida marina, los cambios en la temperatura del océano son motivo de especial preocupación para Australia. En los últimos años, la región se ha visto azotada por olas de calor marinas, provocadas por el cambio climático. El Niño es un fenómeno natural, pero tiende a provocar el tipo de calor extremo que también desencadena esos desastres, declaró a la BBC el Dr. Alistair Hobday, investigador jefe de la agencia científica australiana. Este año, las previsiones sobre la ola de calor marina indican que la Gran Barrera de Coral se librará de las peores condiciones, lo que dará a los corales más tiempo para recuperarse. «[Pero] el sur de Australia está sufriendo un duro golpe», dijo Hobday. La última vez que una ola de calor marina azotó el sur de Australia y Tasmania, hubo pingüinos hambrientos, mortandad de peces, brotes asfixiantes de algas e invasiones de medusas. Australia ha introducido recientemente sistemas de alerta temprana para crisis marinas, lo que da tiempo para establecer ayudas financieras para la pesca, reubicar especies cruciales y aumentar la vigilancia de los corales. Pero este acontecimiento se perfila como algo sin precedentes, y Hobday admite estar bastante preocupado. Sequías e interrupciones en el comercio Si bien es probable que los efectos sobre el clima mundial se sientan hasta bien entrado 2027, la OMM prevé cambios significativos en los patrones de precipitación durante los próximos meses. Se pronostican condiciones más secas de lo habitual en amplias zonas del sudeste asiático, América Central y el norte de América del Sur, lo que aumenta el riesgo de sequías e incendios forestales. Esta previsto que el jueves, el número de embarcaciones que transitan por el Canal de Panamá se reduzca en más de un 10% ante la previsión de menores precipitaciones. Unos 14.000 barcos al año utilizan esta vía fluvial artificial; además de ser una ruta crucial para el comercio mundial, también es una fuente clave de ingresos para Panamá, que genera alrededor de US$3.000 millones al año. Indonesia se esfuerza por contener los incendios forestales que han arrasado más de 107.000 hectáreas en todo el país durante esta estación seca. Al igual que otras regiones del sudeste asiático, se enfrenta a una temporada más larga este año. Un residente de Kalimantan Central declaró a BBC News Indonesia que llevaba «más de un mes» sufriendo incendios forestales. «El humo se ha vuelto muy denso. Cuando salimos, nos empiezan a picar los ojos. El olor a humo también es bastante fuerte», dijo Darwin Romy. Las autoridades han declarado que están desplegando aviones de siembra de nubes para provocar lluvias y extinguir estos incendios, y el gobierno ha prometido recursos para contener el fuego y ha arrestado a decenas de personas por acusaciones de utilizarlo para despejar terrenos. Pie de foto, Países del sur de África, como Botsuana, sufrieron una sequía severa durante el último fenómeno de El Niño. Tifones más…

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¿Por qué la canícula de 2026 será la más extrema en México?

Diversos estados del norte y sureste enfrentarán las condiciones más hostiles durante los meses de julio y agosto. ESPECIAL / CANVA El calentamiento anómalo del Océano Pacífico intensificará la sequía y las altas temperaturas durante el verano, alertan las autoridades meteorológicas Este verano de 2026, el calor extremo y la escasez de agua no serán una simple molestia, sino una amenaza directa. Comprender por qué la canícula será inusualmente severa es vital para proteger tu salud, tu economía y prepararte ante una temporada que romperá récords históricos. El despertar de un clima extremo El fenómeno climático conocido como “El Niño” ha alterado drásticamente los patrones atmosféricos globales durante este año. Este evento se caracteriza por el calentamiento inusual y prolongado de las aguas ecuatoriales. En México, esta anomalía térmica tiene un efecto directo y devastador sobre la temporada de lluvias. Las precipitaciones disminuyen drásticamente justo en los meses que suelen ser los más cálidos del año. La canícula, tradicionalmente un periodo de cuarenta días de calor intenso, se verá fuertemente potenciada. La falta de nubosidad permitirá que la radiación solar golpee con mayor fuerza todo el territorio nacional. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido pronósticos sumamente preocupantes para esta temporada estival. Los modelos climáticos indican que las temperaturas superarán los promedios históricos en múltiples regiones del país. Zonas vulnerables y el impacto de “El Niño” El calentamiento sostenido del Océano Pacífico es el principal motor detrás de esta crisis climática. Al alterar las corrientes de viento, bloquea efectivamente la entrada de humedad hacia el continente americano. Diversos estados del norte y sureste enfrentarán las condiciones más hostiles durante los meses de julio y agosto. La sequía prolongada amenaza con agotar rápidamente las reservas hídricas superficiales y subterráneas. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) monitorea de cerca el descenso en el nivel de las presas. Se espera que el estrés hídrico alcance niveles críticos si no se implementan medidas urgentes de racionamiento. Según datos recientes publicados por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), este ciclo de “El Niño” es uno de los más intensos. Su fuerza destructiva rivaliza con los eventos catastróficos registrados en décadas pasadas. El sector agrícola nacional es uno de los más vulnerables ante esta peligrosa combinación de factores. La pérdida masiva de cultivos de temporal podría desencadenar un aumento significativo en los precios de la canasta básica. Prevención ante una temporada histórica Las autoridades sanitarias advierten sobre un incremento alarmante en los golpes de calor y enfermedades gastrointestinales. La población infantil y los adultos mayores requieren atención médica prioritaria durante estos meses críticos. Es absolutamente fundamental mantener una hidratación constante y evitar la exposición solar en las horas pico. Las medidas preventivas individuales representan la primera línea de defensa contra las altas temperaturas extremas. Los gobiernos locales ya preparan la instalación de refugios climáticos y campañas intensivas de concientización ciudadana. La adaptación rápida a estas condiciones extremas es imperativa para lograr mitigar los daños materiales y humanos. La severa canícula de 2026 no será un evento pasajero, sino una verdadera prueba de resiliencia nacional. Entender la profunda influencia de “El Niño” nos permite anticipar y enfrentar este enorme desafío climático con mayor preparación. Nota tomada de: Informador

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Tormenta de arena azota Chihuahua: qué es el fenómeno llamado haboob y por qué resulta preocupante

Muro de tormenta de arena al norte del estado de Chihuahua / Foto: CEPC La nube de polvo que cubrió gran parte del estado podría ser una de las señales más evidentes de la desertificación acelerada en la región El pasado sábado 19 de abril de 2025, una imponente tormenta de arena, conocida como haboob, sorprendió a los habitantes de Chihuahua, afectando desde Ciudad Juárez hasta municipios al sur de la capital del estado.  Lamentablemente, de acuerdo a información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), este fenómeno, característico de regiones desérticas como el Sahara, es una señal de alarma sobre los efectos del cambio climático y la desertificación en la región. ¿Qué es un haboob y cómo se forma? Según información de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), un haboob es una tormenta de polvo o arena de gran intensidad, provocada por vientos descendentes de una tormenta eléctrica que, al impactar el suelo seco, levantan grandes cantidades de partículas, creando una muralla de polvo que puede alcanzar varios kilómetros de altura y desplazarse rápidamente Desertificación y el cambio climático La aparición de haboobs en Chihuahua podría estar estrechamente ligada a la desertificación, un proceso en el cual tierras fértiles se degradan y se convierten en áridas debido a factores como la deforestación, el sobrepastoreo y prácticas agrícolas inadecuadas. Y es que, de acuerdo a la OMM, al menos el 25% de estos fenómenos es causado por la actividad humana. Esto resulta más claro en una región como la de Chihuahua donde se enfrentan actualmente más de tres años de sequía que no da tregua. El cambio climático exacerba este proceso al aumentar las temperaturas y alterar los patrones de precipitación, lo que reduce la humedad del suelo y facilita la formación de tormentas de polvo. En la ciudad de Chihuahua la visibilidad y la calidad del aire se vieron drásticamente afectadas / Foto: Nelson Solorio / El Heraldo de Chihuahua Impacto del haboob en Chihuahua El haboob del 19 de abril causó una drástica reducción en la visibilidad, obligando al cierre temporal de la carretera Panamericana entre Ciudad Juárez y Ahumada.  Además, se reportaron afectaciones en municipios como Camargo, Aldama y la ciudad de Chihuahua, donde la nube de polvo generó caos vial y preocupación entre la población, ya que se pudo observar una espesa niebla empañar la visibilidad en toda el área metropolitana. Un llamado a la acción La presencia de haboobs en Chihuahua, un fenómeno anteriormente inusual en la región, es un indicativo claro de los efectos del cambio climático y la necesidad urgente de implementar medidas de mitigación y adaptación.  Por ello, es importante promover prácticas sostenibles en el uso del suelo, reforestar áreas degradadas y desarrollar políticas públicas que aborden la gestión del agua y la conservación del medio ambiente.​ De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud un evento meteorológico extremo, como el que azotó Chihuahua, representa una advertencia sobre los desafíos ambientales que enfrentamos. Nota tomada de: El Heraldo de Chihuahua

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