Olinia quiere ser el Vocho del siglo XXI en México y otros países ya mostraron su interés por el auto eléctrico

México tendrá su propio auto eléctrico de manufactura nacional y se llamará Olinia. La presidenta Claudia Sheinbaum presentará el primer prototipo oficial de este vehículo el próximo 7 de junio. El proyecto parece replicar el proyecto histórico del Volkswagen Sedán, el famoso Vocho, que fue el auto del pueblo durante décadas.  Olinia no solo se venderá en el mercado mexicano, sino que también se exportará a países de Latinoamérica como Perú, Colombia, Chile, Argentina, Nicaragua y Guatemala. El objetivo principal es demostrar que el país tiene la capacidad técnica necesaria para desarrollar y fabricar transporte propio de forma masiva. El plan de exportación hacia el sur del continente responde a que la movilidad de los latinoamericanos son similares a las nuestras. El mercado de Olinia coincide con las naciones donde el Vocho de Volkswagen hizo historia en el siglo pasado. El escarabajo alemán comenzó su producción masiva en la planta de Puebla en 1967 y desde ahí abasteció a toda la región. En Colombia y Chile la gente lo prefería por su motor trasero que ayudaba a subir calles empinadas, mientras que en Centroamérica resistía los climas tropicales gracias a su mecánica simple. Los gobiernos de estos países latinoamericanos ya mantienen pláticas directas con las autoridades mexicanas porque les urge encontrar opciones de transporte con bajo costo de operación. El Olinia fue diseñado para solucionar problemas específicos de la geografía regional, donde abundan calles angostas, baches y tráfico pesado de las ciudades. El coche se clasifica como un vehículo urbano ligero de baja y media capacidad que sirve para trayectos cortos.  La fábrica estableció una meta de producción inicial de 20,000 unidades anuales. El director del proyecto, Roberto Capuano Tripp, detalló que el crecimiento en las líneas de montaje será gradual. Las estimaciones contemplan alcanzar una producción de 50,000 vehículos por año en un plazo estimado de cuatro años. Aunque en mayo de 2025 el plan original proyectaba vender 100,000 autos anuales. El dinero para sostener este proyecto proviene de una combinación de recursos públicos y privados. El gobierno federal funciona como motor inicial para arrancar los trabajos de la fábrica, pero los inversionistas particulares aportan el dinero circulante indispensable. En teoría, el capital privado sostendrá el funcionamiento de las plantas y el pago a los proveedores de la cadena de suministro durante los primeros dos años de operación.  Olinia en la sombra del Vocho La historia mexicana demuestra que el público de la región adopta los autos compactos cuando son económicos y aguantan el uso diario. El Vocho se transformó en el paisaje oficial de las ciudades del país durante las décadas de los setenta, ochenta y noventa al convertirse en el taxi favorito de los choferes. La producción de este modelo terminó a nivel mundial el 30 de julio de 2003 en Puebla con una última edición especial que causó nostalgia. Olinia retomaría esa misma filosofía de movilidad accesible pero adaptada a las nuevas tecnologías para aspirar a ser el Vocho del siglo XXI. La presentación del prototipo en el mes de junio marcará el inicio real de este camino tecnológico para la industria mexicana. El éxito final de la estrategia dependerá de la respuesta de los compradores en las agencias nacionales y en el resto de los países participantes. El reto principal para el proyecto será demostrar en las calles que un auto compacto de tecnología nacional puede ser igual de aguantador que un Vocho. Nota tomada de: Xataka México

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Puebla será el centro de la revolución eléctrica con la fábrica de baterías de Olinia

El primer vehículo eléctrico mexicano iniciará su producción a gran escala en 2027, con Puebla como sede clave para el desarrollo tecnológico y la fabricación de baterías que impulsarán la electromovilidad nacional. El proyecto Olinia, el primer vehículo eléctrico mexicano, avanza hacia su etapa industrial con Puebla como sede estratégica para la fabricación de baterías y el desarrollo tecnológico, anunció la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. La mandataria confirmó que el 7 de junio comenzará una nueva fase del proyecto, diseñado por más de 80 especialistas nacionales desde instalaciones del Tecnológico Nacional de México en la entidad. Sheinbaum informó que en julio se presentará el modelo de carga para pequeñas operaciones urbanas y que entre agosto y septiembre iniciará la construcción para producir Olinia a gran escala, con miras a que en 2027 arranque la fabricación masiva del vehículo y de sus componentes clave, entre ellos las baterías eléctricas. El gobernador Alejandro Armenta Mier reiteró el respaldo total de Puebla a los proyectos tecnológicos federales y destacó que la entidad participa en 15 iniciativas estratégicas, entre ellas la infraestructura para la electromovilidad. “Puebla será un pilar de esta revolución tecnológica”, afirmó. La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, subrayó que Olinia busca acercar la electromovilidad a millones de familias mediante un vehículo accesible, seguro y sustentable. El proyecto integra a instituciones como el TecNM, el IPN y centros públicos de investigación coordinados por la SECIHTI. El director del proyecto, Roberto Capuano, destacó que Olinia será un vehículo de bajo costo, totalmente eléctrico y con operación más económica que una motocicleta. Podrá cargarse en enchufes domésticos y alcanzará una velocidad máxima de 50 km/h, ideal para trayectos urbanos. Con la instalación de la fábrica de baterías y el desarrollo científico que concentra, Puebla se posiciona como el corazón de la electromovilidad mexicana. Puebla se consolida como sede nacional para la fabricación de baterías de Olinia Olinia elige Puebla como base tecnológica para impulsar la electromovilidad en México La fábrica de baterías de Olinia en Puebla será clave para la producción del primer auto eléctrico mexicano. Nota tomada de: Leviatán

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México presentará su auto eléctrico en septiembre: Olinia costará menos de 150 mil pesos y podrá cargarse en cualquier enchufe

En septiembre de 2025, México vivirá un momento histórico con la llegada del Olinia, un auto eléctrico pensado y desarrollado en el país que costará menos de 150 mil pesos y que podrá recargarse en cualquier toma de corriente convencional. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que más de 100 científicos e ingenieros trabajan desde hace meses en Puebla para cumplir con un objetivo ambicioso: fabricar un vehículo accesible, sin emisiones y adaptado a las necesidades de movilidad de los mexicanos. Este proyecto busca no solo poner en las calles un medio de transporte asequible, sino también abrirle camino a México dentro de la industria automotriz eléctrica. El Olinia ofrecerá tres versiones: un compacto de dos puertas, otro de cuatro y un modelo tipo camión para entregas de última milla que será el más costoso, con precio tope de 150,000 pesos. Cada variante utilizará una plataforma tipo “patineta” que permite integrar distintos diseños sobre la misma base, una estrategia que recuerda a las usadas por Tesla o BYD para reducir costos y acelerar la producción. El plan no se limita a un solo lugar: la fabricación se realizará en Puebla y Sonora, con la posibilidad de ampliar la producción conforme aumente la demanda. La idea de un auto eléctrico nacional no surgió de la nada. El proyecto Olinia es resultado de una colaboración entre la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, el Tecnológico Nacional de México, el Instituto Politécnico Nacional (que se encarga del diseño exterior, interior, sistemas embebidos, además del cargador) y empresas privadas. Con un presupuesto inicial de 25 millones de pesos, el equipo estudió durante meses los hábitos de conducción, las distancias promedio y las condiciones de las calles en México para diseñar un vehículo que responda a esas realidades. La meta es clara: ofrecer un auto más barato de operar que cualquier coche a gasolina, e incluso que una motocicleta. Plataforma tipo “patineta” de Olinia. Roberto Capuano Tripp, líder del proyecto Olinia, señaló que el vehículo será ligero pero con potencia suficiente para subir pendientes. Además, su sistema de carga permitirá conectarlo a cualquier enchufe, lo que en teoría eliminará la dependencia de infraestructura especializada que hoy limita a muchos modelos eléctricos. “Olinia” proviene del náhuatl “Olin”, que significa movimiento, y su logotipo será un alebrije que simboliza fuerza, fantasía y dinamismo. El lanzamiento oficial del prototipo se realizó el 6 de enero de 2025, lo que marcó el inicio de la fase previa a la producción. Aunque lo mostrado no será el diseño definitivo, la presentación dejó ver un enfoque claro hacia la movilidad urbana: dimensiones compactas, carrocería ligera y un precio que podría cambiar la forma en que se perciben los autos eléctricos en el país. Inspirado en modelos asequibles de la India, el Olinia podría replicar ese éxito adaptado a la realidad mexicana. Posibles modelos de Olinia. Más allá del Olinia en México El gobierno espera que este vehículo sea más que un producto de consumo. La intención es que la tecnología desarrollada genere regalías que financien nuevos proyectos de innovación. Con este movimiento, México busca enviar un mensaje claro: no solo quiere ser un mercado para los autos eléctricos fabricados en el extranjero, sino también un jugador que diseña y produce soluciones propias. El verdadero reto vendrá después de septiembre de 2025. La producción en serie, la aceptación del mercado y la capacidad para cumplir con la demanda serán factores decisivos. Sin embargo, la expectativa es alta. Un auto eléctrico nacional, barato, funcional y que no dependa de infraestructura compleja podría ser la pieza que faltaba para acelerar la transición hacia la movilidad sostenible en México. Nota tomada de: Xataka México

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