Detenido un francés de 79 años acusado de agresiones sexuales a 89 menores en 10 países

Cartel difundido por la Gendarmerie Nationale de Francia el 10 de febrero de 2026 con imágenes de Jacques Leveugle a lo largo de los años. El acusado, que detalló los actos en una memoria USB, ha admitido además haber asfixiado a su madre y a su tía La Fiscalía de Grenoble, ciudad al sudeste de Francia, ha informado este martes de la detención de un hombre de 79 años acusado de haber violado o abusado sexualmente de 89 menores de edad durante seis décadas, entre 1967 y 2022. Según ha informado la Fiscalía, a cargo de la investigación, las agresiones se cometieron en 10 países, donde el acusado trabajó como educador o monitor. Además, en el curso de la investigación, admitió haber asfixiado a su madre y a su tía, según ha detallado en rueda de prensa el fiscal Etienne Manteaux. De las 89 víctimas, 40 ya están identificadas y se ha hecho un llamamiento a posibles testigos en el marco de la investigación por si hubiera más menores afectados. Los hechos se han conocido gracias a una memoria USB, descubierta en 2023 por el sobrino del septuagenario. Este la puso en manos de la gendarmería en cuanto vio el contenido: una serie de documentos en los que el acusado evoca las relaciones con los menores de 13 a 17 años. Se le ha identificado como Jacques Leveugle y fue detenido en febrero de 2024, aunque la fiscalía informa ahora de los hechos. Fue arrestado en Vizille, localidad cercana a Grenoble, mientras estaba en casa de su hermano. Los investigadores llevan estos tres años trabajando sobre esas “memorias” que dan una idea de la escala de perversidad del detenido. Ha sido “un trabajo muy largo porque son 15 tomos de documentos, una materia muy densa. Los investigadores han podido leer la totalidad de los escritos e identificar 89 víctimas”, ha señalado Manteaux en su comparecencia ante los medios. Los hechos más antiguos se remontan a 1967 y el último anotado en los escritos fue en 2022. En los documentos, Jacques Leveugle cita los nombres de algunas víctimas y apodos. Por ello no se las ha podido identificar en su totalidad y los investigadores sospechan que pudo haber más. “Hay una urgencia por localizar a posibles testigos, porque el acusado tiene ya 79 años y queremos que haya un juicio lo más rápidamente posible”, ha dicho el fiscal en una entrevista posterior a su comparecencia en la radio RTL. Según ha explicado, dos tercios de las víctimas identificadas son de nacionalidad francesa, a pesar de que cometió las agresiones en 10 países. Los hechos anteriores a 1993 “han prescrito, pero igualmente nos interesa conocerlos porque nos darán una idea más completa de sus actos”, ha señalado a RTL. Los hechos se cometieron en Alemania, Suiza, Portugal, Marruecos, Níger, Argelia, Filipinas, India, Colombia y en el territorio francés de Nueva Caledonia. Países en los que Leveugle trabajó como profesor de francés o educador en campos de trabajo para menores con dificultades o que habían cometido delitos. El hombre “comenzó estudios preparatorios de Literatura, pero no los completó”, ha explicado el fiscal. “Quiso ser profesor, pero nunca obtuvo la titulación necesaria. Realizó cursos de formación para convertirse en maestro de educación especial sin obtener ningún diploma. Enseñó sin título en Argelia, por ejemplo. (…) Ha viajado extensamente”. Mucho tiempo con cada joven “No es un caso de abuso clásico. Pasó mucho tiempo con cada uno de estos jóvenes. Les dio dinero para obtener el permiso de conducir, les brindó estimulación intelectual y les animó a seguir con sus estudios”, ha explicado Etienne Manteaux. Jacques Leveugle no tenía antecedentes antes de ser detenido. Ante la policía ha admitido que los escritos son “la expresión de la realidad” y ha reconocido la gravedad de los hechos, según explica la Fiscalía. Además de esta investigación por violencia sexual se ha abierto otra en paralelo por homicidio, pues durante los interrogatorios el acusado admitió haber asfixiado a su madre, enferma terminal, con una almohada. Ocurrió en 1974. En los años 90 hizo lo mismo con su tía, de 92 años, “aprovechando que dormía”, ha explicado el fiscal. El acusado reconoce estos dos hechos y los ha justificado asegurando que le gustaría que “le hicieran lo mismo” si él fuera enfermo terminal. La Fiscalía ha abierto una línea telefónica (0800-200142) para recoger posibles testimonios, o de víctimas o personas que puedan aportar información a la investigación policial. La revelación de este caso se produce una semana después de conocerse otro, esta vez en Lille, donde se investiga a 10 hombres acusados de haber violado a un menor de cinco años bajo sumisión química, con su padre presente en los actos. El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias y a su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.esy por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 o a los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización. Nota tomada de: El País

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Susan Saravia, víctima de la violación grupal en Campeche: “Si yo no hubiera hablado, ¿cuántas más serían agredidas por estos hombres?”

La estudiante de 22 años y su madre libran una batalla legal en la que denuncian la protección a los tres presuntos agresores, vinculados con el Gobierno de Morena La tarde de este martes, Susan Saravia, una mujer de 22 años, estudiante de la carrera de Derecho en la Universidad Autónoma de Campeche, decidió plantarse ante una cámara y dejar el anonimato que ella y su madre, Liz Rodríguez, habían acordado mantener sobre su verdadero nombre cuando la violación grupal de la que fue víctima se hizo pública. La denuncia que hizo, solo unas horas después del ataque del pasado 31 de marzo —en el que Saravia señala a tres jóvenes, uno de ellos su amigo, vinculados al partido Morena— ha derivado en la detención de uno de ellos, sin que todavía se sepa el paradero de los otros dos. Ángel, Yeshua y Jorge, abusaron sexualmente de ella y, según los testimonios recabados por Susan y su madre, hicieron lo mismo con al menos otras siete mujeres. El silencio institucional ronda el caso, que ya comienza a ser nombrado como el de La Manada de Campeche, —en alusión a la violación grupal en Navarra, España, en julio de 2016, por cinco hombres a una joven—. La Fiscalía del Estado, la FGECAM, publicó este martes, horas después de que Susan subiera su video, un comunicado en el que “refrenda su compromiso” con las víctimas de delitos. “Derivado de las investigaciones realizadas por el Centro de Justicia para las Mujeres, se tuvo conocimiento de que el pasado 31 de marzo, alrededor de las 03:53 horas, un grupo de hombres agredió sexualmente a una mujer al interior de un predio ubicado en esta ciudad capital”, dice el texto. El Fiscal general de Campeche, Jakson Villacis Rosado, dijo este martes en una entrevista que siguen trabajando parahacer la detención de Yeshua y Jorge, los otros dos presuntos atacantes, tras la captura, el pasado 10 de julio, del tercero: Ángel N. “Sabemos que llevamos un tiempo de búsqueda, pero no vamos a adjudicar hasta no tener a los detenidos. Ya tenemos una persona, Ángel, ya fue vinculado a proceso, tiene medida cautelar de prisión preventiva oficiosa, pero nuestro objetivo es buscar, localizar y detener a estas dos personas que siguen prófugas”, dijo. Ángel N, Jorge N y Yeshua N, acusados de violación grupal en Campeche.RR SS Además, el fiscal apuntó que no tenían más denuncias que vincularan a los tres hombres con otros delitos, e invitó a posibles víctimas a denunciarles si es que los reconocían. También dijo que en Campeche no hay privilegios: “Aquí no hay influencias, no permitimos nada de privilegios ni influyentismos. Es una orden de la gobernadora para trabajar en favor de las víctimas”. Sin embargo, por parte de la gobernadora morenista de la entidad, Layda Sansores, o de la secretaria de Gobierno, Elisa María Hernández Romero, no ha habido mención a la denuncia de Susan, que señala al partido Morena como probable encubridor de los tres jóvenes. De acuerdo con declaraciones de Susan y su madre, los tres presuntos atacantes trabajaron en la campaña para la gubernatura de Campeche y las tres familias tienen entre sus miembros a funcionarios públicos del Estado. “Nosotras solas no vamos a poder luchar contra todo esto. Ni la Fiscalía, ni el Centro de Justicia para las Mujeres, ni la gobernadora, ni la secretaria de Gobierno nos dieron una respuesta. Solo nos pidieron un voto de confianza y que los dejáramos trabajar”, dice Liz Ramírez en una conversación por videollamada. Pero ya han pasado cuatro meses, y la desesperación ante la falta de resultados a partir de la emisión de la orden de aprehensión para detener a los tres hombres —el pasado 14 de abril— llevó a estas dos mujeres a hacer público lo que en principio no deseaban: “Susy es la que me dijo: hazlo tú desde tu página de Facebook, yo no quiero estar en medio de todo esto. Y es lo que se trató de hacer, hasta el día de ayer”, recuerda Liz. Susan también recuerda su resistencia ante la posibilidad de hacer públicos sus datos, hasta que llegó el mes de mayo y no había avances: “[Al principio] preferimos no hacerlo público, porque decidimos confiar en que se haría justicia. Yo sentía injusto que, aparte de lo que estaba viviendo, tendría qué exhibirme, dar mi nombre, tener que estar en ojo público y recibir todos esos malos comentarios”, recuerda. Yeshua, uno de los tres presuntos violadores, era su amigo. Era estudiante de la carrera de Ciencias Políticas de su misma universidad. Lo conoció en una fiesta y se hicieron muy cercanos. Susan asegura que nunca antes había sentido peligro con él: “Había muchísima confianza hasta antes de los hechos, nunca vi una mala intención de su parte. Siempre fue una buena amistad”, apunta. Otras posibles víctimas Susan recuerda que, tras hacerse público su caso, una joven desconocida se acercó a ella y, entre lágrimas, le contó que también había sido víctima de los tres hombres que denunciaba. Ambas mujeres, Susan y su madre, cuentan que, hasta ahora, son siete mujeres las que se han acercado para contarles que sufrieron lo mismo, a través de redes sociales y de manera personal. “Ahora que veo los comentarios y me enfoco en lo positivo pienso que si yo no hubiera hablado, ¿cuántas más hubieran sido agredidas por estos hombres? Estas personas hubieran seguido, porque ya lo hacían, estaban acostumbrados. Yo no estoy buscando la lástima de nadie, quiero que mi caso no sea un carpetazo como todos los demás. Me siento orgullosa de tener la mamá que tengo porque todas las niñas, yo y las demás víctimas vamos a tener justicia por mi mamá”, concluye. Susan ha defendido su derecho a no ser revictimizada, a aparecer sin llorar y sin quebrarse ante las cámaras y en las declaraciones que da a los medios de comunicación. Defiende también su deseo de que sus agresores y las personas que los protegen no la vean derrumbarse…

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Russell Brand, acusado formalmente por violación y agresión sexual en Londres

Foto: Getty Russell Brand ahora sí podría enfrentar a la justicia por las acusaciones de violación y agresión que hay en su contra. Ya se hizo una denuncia formal por parte de la Policía Metropolitana de Londres, y los cargos que enfrenta son por violación, agresión indecente y agresión sexual. Foto: Russell Brand (Facebook) Russell Brand ahora sí enfrenta denuncia formal por violación y agresión en Londres De acuerdo con información de Deadline, la policía de Londres dio a conocer la denuncia formal contra el comediante, presentador y exesposo de Katy Perry. “Será acusado de un cargo de violación, un cargo de agresión indecente, un cargo de violación oral y dos cargos de agresión sexual”, señalan. Y es que la denuncia se presenta luego de una investigación de 18 meses por parte de detectives de la policía londinense. Investigación que comenzó tras las acusaciones de cuatro mujeres distintas. Russell Brand lanzó un video donde negó las acusaciones en su contra. Foto: Captura de YouTube Las acusaciones de violación y agresión contra Russell Brand Sí, todo comenzó hace 18 meses, en el 2023, cuando se presentaron las acusaciones de cuatro mujeres distintas. Se denunció desde entonces que Russell Brand violó a una de ellas en 1999, agredió sexualmente a otra en el 2001, violó y agredió sexualmente a una más en 2004, y la última habría ocurrido entre 2004 y 2005, también por agresión sexual. Desde aquel entonces, en 2023, por acá te contamos a detalle el recuento de todas las acusaciones contra Russell Brand, por si quieres empaparte un poco más del trasfondo de todo este caso. “Las mujeres que han presentado denuncias siguen recibiendo apoyo de agentes especialmente capacitados. La investigación de la Policía Metropolitana sigue abierta y los detectives piden a cualquier persona afectada por este caso, o a quien tenga información, que se presente y hable con la policía”, dijo públicamente el detective Andy Furphy. Será el viernes 2 de mayo cuando Russell Brand tenga que presentarse en el Tribunal de Magistrados de Westminster, aunque lleva un tiempo viviendo fuera de Reino Unido. Según él, se fue a Estados Unidos porque los medios de comunicación, el gobierno y el poder judicial lo quieren atacar y silenciar por “convertirse en una molestia”. Russell Brand. Foto: Getty Nota tomada de: Sopitas

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Drogaba a su esposa para que otros la violaran: comenzó el juicio contra 51 hombres por el escalofriante caso que conmociona Francia

Gisele P. llega al tribunal durante el juicio de su esposo, acusado de drogarla durante casi diez años e invitar a desconocidos a violarla en su hogar en Mazan, un pequeño pueblo en el sur de Francia, en Aviñón (Photo by Christophe SIMON / AFP) Dominique Pelicot grababa y sacaba fotos de los abusos, que se produjeron durante 9 años. El hallazgo accidental que destapó el horror La mañana del lunes 2 de septiembre en Aviñón, una pequeña ciudad al sureste de Francia, el Tribunal de lo Criminal de Vaucluse abrió sus puertas para uno de los juicios más perturbadores en la historia reciente del país. Dominique Pelicot, de 71 años, se presentó ante el tribunal junto con otros 50 hombres, todos acusados de participar en las violaciones sistemáticas de Gisèle Pelicot, una mujer ahora de 72 años que durante casi una década fue drogada y ofrecida a decenas de desconocidos mientras permanecía inconsciente en su propio hogar. Los acusados, cuyas edades varían entre los 26 y los 74 años, forman un mosaico de la sociedad francesa: obreros, camioneros, un periodista, un enfermero y hasta un guardia de prisiones. Este juicio, que se extenderá durante cuatro meses, no solo busca determinar la culpabilidad de estos hombres en los 92 actos de violación registrados durante el proceso de instrucción, sino que también expone la monstruosidad oculta detrás de la aparente normalidad de un matrimonio de larga data. Gisele P. y su hijo David llegan al tribunal durante el juicio de su esposo (Photo by Christophe SIMON / AFP) Dominique y Gisèle: una vida convertida en pesadilla Según detalla AFP, Dominique Pelicot conoció a Gisèle en 1971, formando una familia con tres hijos. La vida del matrimonio parecía discurrir con normalidad hasta que esa fachada se rompió. Durante nueve años, Dominique Pelicot drogó repetidamente a su esposa con ansiolíticos como Temesta y Zolpidem, dejándola en un estado de inconsciencia profunda. Bajo ese control químico, Dominique ofrecía a Gisèle como un objeto a otros hombres, disfrutando del espectáculo de verla ser violada mientras él lo registraba todo en fotos y videos, como una macabra colección de recuerdos. Gisèle, ajena a la realidad de los hechos, no guardaba ningún recuerdo de las agresiones, pero cuando el caso salió a la luz, la evidencia fue irrefutable. En septiembre de 2020, un guardia de seguridad en un centro comercial de Carpentras, en el sur de Francia, sorprendió a Dominique Pelicot mientras intentaba filmar por debajo de las faldas de varias mujeres. Lo que la policía encontró en sus dispositivos electrónicos -revela la agencia de noticias francesa- desató una investigación que sacudiría a toda Francia. Las imágenes mostraban a su esposa, Gisèle,en un estado de completa inconsciencia, a menudo en posición fetal, mientras desconocidos la agredían sexualmente. Dominique había catalogado meticulosamente cada archivo con fechas, nombres o apodos, y títulos pornográficos, transformando su hogar en una prisión de la que Gisele no tenía conocimiento. “Me da asco, me siento sucia, mancillada, traicionada. Es un tsunami, es como si me hubiera atropellado un tren de alta velocidad”, contó la mujer a la agencia AFP. Voyeurismo y perversión: la motivación detrás de los crímenes A diferencia de otros casos de abuso sexual, donde el objetivo puede ser el lucro o el poder, lo que impulsaba a Dominique Pelicot era el puro voyeurismo, reveló en un informe EFE. La desviación sexual del hombre, descrita por los psicólogos como una “personalidad perversa”, lo llevó a buscar la gratificación en la sumisión total de su esposa, un placer oscuro en observar cómo otros hombres la tocaban y la violaban. Pese a la falta de una patología mental que justificara sus actos, Dominique imponía a los hombres que participaban en los abusos con reglas tan escalofriantes como precisas: no usar perfume, calentar las manos para no despertarla para mantenerla en su estado de sumisión inconsciente. Estas reglas no solo aseguraban el control total de su esposa, detalló The New York Times, sino que también convertían su casa en un escenario diseñado exclusivamente para sus fantasías perversas. En la sala del tribunal, a la que Gisèle llegó acompañada de sus hijos, ahora consciente de lo que le sucedió, se enfrenta no solo a su esposo, sino a todos aquellos que participaron en su horror. P ese a que las leyes francesas le permitían un juicio a puerta cerrada, la víctima insistió en que todas las audiencias fueran públicas, explicó Antoine Camus, uno de sus abogados a la cadena CBS News. Los 51 acusados, provenientes de diversos estratos sociales, enfrentan cargos por violar a Gisele P. mientras estaba inconsciente bajo los efectos de potentes tranquilizantes (Photo by Christophe SIMON / AFP) Consecuencias psicológicas y legales El caso de Gisèle Pelicot expone la atrocidad de las violaciones que sufrió durante casi una década y revela las profundas heridas psicológicas que dejaron estos abusos. Diagnósticos de enfermedades de transmisión sexual y un estrés postraumático que la persigue con pensamientos suicidas son apenas la superficie de un trauma más profundo y enraizado. Gisèle, que no recordaba nada de los abusos, ha tenido que enfrentarse a la realidad de su pesadilla al ver las pruebas presentadas en el juicio: videos y fotografías que documentan cada violación. Las consecuencias legales para los acusados son severas. Su marido, Dominique Pelicot, se enfrenta a una pena de hasta 20 años de prisión por los delitos de violación agravada, drogadicción y abuso sexual. Los otros 50 hombres, que alegan en su mayoría haber pensado que la mujer se hacía la dormida o que tenía el consentimiento del marido, también enfrentan penas similares. Sin embargo, el juicio se centra en dilucidar el grado de responsabilidad de cada uno, especialmente cuando los videos, según las filtraciones, dejan pocas dudas sobre la falta de consentimiento de Gisèle. El juicio ha provocado un fuerte debate en Francia sobre la cultura del consentimiento y la violencia sexual, especialmente en relación con el uso de drogas para facilitar estos crímenes. Las imágenes de Gisèle, una mujer que parecía…

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