El Papa dice no temerle a Trump por mensajes sobre Irán; «seguiré pronunciándome contra la guerra»

El papa León XIV se dirige a las autoridades, miembros de la sociedad civil y del cuerpo diplomático en el Centro de Conferencias “Djamaa el Djazair” el 13 de abril de 2026. El papa León XIV inicia hoy una visita de 11 días a Argelia, Camerún, Angola y Guinea Ecuatorial, su primer viaje internacional importante desde que asumió el pontificado el año pasado. Foto AFP A bordo del avión papal, el papa León XIV respondió este lunes al presidente Donald Trump, que arremetió contra él por la guerra con Irán, al señalar a reporteros que no teme al gobierno del magnate y que sus llamados a la paz y la reconciliación están arraigados en el Evangelio.  «Poner mi mensaje en el mismo plano que lo que el presidente ha intentado hacer aquí, creo que es no entender cuál es el mensaje del Evangelio”, dijo León a The Associated Press a bordo del avión papal rumbo a Argelia. “Y lamento escuchar eso, pero continuaré con lo que creo que es la misión de la Iglesia en el mundo hoy”.  El primer Papa de la historia nacido en Estados Unidos subrayó que no hacía un ataque directo contra Trump ni contra nadie más con su llamado general a la paz y sus críticas a la “ilusión de omnipotencia” que avivan la guerra en Irán y otros conflictos en todo el mundo.  “No entraré en debate. Las cosas que digo ciertamente no están destinadas como ataques contra nadie. El mensaje del Evangelio es muy claro: ‘Bienaventurados los que trabajan por la paz’”, declaró Robert Francis Prevost. “No me apartaré de anunciar el mensaje del Evangelio e invitar a todas las personas a buscar maneras de construir puentes de paz y reconciliación, y buscar maneras de evitar la guerra siempre que sea posible”.  Al hablar con otros reporteros, añadió: “no tengo miedo del gobierno de Trump ni de hablar en voz alta sobre el mensaje del Evangelio, que es por lo que trabaja la Iglesia”.  “No somos políticos. No vemos la política exterior desde la misma perspectiva que él pueda tener”, indicó el Papa. “Seguiré pronunciándome con firmeza contra la guerra, buscando promover la paz, promoviendo el diálogo y el multilateralismo entre los Estados para encontrar soluciones a los problemas”. “Demasiadas personas están sufriendo hoy, demasiadas personas inocentes han sido asesinadas, y creo que alguien debe levantarse y decir que hay una mejor manera”, señaló.  El presidente estadunidense criticó a León XIV en redes sociales el domingo por la noche, al aseverar que no creía que el líder mundial de la Iglesia católica estuviera “haciendo un muy buen trabajo” y que “es una persona muy progresista”, al tiempo que también sugirió que el pontífice debería “dejar de complacer a la izquierda radical”.  En su vuelo de regreso a Washington desde Florida, Trump utilizó una extensa publicación en redes sociales para criticar duramente al pontífice, y luego siguió haciéndolo después de bajar del avión, en comentarios en la pista a reporteros.  “No soy fan del papa León”, apuntó. Los comentarios de Trump se produjeron después que León XIV sugirió durante el fin de semana que una “ilusión de omnipotencia” aviva la guerra de Estados Unidos e Israel en Irán. Si bien no es inusual que papas y presidentes estén en desacuerdo, es sumamente raro que el Papa critique directamente a un mandatario estadunidense —y la mordaz respuesta de Trump es igualmente poco común, si no más. “El papa León es débil con el crimen y terrible en política exterior”, escribió el mandatario norteamericano en redes sociales, y añadió: “No quiero un Papa que piense que está bien que Irán tenga un arma nuclear”.  Solidaridad en Italia  Políticos italianos de todo el espectro mostraron su solidaridad con León XIV. La primera ministra Giorgia Meloni envió un mensaje de apoyo a su  misión de paz, mientras que la líder del principal partido de oposición Elly Schlein fue más directa, calificando los ataques de Trump de “extremadamente graves”.  Trump sostuvo que “no nos gusta un Papa que diga que está bien tener un arma nuclear”. Luego publicó una imagen que sugería que él tenía poderes similares a los de un santo, parecidos a los de Jesucristo. Con una túnica de estilo bíblico, se ve a Trump imponiendo las manos sobre un hombre postrado en cama al tiempo que la luz emana de sus dedos, mientras un soldado, una enfermera, una mujer rezando y un hombre barbudo con una gorra de béisbol observan con admiración. El cielo arriba está lleno de águilas, una bandera estadunidense e imágenes vaporosas. Todo eso ocurrió luego que León XIV presidió un servicio vespertino de oración en la basílica de San Pedro el sábado, el mismo día en que Estados Unidos e Irán iniciaron negociaciones cara a cara en Pakistán durante un frágil alto el fuego, con el vicepresidente JD Vance a la cabeza de la delegación estadunidense. Vance es católico y recientemente publicó un libro sobre su fe.  Durante su servicio vespertino de oración, el papa no mencionó por su nombre a Estados Unidos ni a Trump, pero el tono y el mensaje parecieron dirigidos a Trump y a funcionarios estadunidenses, quienes se han jactado de la superioridad militar de Estados Unidos y han justificado la guerra en términos religiosos.  León XIV —quien está en un viaje de 11 días a África a partir de este lunes — ha dicho previamente que Dios “no escucha las oraciones de quienes hacen la guerra, sino que las rechaza”. También ha citado un pasaje del Antiguo Testamento de Isaías, diciendo que “cuando multipliques la oración, yo no oiré; llenas están de sangre tus manos”. Antes del alto el fuego, cuando Trump advirtió de ataques masivos contra plantas eléctricas iraníes y otra infraestructura y que “una civilización entera morirá esta noche”, León describió tal amenaza como “realmente inaceptable”.  En su publicación en redes sociales el domingo por la noche, sin embargo, Trump fue mucho más allá de la guerra en Irán al criticar a León.  El…

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Por primera vez en casi medio siglo, un Papa y un monarca británico rezan juntos; León XIV y Carlos III hacen historia

El papa León XIV y el arzobispo de York, Stephen Cottrell, presiden en la Capilla Sixtina en el Vaticano la oración ecuménica dedicada a la defensa del medio ambiente. Foto: EFE Un encuentro así no sucedía desde que Enrique VIII rompió con Roma en el cisma anglicano de 1534 Ciudad del Vaticano. Los reyes Carlos III y Camila de Inglaterra rezaron el jueves con el papa León XIV en una visita histórica al Vaticano para forjar una relación más estrecha entre la Iglesia de Inglaterra y la Iglesia católica, un respiro espiritual muy oportuno para la familia real tras el revuelo causado en el país por el escándalo sexual de Epstein. Carlos, quien es el jefe de la Iglesia de Inglaterra, y Camila se sentaron en tronos dorados en el altar elevado de la Capilla Sixtina, frente al fresco «El juicio final» de Miguel Ángel, mientras León y el arzobispo anglicano de York presidían el servicio ecuménico. El evento fue la primera vez desde que Enrique VIII rompió con Roma en el cisma anglicano de 1534,que los líderes de las dosiglesias cristianas, divididas por cuestiones que ahora incluyen la ordenación de mujeres sacerdotes, rezan juntos. La música que acompañó el acto fue un reflejo del patrimonio musical compartido entre anglicanos y católicos: los himnos fueron interpretados por miembros del coro de la Capilla Sixtina y de dos coros reales, el de la Capilla de San Jorge del Castillo de Windsor y el coro infantil de la Capilla Real del Palacio de Saint James. La visita coincide con un momento de intenso escrutinio a la familia real británica por los vínculos del príncipe Andrés con el delincuente sexual convictoJeffrey Epstein. El escándalo que ha perseguido durante mucho tiempo al hermano del rey se reavivó esta semana con la publicación de las memorias de Virginia Giuffre, una de las mujeres que acusó a Epstein. El príncipe de 65 años dijo que dejará de usar sus títulos, incluido el de duque de York, pero negó “enérgicamente” las afirmaciones de Giuffre. El Palacio de Buckingham y el gobierno británico están bajo presión para despojar formalmente a Andrés de su ducado y título de príncipe, y expulsarlo de la mansión de 30 habitaciones próxima al Castillo de Windsor, donde vive. El rey Carlos III de Gran Bretaña y a la reina Camila con el papa León XIV. Foto: EFE La visita de Carlos y Camila y el intercambio de títulos estaban previstos para principios de año, pero se reprogramó después de que el papa Francisco cayera enfermo y falleciera. El rey tenía un gran interés en visitar el Vaticano durante el Año Santo de 2025, una celebración del cristianismo que ocurre una vez cada cuarto de siglo. Una visita para reforzar los lazos entre las iglesias Los anglicanos se separaron de la Iglesia católica en 1534 cuando al rey Enrique VIII de Inglaterra se le negó la anulación de su matrimonio. Aunque los papas han forjado durante décadas relaciones cordiales con la Iglesia de Inglaterra y la Comunión Anglicana en general, en un camino hacia una mayor unidad, las dos instituciones siguen divididas. Sin embargo, la ceremonia en la Capilla Sixtina supone un nuevo paso histórico hacia la unidad e incluyó lecturas y oraciones centradas en la cuestión unificadora de Dios el creador. Más tarde, Carlos III recibió formalmente un nuevo título y reconocimiento en una basílica pontificia que tiene fuertes lazos tradicionales con su iglesia, San Pablo Extramuros. El título de “Confrater Real” es un símbolo de comunión espiritual y fue correspondido por el monarca, que le otorgó a León el de “Confrater papal de la Capilla de San Jorge, Castillo de Windsor”. En la basílica, el rey recibió una silla especial decorada con su escudo de armas, con la exhortación latina “Ut Unum Sint” («Que sean uno»), el mantra para la unidad cristiana. La pieza se quedará en la basílica para que Carlos y sus herederos la usen, explicaron las autoridades. El cardenal Vincent Nichols, el arzobispo católico de Westminster, dijo que la visita del rey fortalece la relación forjada por la reina Isabel II, quien visitó Roma seis veces durante su reinado, incluyendo en el Año Santo de 2000. Fotografía de archivo de los reyes británicos Carlos III y Camila, en el Castillo de Windsor (Reino Unido). Foto: EFE “El papa León y el rey Carlos uniéndose ante Dios en oración es un ejemplo de cooperación genuina y profunda”, afirmó a The Associated Press. Recordó que el monarca aceptó su rol constitucional como gobernante supremo de la Iglesia de Inglaterra, «pero también su papel en la protección de la libertad religiosa y el importante papel de la fe en la sociedad en todo su reino». La visita se produce apenas unas semanas después de la elección de la primera mujer arzobispo de Canterbury, Sarah Mullally. No acompañó a los monarcas en el Vaticano, ya que no ha sido investida formalmente como líder espiritual de la Iglesia de Inglaterra. En su lugar, el arzobispo de York, el reverendísimo Stephen Cottrell, oficiaba el servicio ecuménico. Tensiones en la Comunión Anglicana Mientras el rey lidia con las tensiones sobre el escándalo de Epstein, la elección de Mullally ha avivado las tensiones en de la Comunión Anglicana en el extranjero. La oficina de Mullally se considera históricamente “la primera entre iguales” entre los obispos de la institución, que tiene más de 85 millones de miembros en 165 países. Pero tras su nombramiento, una escisión que se venía gestando desde hacía tiempo en la Comunión Anglicana parece estar cerca de materializarse. Una organización de primados anglicanos conservadores —que representa a la mayoría de los miembros de la institución, principalmente en África— anunció su rechazo a todos los vínculos burocráticos que han conectado históricamente a la Comunión Anglicana. La Fraternidad Global de Anglicanos Confesantes, o Gafcon, dice que está formando una nueva estructura, al tiempo que sostiene que representa a la Comunión Anglicana histórica en una forma “reordenada”. Su declaración denunció la postura favorable de parte de…

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