La enorme plantilla de Volkswagen se convirtió en un lastre

VW tiene un 60 por ciento más de empleados que Toyota, que fabrica la misma cantidad de autos. En la imagen, empleados de VW toman parte en una asamblea de la empresa.Imagen: Moritz Frankenberg/dpa/picture alliance El fabricante de autos alemán planea recortar hasta cien mil puestos de trabajo de su plantilla de 630.000 empleados. ¿Serán suficientes estos recortes para sobrevivir a la avalancha de vehículos eléctricos chinos? Volkswagen ha consolidado una de las plantillas de trabajadores más grandes de la industria automotriz mundial. Con casi 630.000 personas (680.000 si se cuentan las empresas conjuntas en China), VW emplea alrededor de un 60 por ciento más de trabajadores que Toyota, un 140 por ciento más que Stellantis y casi un 240 por ciento más que Ford. El elevado número de empleados  fue en su momento un símbolo del poderío industrial de Alemania y de las enormes ganancias de VW, pero ahora se ha convertido en una pesada carga. Tanto, que la empresa está llevando a cabo dolorosos recortes de empleo para sobrevivir frente a los ágiles competidores chinos. Después de haber recortado miles de puestos el año pasado, Volkswagen se prepara para eliminar hasta 100.000 empleos en todo el mundo. También planea cerrar cuatro fábricas alemanas. Estos recortes afectan incluso a las marcas de lujo de VW, como Porsche y Audi. El alto costo de la autosuficiencia Gran parte del problema de la plantilla de VW se debe a decisiones estratégicas tomadas hace mucho tiempo. Meghan Ostertag, analista de política económica de la Fundación para la Tecnología de la Información y la Innovación, con sede en Estados Unidos, comenta a DW que la numerosa plantilla de VW era necesaria, porque la empresa quería controlar más etapas de la producción que sus competidores. «VW fabrica muchos de sus componentes y software internamente, lo que aumenta la demanda de mano de obra y, por supuesto, los costos laborales», explica Ostertag a DW. Otros expertos señalan una estrategia agresiva de adquisiciones a lo largo de los años, que llevó al grupo VW a adquirir marcas como Skoda, Porsche, SEAT y Bugatti. «Esa estrategia funcionó hasta cierto punto, pero las complejidades de integrar todas esas marcas hacen que la operación de VW sea muy complicada», dice a DW Daniel Harrison, analista automotriz senior de Ultima Media, con sede en Londres. Cuatro plantas alemanas de VW, incluida esta de Zwickau, están a punto de cerrar.Imagen: AAPimages/Wehnert/picture alliance Por qué fracasó el modelo de VW Aunque Volkswagen sobrevivió al escándalo de las emisiones del «Dieselgate” de 2015, la empresa incurrió en costos enormes y pronto se enfrentó a una nueva serie de problemas. Por ejemplo, tardó en hacer la transición de su producción a los vehículos eléctricos, justo cuando los fabricantes chinos de este tipo de automóviles ganaban gran impulso y una ventaja tecnológica. Ese retraso contribuyó a una desaceleración de las ventas en China, que representaba un tercio del total de VW, así como a una disminución de la demanda en Europa y otros mercados clave. VW también repitió un error que la industria automotriz estadounidense había cometido antes. En las décadas de 1960 y 1970, los Tres Grandes -Ford, GM y Chrysler (ahora parte de Stellantis)- tardaron en adaptarse cuando los competidores japoneses y europeos comenzaron a quitarles parte del mercado. En una nota de investigación reciente, el analista de la industria automotriz Matthias Schmidt señala que el «control absoluto» que los sindicatos y un accionista clave ejercen sobre VW es otro factor que perjudica a la empresa. Esto, dice, ha contribuido a «años de descuido en el reajuste de la plantilla». El estado federado de Baja Sajonia, en el norte de Alemania, donde se encuentra la sede mundial de Volkswagen, concretamente en la ciudad de Wolfsburg, cuenta con casi el 20 por ciento de los derechos de voto de la empresa y ya ha presionado a los ejecutivos para que no cierren plantas ni despidan personal. ¿Es suficiente el plan de reestructuración de VW? Si bien los sindicatos se oponen con vehemencia a los últimos planes de VW, los analistas advierten que la empresa podría tener que recortar más de los 4 mil millones de euros anuales para asegurar su futuro. VW debería «invertir más en automatización», subraya Ostertag, y agrega que eso permitiría a los fabricantes de autos «competir mejor con empresas más eficientes», como la china BYD, una de las marcas de vehículos eléctricos de más rápido crecimiento en Europa. Como parte de su estrategia, la empresa planea lanzar su primer vehículo eléctrico por menos de 20.000 euros el próximo año y dado que China representa alrededor del 30 por ciento de la producción mundial de vehículos de VW, Harrison predice más traslados de la producción a Asia y la posibilidad de compartir las plantas europeas de VW con fabricantes chinos de vehículos eléctricos, una medida que antes se consideraba impensable. Planta de producción de BYD en Camacari, en Brasil. Imagen: Jin Haoyuan/Xinhua/IMAGO Berlín y Bruselas ofrecen un salvavidas En el ámbito político, el Gobierno alemán está otorgando subsidios y préstamos a las fábricas nacionales de baterías para vehículos eléctricos con el fin de reducir la dependencia de las importaciones chinas. Mientras tanto, la Unión Europea está impulsando la Ley de Aceleración Industrial (IAA), que tiene como objetivo impulsar la competitividad del bloque y proteger a las industrias estratégicas de la competencia desleal de China. La UE ya ha impuesto aranceles de hasta el 45 por ciento a los vehículos eléctricos fabricados en China, aunque están muy por debajo de los aranceles del 100 por cien que aplica Estados Unidos, y que han excluido en gran medida a los competidores chinos del mercado automotriz estadounidense. El historiador Niall Ferguson, de la Universidad de Harvard, ha advertido que Europa ha tardado en responder a la estrategia de China de otorgar enormes subsidios a los fabricantes de vehículos eléctricos, lo que les permite ofrecer precios más bajos que sus rivales europeos. «A menos que haya un cambio radical, mi predicción es que muy pronto los europeos estarán conduciendo autos chinos a gran escala», ha dicho Ferguson al periódico alemán Süddeutsche Zeitung . En el mismo medio, el economista Moritz Schularick, presidente del Instituto…

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El trabajo ya está enfermando a los mexicanos: más de la mitad de las consultas son por estrés, ansiedad o burnout

La salud laboral en México muestra una cara cada vez más incómoda para empresas y trabajadores y es que los problemas mentalesson el motivo principal por el que millones de personas terminan frente a un médico. Así lo revela la Radiografía de la salud laboral en México 2026 de la empresa Sofía, un estudio que cruza lo que ven los doctores en consulta con lo que enfrentan las áreas de Recursos Humanos. El resultado es que el trabajo no solo organiza la vida cotidiana, también está deteriorando la salud física y mental de quienes lo desempeñan. De acuerdo con el informe, siete de cada 10 médicos consideran que el trabajo es un factor frecuente en el deterioro de la salud de sus pacientes en edad laboral. Pero lo más relevante es qué tipo de padecimientos están llegando al consultorio. Según un reporte de El Economista, seis de cada 10 consultas médicas entre trabajadores están relacionadas con ansiedad, estrés laboral o burnout. En concreto, el 37% corresponde a ansiedad y otro 26% a estrés o síndrome de desgaste profesional. A estos se suman depresión (11%) y trastornos del sueño (10%). “Quizá este es el hallazgo que más nos llamó la atención. Muchas veces estos pacientes no llegan a la consulta afirmando que tienen un problema de salud mental”, explicó Marcela del Águila, directora médica de Sofía, que señala que los síntomas suelen presentarse como insomnio, cansancio o gastritis, pero con un origen laboral. Este fenómeno no es nuevo. Como ya hemos contado en Xataka México, hasta ocho de cada 10 trabajadores en el país reportan burnout o estrés laboral agudo, lo que coloca a México entre los países con mayor desgaste emocional en el trabajo. Empresas lo saben, pero el problema ya afecta su operación El impacto no se queda en la salud individual. También está golpeando directamente la productividad. 57% de los líderes de Recursos Humanos reconoce que el estrés y el burnout han aumentado en los últimos dos años, mientras que el 31% señala que el estrés laboral es el principal factor que afecta el desempeño, incluso por encima de la rotación de personal.  Además, 86% de las empresas estima que cada consulta médica presencial implica perder al menos media jornada laboral entre traslados, esperas y trámites administrativos. Los problemas de salud mental ya no son un tema de bienestar aislado, sino un problema operativo. Como explicó Sebastián Jiménez-Bonnet, cofundador de Sofía, cuando estos casos se repiten en distintas áreas “empieza a convertirse en una condición operativa de la empresa”. Hablar de salud mental sigue siendo un tabú en la oficina A pesar de la magnitud del problema, existe una desconexión importante entre lo que ocurre en el consultorio y lo que se reconoce dentro de las empresas. 88% de los médicos detecta padecimientos mentales de forma recurrente, pero solo 36% de las empresas tiene una cultura abierta para hablar de estos temas. Esto explica por qué muchos trabajadores siguen sin identificar el origen real de sus síntomas. Como también hemos reportado, el estrés laboral en México ya afecta no solo la mente, sino el cuerpo: dolores de cabeza, fatiga extrema, problemas cardiovasculares e incluso trastornos del sueño, que afectan a más del 70% de los trabajadores. Barreras estructurales: atenderse también es complicado El problema no es solo enfermarse, sino poder tratarse. De acuerdo con RRHH Digital, existen barreras económicas y operativas que dificultan la continuidad de los tratamientos. 44% de los médicos señala que el costo es la principal barrera, mientras que el 22% apunta a la falta de tiempo por horarios laborales. A esto se suman procesos administrativos que complican aún más el acceso a la atención. Este escenario ha sido descrito como un “embudo de negligencia forzada”, donde las personas no abandonan su tratamiento por desinterés, sino porque el sistema no facilita continuarlo. El siguiente paso: prevención, menos burocracia y más tecnología Ante este panorama, médicos y empresas coinciden en tres prioridades: prevención, reducción de burocracia y mayor uso de herramientas digitales. De acuerdo con RRHH Digital, 81% de los médicos considera que los seguros deberían incluir servicios preventivos, mientras que una parte importante de las consultas podría migrar a formatos virtuales sin perder calidad. El reto, sin embargo, es más profundo. No se trata solo de atender mejor, sino de cambiar la forma en que se entiende la salud laboral.  Nota tomada de: Xataka México

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Se desplomó en enero la generación de empleos en el país

El Centro Histórico de la Ciudad de México. Foto Bertha Teresa Ramírez /Archivo En enero únicamente se crearon 3 mil 37 puestos de trabajo permanente y se perdieron 11 mil 141 de tipo eventual, estos últimos principalmente de personas que laboran en plataformas digitales, informó ayer el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). De cualquier manera, de acuerdo con el reporte mensual del organismo sobre el comportamiento del empleo en el país, en el primer mes de 2026 se registró la mayor caída en el número de plazas en la década reciente, incluso por encima de 2021, año afectado por la pandemia de covid-19, cuando en el mismo periodo se crearon 47 mil 919 puestos, con una pérdida de 3 mil 372 eventuales. Para enero de 2026 el saldo es una disminución de 8 mil 104 puestos de trabajo, equivalente a una baja de 0.04 por ciento con respecto a diciembre de 2025. El IMSS explicó que la disminución de las plazas temporales se debió al término de la época navideña, cuando aumentó la contratación de personas en plataformas digitales. Para enero, estas “retornaron a un nivel de 139 mil puestos, como resultado de una menor demanda y uso de los servicios ofrecidos por dichas plataformas”. Indicó que al 31 de enero de 2026 cuenta con 22 millones 508 mil 972 trabajadores afiliados, de los cuales 86 por ciento son permanentes. En la medición anual (enero 2025-enero 2026), se tiene un crecimiento de 197 mil 426 puestos laborales, un aumento de 0.9 por ciento. Tal incremento está dado por las alzas registradas en el estado de México (4.8 por ciento), Ciudad de México (4.6), Hidalgo (3.3), Baja California Sur (2.2), Colima (1.8), Oaxaca (1.1), Nayarit y Querétaro (uno por ciento cada uno), Michoacán y Durango (0.9 por ciento), Nuevo León (0.8), Jalisco (0.7), Morelos (0.4), Aguascalientes (0.3) y Tlaxcala ( 0.04 por ciento). El resto del país reporta pérdida de empleo: desde niveles como el de Yucatán con menos 0.002 por ciento hasta Tabasco con menos 2, Sonora menos 2.6 y Campeche menos 4.1 por ciento. De igual manera, en el registro de patrones hubo un ajuste a la baja de 5 mil 842 (menos 0.6 por ciento) con respecto a diciembre pasado para quedar en un millón 23 mil 438, mientras en la comparación anual la disminución es de menos 2.5 por ciento. El IMSS indicó que este descenso “se explica principalmente por la puesta en marcha de medidas de seguridad en la apertura de registros patronales de personas físicas”. Con relación a la situación de los sectores económicos, el mayor crecimiento se observó en transportes y comunicaciones (9.7 por ciento), comercio (3.6), industria eléctrica (2.2), servicios sociales y comunales (uno) y servicios para empresas (0.8 por ciento). Las pérdidas se dieron en el sector agropecuario (-3.4), industrias extractiva (-2.4), de transformación (-2.1) y de la construcción (-2.1). Nota tomada de: La Jornada

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