México disuelve las caravanas migrantes para evitar que lleguen a la frontera con Estados Unidos

Migrantes caminan en caravana en Huixtla, México, el 21 de noviembre de 2024. Jose Torres (REUTERS) La estrategia consiste en ofrecer una visa humanitaria y trasladar a las personas hasta puntos alejados como Tabasco, Guerrero o Yucatán Autobuses cargados de migrantes llegaron esta semana a Michoacán y Guerrero como parte de la estrategia del Gobierno mexicano de disolver las caravanas que salieron de Tapachula la semana pasada. Cansados de caminar, enfermos y sin recursos, muchas de estas personas accedieron a ser trasladadas tres semanas después de llegar a Tehuantepec, Oaxaca, en la región del Istmo. La Secretaría de Gobernación y el Instituto Nacional de Migración (INM) ha ofrecido a estas personas una visa humanitaria para transitar por el país a cambio de desmantelar la caravana y ser transportados de manera voluntaria. Ocho autobuses con al menos 300 migrantes llegaron hace unos días hasta el puerto de Acapulco, en Guerrero. Otros siete camiones llevaron a otro grupo a Morelia, en Michoacán. Se calcula que entre 200 y 300 personas están siendo trasladadas al día en autobuses a diferentes puntos del país, lejos de Ciudad de México, donde pretendían llegar las caravanas. El objetivo de la mayoría es llegar a Estados Unidos antes de que Donald Trump aplique su política antiinmigración. México, como parte de la negociación, redujo un 75% el flujo de migrantes que llegan a la frontera norte en los últimos años. Ese ha sido uno de los asuntos que han tratado Sheinbaum y Trump en una conversación reciente. “Se atiende a las personas migrantes y a las caravanas previo a que lleguen a la frontera. Reiteramos que la postura de México no es cerrar fronteras, sino tender puentes entre Gobierno y entre pueblos”, dijo la presidenta en redes sociales después de la llamada con el futuro presidente de Estados Unidos, en donde quedó claro que frenar a las caravanas es una de las máximas prioridades de Washington. “Los flujos migratorios se han reducido no por una estrategia, sino porque México está deteniendo una gran cantidad de migrantes”, señala Eunice Rendón, coordinadora de la organización Agenda Migrante. “Es un modus operandi: no dan tarjetas de tránsito humanitario y, por lo tanto, las personas tienen más posibilidad de ser detenidas en el camino”, agrega la especialista, quien comenta que la Administración de Joe Biden también ejerció una fuerte presión a finales del año pasado. Dentro de ese modus operandi también existen los intentos para disuadir a los extranjeros de que sigan su camino. La mayoría de veces, incluso antes de llegar a Ciudad de México, o si no, en los Estados del centro del país. “En cumplimiento de las disposiciones legales y los acuerdos internacionales vigentes, las personas que participan en estas movilizaciones colectivas son oportunamente atendidas de forma integral, incluidas opciones de protección internacional en nuestro país y el retorno voluntario o asistido a sus países de origen, salvaguardando en todo momento sus derechos humanos”, ha señalado la Secretaría de Exteriores en un comunicado este miércoles. La mayoría de los migrantes no llegan a la frontera norte, sin embargo, las entradas por la frontera sur se han disparado. De enero a agosto más de 925.000 personas han entrado en México de manera irregular, más del doble que lo registrado en el mismo periodo del año pasado. “La estrategia de México estuvo muy moldeada en el sexenio de López Obrador y parece que en el de Sheinbaum tendrá los mismos tintes por las amenazas de Estados Unidos”, explica la especialista. Desde este verano, el Gobierno de Estados Unidos permite solicitar una visa humanitaria a través de una aplicación llamada CBP One, de la oficina de Aduanas y Fronteras. La cita puede hacerse desde la frontera norte o desde los Estados de Chiapas y Tabasco. Los migrantes, mientras tanto, deben de esperar en territorio mexicano la cita en alguno de los ocho puertos fronterizos de Estados Unidos. Sin embargo, a medida que las solicitudes de asilo han ido aumentando, los tiempos de espera se han vuelto más extensos, de al menos siete u ocho meses. La desesperación por la cita que no llega, la amenaza del crimen organizado y la posibilidad de ser secuestrados, extorsionados o algo peor, han provocado que miles de personas emprendan el camino por su cuenta. “En CBP One se dan unas 1.500 citas diarias, pero hay 250.000 personas que han hecho su solicitud. No se dan abasto”, comenta Rendón. La política de desgaste aplicada por las autoridades migratorias trata de evitar que los migrantes lleguen al norte. Cientos de ellos son trasladados hasta los puntos más alejados del territorio nacional. La semana pasada un grupo de 160 migrantes que salieron de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, denunciaron que el INM se ofreció a llevarlos hasta Ciudad de México y que, sin embargo, los abandonó en Mérida, Yucatán, a unos 1.500 kilómetros de la capital, en la otra punta del país. Elementos del Instituto Nacional de Migración y Guardia Nacional bloquean una carretera en Huixtla, en el Estado de Chiapas, este 21 de noviembre.Juan Manuel Blanco (EFE) A principios de octubre, otro grupo de personas de Venezuela, Colombia y Haití fue detenido en la alcaldía Iztapalapa, en Ciudad de México, y trasladados a Tabasco, 800 kilómetros al sur, casi en la frontera con Guatemala. “Esta situación tiene que ver con la presión de Estados Unidos y la imposibilidad de México de regresar a las personas a países con los que no hay convenios de extradición”, comenta Rendón. El Gobierno de Claudia Sheinbaum se enfrenta a un fuerte reto en materia de política migratoria. Estados Unidos exige más detenciones y amenaza con deportaciones masivas que podrían recaer en el Estado mexicano. “Si México no acepta la repatriación de personas a su territorio, Estados Unidos no podría hacerlo y si lo acepta, tiene que ser con un recurso que le permita gestionar las fronteras de una manera adecuada porque sino los gobiernos fronterizos y las organizaciones acabarían muy desgastados”, señala la experta. “Me preocupa que suceda esto justo en el momento…

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”Militarizar la migración mata”: ONGs llaman a Sheinbaum a prevenir tragedias como asesinato de migrantes en Chiapas

Militares. Foto: Especial Las ONGs manifestaron que pese a que los dos elementos de la Sedena ya fueron separados de sus funciones y están siendo investigados no hay garantía de que el caso obtenga justicia La política migratoria de contención y la militarización de las revisiones migratorias matan y dejan en desprotección a la población, pero sobretodo a las personas en contexto de movilidad que ingresan a nuestro país, expresaron cientos de organizaciones no gubernamentales a Claudia Sheinbaum, Presidenta de México, tras el asesinato de seis migrantes en Huixtla, Chiapas, por militares. Aseguraron que no es la primera vez que se demuestra que militarizar la seguridad pone en peligro a los migrantes pues, bajo el argumento de “sospechas” o “repeler agresiones”, sin que se compruebe que las personas de los autos o camionetas agredan a los elementos castrenses, desde 2019, militarizar la migración cobró la vida de migrantes. “La militarización ha demostrado no ser el puente a la seguridad que todas y todos anhelamos. Los militares no cuentan con la preparación de protección y seguridad pública. Una vez más esto quedó evidenciado con el asesinato de 6 personas migrantes y 10 más heridas por el Ejército Mexicano, el pasado 1 de octubre, en el tramo carretero entre Villa Comaltitlán y Huixtla, Chiapas, cuando militares abrieron fuego contra una camioneta en la que viajaban 33 personas de distintas nacionalidades, entre ellas, egipcia, nepalí, cubana, india, pakistaní y árabe –aunque la presidenta Claudia Sheinbaum indicó, durante la conferencia de prensa de esta mañana, otras distintas, por lo que aún no hay claridad al respecto”, explicaron en un comunicado. Las ONGs manifestaron que pese a que los dos elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) ya fueron separados de sus funciones y están siendo investigados por la Fiscalía General de la República (FGR) no hay garantía de que las personas migrantes sobrevivientes y familias de los fallecidos reciban justicia y reparación del daño pues “así lo han demostrado las diferentes masacres contra dicha población y los casos donde elementos del Ejército están involucrados”. “México ha optado por la implementación de una política migratoria sin enfoque de derechos humanos, haciendo uso de cuerpos militares, como la Guardia Nacional, la Marina o el Ejército, incluso, como un aparato de control migratorio, aún cuando esto va en contra de las disposiciones normativas en materia migratoria y el derecho internacional de los derechos humanos,» enfatizaron. “La política migratoria militarizada ha profundizado los contextos de riesgo de las personas en movilidad y las obliga a viajar por rutas clandestinas haciéndoles más vulnerables a distintos tipos de violaciones a derechos humanos y delitos, como desapariciones forzadas, secuestros, extorsiones, tráfico y trata de personas, corrupción, además de discriminación racial y étnica, situaciones climáticas extremas y accidentes”, argumentaron. Así, llamaron a Claudia Sheinbaum a prevenir este tipo de tragedias pues una vez más se demostró que “el Ejército no debe estar en las calles”. Nota tomada de: El Universal

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Presidenta del Senado rechaza restricción al asilo de migrantes en EU

Migrantes en la frontera de México con Estados Unidos, Foto: © Cena de Allison / EFE / EPA. Ana Lilia Rivera urge al Gobierno de Biden a ‘reconsiderar la orden’ y colaborar con México para garantizar un trato digno. La presidenta del Senado, Ana Lilia Rivera, mostró este martes su rechazo a la orden ejecutiva emitida por Joe Biden, presidente de Estados Unidos, que restringirá de forma drástica las solicitudes de asilo por migrantes. “Lamento profundamente la reciente decisión del presidente Biden de emitir una orden ejecutiva que impide a los migrantes solicitar asilo cuando el número de cruces en la frontera superen los 2,500 diarios durante una semana”, expresó Rivera en un mensaje difundido en sus redes sociales. La presidenta del Senado criticó que la medida promulgada por el presidente estadounidense “contradice los principios de solidaridad y humanidad que deben guiar las políticas migratorias”. La orden, que entrará en vigor este martes, ya que se ha rebasado las 2,500 detenciones con una media de 4,200 arrestos diarios ocurridos en abril, según la última cifra oficial disponible. Los protocolos para solicitar asilo volverán a relajarse una vez que esa cifra disminuya a 1,500 en promedio durante 14 días, lo que podría ser difícil de alcanzar, ya que la última vez que el promedio de detenciones bajó a 1,500 fue en julio de 2020, en plena pandemia. “La restricción al asilo no solo pone en riesgo la seguridad de los migrantes, sino que también erosiona los valores de compasión y justicia que todos debemos defender”, argumentó Rivera en su cuenta de X. Rivera, tras conocer la entrada en vigor del decreto, urgió al Gobierno de Biden a “reconsiderar la orden y a colaborar con México y otros países para proteger los derechos humanos y garantizar un trato digno a todas las personas”. El mandatario norteamericano comunicó telefónicamente la medida a su homólogo mexicano, el presidente Andrés Manuel López Obrador, en una llamada que según la Casa Blanca sirvió para comprometerse a “mantener una fuerte cooperación” entre las administraciones hasta que Claudia Sheinbaum asuma la Presidencia de México. El presidente estadounidense explicó también a su contraparte de México que ha autorizado tres proyectos para expandir puentes internacionales en la frontera de Texas que “beneficiarán a las comunidades locales y fortalecerán la relación económica entre Estados Unidos y México”. La medida se anunció a solo cinco meses de las elecciones presidenciales norteamericanas, donde la migración es la prioridad de los votantes y el demócrata competirá contra el exmandatario Donald Trump, quien presiona al Gobierno con su retórica antinmigración. Nota tomada de: Forbes

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