Gabriela Cuevas confirma sedes de entrenamiento en México para el Mundial 2026

Las selección mexicana, como suele hacerlo, se concentrará en el Centro de Alto Rendimiento de la Federación Mexicana de Futbol, ubicado en la alcaldía Tlalpan. Foto Afp / archivo Gabriela Cuevas, representante del gobierno federal para el Mundial 2026, confirmó hoy las sedes de entrenamiento en México para diferentes selecciones, a través de un video publicado en sus redes sociales.  Las selección mexicana, como suele hacerlo, se concentrará en el Centro de Alto Rendimiento de la Federación Mexicana de Futbol, ubicado en la alcaldía Tlalpan. Sudáfrica, rival del Tricolor en la inauguración de la Copa, tendrá su búnker en los campos de entrenamiento de Pachuca. En Guadalajara se concentrarán las selecciones de Colombia y Corea del Sur en las instalaciones de los rojinegros del Atlas y del Deportivo Guadalajara. Por su parte, Uruguay entrenará en Quintana Roo y Túnez en Monterrey.  “México demuestra que no solamente es capaz de organizar este Mundial de todo Norteamérica, sino que además a nuestros estadios e instalaciones deportivas los eligen equipos muy competitivos”, comentó Cuevas. Nota tomada de: La Jornada

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Uruguay aprueba la primera ley de eutanasia de América Latina

Celebración este miércoles después de la aprobación de la ley de eutanasia en Uruguay. Foto: Matilde Campodonico (AP) | Vídeo: EPV Tras un recorrido legislativo de cinco años, el Senado habilita la muerte digna en casos de enfermedad incurable y sufrimiento extremo Uruguay se sumó este miércoles al puñado de países del mundo que habilitan y regulan la eutanasia bajo estrictas circunstancias de enfermedad incurable y sufrimiento extremo. Con 20 votos a favor sobre un total de 31, el pleno del Senado cerró un profuso recorrido legislativo de cinco años que concitó la atención de una sociedad casi siempre proclive a la ampliación de derechos: el 62% de los uruguayos estaba a favor de esta legalización, según la consultora Cifra. El proyecto contó con el respaldo de toda la bancada progresista del Frente Amplio, dos senadores del Partido Colorado y una senadora del Partido Nacional, ambos de la centroderecha. Con la sanción definitiva del proyecto denominado “Muerte digna”, Uruguay se convierte en el primer país de América Latina en legalizar la eutanasia mediante el trámite parlamentario requerido para la aprobación de cualquier norma, que en este caso supuso largas horas de debate interpartidario, así como audiencias en las que fueron recibidas y escuchadas más de 60 organizaciones que pasaron por las comisiones de salud de ambas cámaras. Esto diferencia a Uruguay de países como Colombia y Ecuador, donde el procedimiento fue despenalizado a través de fallos de la Corte Constitucional y hay una protocolización de Sanidad, pero el Congreso aún no la ha legalizado. El texto aprobado establece que podrá acogerse a este derecho toda persona mayor de edad y “psíquicamente apta” que esté cursando “la etapa terminal de una patología incurable e irreversible” o que, como consecuencia de esa enfermedad, “padezca sufrimientos que le resulten insoportables” y atraviese un “grave y progresivo deterioro de su calidad de vida”. El paciente que lo decida deberá solicitar la eutanasia personalmente y por escrito, siempre que sea ciudadano uruguayo o extranjero residente. La eutanasia se practicará para que su muerte se produzca de manera “indolora, apacible y respetuosa de su dignidad”, indica la norma. La ley de Muerte digna estuvo precedida por un debate social, académico, político, tan nutrido como los que derivaron en la legalización del aborto, el matrimonio igualitario o la regulación del mercado de cannabis, que hace más de una década —con José Pepe Mujica al frente del Gobierno— colocaron a Uruguay entre los países más sobresalientes en la agenda progresista de derechos. Sesión del senado, en Montevideo, Uruguay, este miércoles.Matilde Campodonico (AP) En este caso, el puntapié inicial lo dio una conocida figura de la asociación del fútbol uruguayo, Fernando Sureda, que en 2019 pidió la legalización de la eutanasia para terminar con el sufrimiento generado por la esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que padecía y le provocó la muerte en 2020. Ese año, el entonces diputado del Partido Colorado Ope Pasquet presentó un proyecto de despenalización de la eutanasia que sumó contribuciones de los legisladores del Frente Amplio y tuvo media sanción en la Cámara baja en octubre de 2022. Sin embargo, el proyecto no consiguió pasar el trámite en el Senado, dominado en ese entonces por sectores conservadores, sobre todo del Partido Nacional. Nunca salió de la Comisión de Salud. El nuevo proyecto del Frente Amplio, inspirado en aquel texto, se aprobó en Diputados en agosto pasado y, tras una larga jornada de exposiciones, logró este miércoles el visto bueno de la bancada oficialista y tres integrantes de la oposición. Sus promotores han resaltado la precisión de las definiciones y del sistema de garantías que resguardará su aplicación, inspirado en legislaciones que tienen más de 20 años, como la de Países Bajos. Además, la ley dispone la creación de una comisión honoraria que evaluará los casos anuales de eutanasia y enviará informes al Ministerio de Salud y al Parlamento. Todos los prestadores del Sistema Nacional de Salud deberán poner a disposición “los servicios necesarios” para el ejercicio de este derecho regulado, señala el texto. De acuerdo con esta ley, el paciente que solicite la eutanasia deberá hacerlo en persona ante el médico, quien tendrá que informar sobre los cuidados paliativos y evaluará si se cumplen las condiciones en un máximo de tres días. Se requerirá la opinión coincidente de un segundo médico independiente —en un plazo de cinco días— o de una Junta Médica si hubiera desacuerdo, también en cinco días. En una segunda entrevista, la persona podrá expresar su última voluntad —“siempre revocable”— por escrito ante dos testigos, y el médico “procederá a cumplirla cuándo y dónde el solicitante lo decida”. “El que quiera eutanasia que la pida y el que no la quiera que la rechace”, expuso Ope Pasquet, autor en soledad del primer proyecto de 2020 y que este miércoles sorprendió con su presencia en el debate, al ocupar una banca por ser suplente del senador colorado Robert Silva. “No va a venir ninguna autoridad a dictar pacientes eutanasiables y no eutanasiables. Esta es una falsedad que se ha repetido una y otra vez. La decisión de pedir la eutanasia es privativa de la persona», expresó. Entre quienes se opusieron al proyecto estuvo el senador del Partido Nacional Javier García, que cuestionó los conceptos de “muerte digna” y de “libertad” empleados y consideró que el proyecto “no ofrece garantías”. “El Estado no debería hacerse cargo de la muerte sin hacerse cargo de la vida. La ley tendría que tener la misma potestad para ofrecer la capacidad de vivir que la que ofrece el proyecto de ley actual”, señaló. El oficialista de izquierda Daniel Borbonet afirmó que esta ley “no obliga a nadie, sino que ofrece una alternativa que hoy no hay”. “Es un derecho a decidir, no sustituye lo ya existente y no impone conductas”, advirtió. Tras la votación, la senadora del Frente Amplio Constanza Moreira celebró en su cuenta de X: “Hoy Uruguay vuelve a estar a la vanguardia en la agenda de derechos. Aprobamos la ley de eutanasia: una norma que…

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Murió José “Pepe” Mujica, el ex guerrillero que llegó a presidente y se convirtió en símbolo mundial

El expresidente uruguayo José Mujica, murió a los 89 años (EFE/ Elvis González) El ex mandatario uruguayo falleció a los 89 años, enfermo de cáncer. Luchó contra el sistema político, estuvo preso 14 años pero se adaptó a las reglas del sistema democrático y se convirtió en su figura más popular. Su espacio político es desde hace décadas el más votado y el actual presidente, Yamandú Orsi, su delfín La muerte de José Mujica fue anunciada por el presidente uruguayo Yamandú Orsi. Desde hacía tiempo, el ex presidente (2010-2015), popularmente conocido como “el más pobre del mundo”, decía que era parte de una generación que se está yendo. Pero en abril del año pasado ese comentario dejó de ser un lugar común de un veterano sabio para convertirse en una realidad probable. “Con profundo dolor comunicamos que falleció nuestro compañero Pepe Mujica. Presidente, militante, referente y conductor. Te vamos a extrañar mucho Viejo querido. Gracias por todo lo que nos diste y por tu profundo amor por tu pueblo”, informó Orsi. En abril de 2024 Mujica llamó de forma sorpresiva a una conferencia de prensa para anunciar él mismo que tenía cáncer de esófago. Después de eso vinieron 32 sesiones de radioterapia, la desaparición de los indicios del tumor y una dolorosa recuperación con varias internaciones por los problemas para alimentarse que sufrió el histórico dirigente de la izquierda. Enfermo de cáncer, Mujica no dejó las actividades de militancia (MPP) Pero luego llegó la noticia que sonó como definitiva. Otra vez él mismo, en enero de 2025 y en este caso en una entrevista con Búsqueda, informó que su cáncer había hecho metástasis y dejó un mensaje de despedida a la población. “Hasta acá llegué”, dijo, y pidió que lo dejaran tranquilo, que no le solicitaran más entrevistas, que le dejaran atravesar la etapa final de su vida en su chacra, andando en tractor y recorriendo sus plantaciones. Ese pedido no se cumpliría. Debilitado, Mujica seguiría siendo parte de la vida política de Uruguay y en su chacra recibiría a presidentes, ex mandatarios, periodistas y artistas. También tendría tiempo para salir de su casa a actos militantes y para la asunción del nuevo Parlamento y el nuevo presidente de Uruguay. En esa entrevista, Mujica comentó que su vida fue “un poco una novela”, en la que la presidencia fue “una pavada”. Es que su historia es la de un viejo guerrillero, el héroe para miles y el villano de otros tantos, que se integró a la política formal y llegó al máximo cargo al que puede aspirar un dirigente. Pero no fue un presidente más de Uruguay: su forma de vida y su filosofía lo llevaron a ser un personaje atractivo en todo el mundo. Mujica junto a los ex presidentes Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle, y el actual mandatario de Uruguay, Yamandú Orsi, en un evento por los 40 años de la democracia uruguaya (REUTERS/Martin Varela) Mujica murió este martes en su chacra de Rincón del Cerro, a las afueras de Montevideo. El domingo, día de las elecciones departamentales en Uruguay, no había podido ir a votar. “Está en una meseta, está a término”, dijo a Radio Sarandí su esposa, Lucía Topolansky. “Estoy hace más de 40 años con él y voy a estar hasta el final. Eso es lo que le prometí”, agregó. Su último deseo fue que sus restos se entierren en su chacra, donde también descansa uno de sus amores que también lo hizo distintivo: su perra de tres patas, Manuela. Mujica, el tupamaro: seis balazos y 15 años de cárcel El padre de Mujica murió cuando él tenía siete años y su madre, Lucy Cordano, fue la encargada de su crianza y también de la de su hermana menor. Vivían en una vivienda del Paso de la Arena, un barrio de clase media baja, ubicado en la zona semi rural de Montevideo, cerca de la chacra del final de sus días. José Mujica fue preso por primera vez en 1964 por robar el depósito de una fábrica de Montevideo. Lo hizo porque era tupa –un integrante del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, el principal grupo armado de Uruguay en la década de los 60– y había que juntar dinero para la organización. Estuvo en la cárcel más de ocho meses por hurto, según narra el libro Una oveja negra al poder, de Andrés Danza y Ernesto Tulbovitz. Mujica estuvo 14 años preso en la cárcel de Punta Carretas La segunda vez cayó en 1970 y 1972, cuando fue detenido por ser tupamaro y luego logró escaparse. En el 70 lo encontraron en un bar de Montevideo y Mujica amenazó con resistirse. Pero le dieron seis balazos que lo llevaron a estar cerca de la muerte. Otra vez escapó y otra vez volvió a caer. Su caída definitiva fue en agosto de 1972 y no saldría hasta marzo de 1985. Estuvo en la cárcel durante toda la dictadura militar del país, que se inició en 1973 y finalizó en 1985, cuando Julio María Sanguinetti asumió la Presidencia del país. En esa oportunidad fue catalogado como uno de los ocho jefes de los guerrilleros. Estuvo preso en un lugar sin ventilación ni colchones. Y se volvió loco: empezó a hablar con las hormigas, a tener delirios y terminó internado en el Hospital Militar. “A principios de los 80 me llevaron al Hospital Militar. Tenía una persecuta de la gran puta, no paraba de tener visiones y cosas así. Vino una psiquiatra a atenderme. Me dio un puñado de pastillas y nunca tomé ninguna”, contó en el libro. Pero la mujer recomendó que lo dejaran leer y escribir y su vida cambió por completo. Mientras le llevaba libros a su hijo prisionero, la madre de Mujica pensaba en su interior: “Pepe va a llegar a ser presidente”. Nunca se lo dijo, pero décadas después el tiempo le terminó dando la razón. De la “verga” que no era para él al presidente rockstar Con el colorado Julio…

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«Hasta acá llegué»: el expresidente de Uruguay José Mujica anuncia que el cáncer que padece se expandió y que no se someterá a más tratamientos

Pie de foto, José «Pepe» Mujica anunció en abril que padecía de un cáncer en el esófago. «Ya terminó mi ciclo. Sinceramente, me estoy muriendo. Y el guerrero tiene derecho a su descanso». Estas fueron las palabras del expresidente de Uruguay José «Pepe» Mujica al semanario local Búsqueda publicadas este jueves. Mujica, de 89 años, había anunciado en abril que le detectaron un tumor en el esófago. Desde entonces se ha sometido a numerosas intervenciones médicas. Ahora contó a Búsqueda que el cáncer se está expandiendo por su cuerpo y que ha decidido no someterse a más tratamientos. «El cáncer en el esófago me está colonizando el hígado. No lo paro con nada. ¿Por qué? Porque soy un anciano y porque tengo dos enfermedades crónicas. No me cabe ni un tratamiento bioquímico ni la cirugía porque mi cuerpo no lo aguanta», contó. El político retirado, quien permanece como una de las figuras más carismáticas del país y es uno de los líderes de la región más reconocidos internacionalmente, dijo: «Lo que pido es que me dejen tranquilo. Que no me pidan más entrevistas ni nada más». Con esto, se va cerrando el extraordinario ciclo político que Mujica ha recorrido por más de medio siglo, en varias etapas: de guerrillero tupamaro a prisionero torturado, de legislador y ministro a presidente de 2010 a 2015. Fue en esos años que asombró al mundo con sus discursos anticonsumo y su vida austera, que quiere conservar hasta sus últimos días. En la entrevista con Búsqueda, contó que se compró un tractor, en el cual anda «un poquito» todos los días, y que quiere dedicar el tiempo que le quede a trabajar en su chacra, ubicada en las afueras de Montevideo. A fines de noviembre Mujica habló extensamente con BBC Mundo y reflexionó: «A pesar de todos los pesares, estuve añares preso, me pasó de todo, después fui presidente. Entonces tengo que gritarle gracias a la vida.». Pocos días antes de la entrevista había cerrado otro capítulo al lograr que su proyecto de izquierda se encamine más allá de su figura con la elección de su delfín, Yamandú Orsi, como nuevo presidente de Uruguay, quien asumirá en marzo. En una conferencia de prensa, la doctora personal de Mujica, Raquel Pannone, explicó este mismo jueves que, a pesar de las metástasis, él «no tiene cambios en su vida cotidiana ni dolor». También reiteró el pedido de privacidad, diciendo: «Salgamos un poco del Pepe Mujica político y nos centremos en un señor de (casi) 90 años que está enfermo y que tiene derecho a usar su tiempo como él lo crea conveniente». En la entrevista con Búsqueda Mujica agradeció a su esposa, la ex vicepresidenta del país Lucía Topolansky, y reiteró su voluntad de ser sepultado en su chacra, junto a su perra, Manuela. «Yo me voy a morir acá. Ahí afuera hay un sequoia grande. Está Manuela enterrada ahí. Estoy haciendo los papeles para que ahí también me entierren a mí. Y ya está». Nota tomada de: BBC News

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