En su discurso del Estado de la Unión, Trump presenta a los demócratas como villanos

Credit…Kenny Holston/The New York Times A la defensiva sobre la economía y ante la proximidad de las elecciones de mitad de mandato, el presidente Trump dejó claro que su estrategia política consiste en pintar a los demócratas como antipatriotas y “locos”. Fue el espectáculo como estrategia de supervivencia. En su discurso sobre el Estado de la Unión, el presidente Donald Trump no se molestó en presentar una serie de nuevas políticas, algo inusual en un año de elecciones intermedias en el que el control del Congreso está en juego. No parecía preocupado por demostrar que entiende el tema que más preocupa a los estadounidenses. La “asequibilidad”, dijo, era parte de una “sucia y podrida mentira” perpetuada por los demócratas. En lugar de eso, con el estilo incisivo de un político hecho para la campaña y los instintos de un exproductor de telerrealidad, pasó casi dos horas provocando a las filas de indignados demócratas en la cámara y esforzándose por definirlos ante el electorado como “enfermos”, antipatriotas y totalmente alejados de los valores de la mayoría de los estadounidenses. “Esta gente está loca, se los digo. Están locos”, dijo Trump en un momento dado, mientras relataba la historia de un joven a quien habían obligado a someterse a una transición de género. “Vaya, vaya, tenemos suerte de tener un país con gente como esta: los demócratas están destruyendo nuestro país, pero lo hemos detenido justo a tiempo”. Al comenzar el discurso, Trump sabía que necesitaba utilizarlo para salir de un momento políticamente peligroso para él y su partido. La mayoría de los estadounidenses se oponen a la forma en que Trump está llevando a cabo su programa antiinmigración, y más del 70 por ciento piensan que sus prioridades están equivocadas. Su índice de aprobación ha caído en picada hasta el 41 por ciento. Su solución fue envolverse en el imaginario del heroísmo estadounidense con intervenciones escenificadas a lo largo del discurso, mientras culpaba de todos los problemas, desde la seguridad de las elecciones hasta el estado de la economía, a sus oponentes. En varios casos, los demócratas dieron a Trump los enfrentamientos que buscaba. Al Green, representante por Texas, quien fue expulsado de la cámara el año pasado por agitar su bastón contra Trump, fue expulsado de nuevo tras mostrar un cartel que proclamaba “LOS NEGROS NO SON SIMIOS”, en referencia a un video racista que Trump compartió recientemente en las redes sociales. La representante Lauren Underwood, por Illinois, prefirió levantarse y marcharse antes que “aguantar un minuto más” del discurso. Y Ilhan Omar, representante por Minnesota, un blanco frecuente de Trump, fue una de las pocas personas que le gritaron. “¡Has matado estadounidenses!”, gritó mientras Trump hablaba de la aplicación de las leyes de inmigración. “Deberías avergonzarte de ti misma”, respondió el presidente. El congresista Al Green, demócrata por Texas, sostiene un cartel en protesta contra Trump.Credit…Kenny Holston/The New York Times Pero si Trump trazó los contrastes que quería dentro de la cámara, no estaba claro cuánto efecto tendría su actuación fuera de ella, donde las realidades políticas para él y su partido son adversas. La muerte de ciudadanos estadounidenses a manos de agentes de inmigración y las escenas de niños detenidos han socavado la aprobación pública de su campaña de deportación, a pesar de su éxito en cerrar en gran medida la frontera a la inmigración ilegal. Sus seguidores siguen obsesionados con los archivos de Jeffrey Epstein y con si el gobierno ha sido totalmente transparente a la hora de hacer público todo lo que se sabe sobre quienes se asociaron con él, incluido Trump. La semana pasada, la Corte Suprema anuló el método preferido por Trump para aplicar aranceles, una piedra angular de su programa económico y de política exterior. Si Trump se sintió a la defensiva por algo de esto, él se mostró desafiante. El martes por la noche, miró a una hilera de imperturbables jueces de la Corte Suprema y les dijo que sus planes arancelarios continuarían en virtud del “poder legal que como presidente tengo para hacer un nuevo acuerdo”. Los demócratas, que perciben las divisiones entre los republicanos sobre la forma en que Trump está llevando a cabo su programa y ven que las encuestas los favorecen, siguen confiando en las elecciones de mitad de mandato. En un discurso de refutación de los demócratas, Abigail Spanberger, la gobernadora de Virginia, dijo que en general Trump había ignorado las preocupaciones de los estadounidenses promedio. “Mintió, señaló chivos expiatorios y distrajo”, dijo Spanberger. Concluyó su discurso con un llamado a los demócratas que se postulan en las elecciones legislativas de otoño para que se enfoquen en la economía. “Mintió, señaló chivos expiatorios y distrajo”, dijo Abigail Spanberger, gobernadora de Virginia.Credit…Erin Schaff/The New York Times Durante el discurso, Trump intentó desviar la atención hacia sus temas preferidos. Ofreció pocas explicaciones sobre por qué amenaza con lanzar más ataques militares contra Irán, y dijo que preferiría poner fin al programa nuclear del país mediante la diplomacia, pero que “nunca” permitiría que Teherán tuviera un arma nuclear: “No puedo permitirlo”. Volviendo, siempre, a los demócratas, los llamó tramposos y mentirosos, arremetiendo contra ellos por su oposición a la legislación que pretende abordar sus afirmaciones infundadas de fraude electoral generalizado. Dijo que había nombrado al vicepresidente JD Vance para combatir la “corrupción que destroza el tejido de una nación” haciendo frente al fraude generalizado, y mencionó varios estados controlados por los demócratas, como Minnesota y California. Trump, quien ha sido condenado por fraude, sugirió entonces que el vicepresidente podría solucionar el déficit presupuestario. “Lo conseguirá”, dijo Trump. “Y si somos capaces de encontrar suficientes fraudes, de la noche a la mañana tendremos un presupuesto equilibrado”. Trump inició su discurso discordante con la debida formalidad, alabando una “edad de oro de Estados Unidos” en la que el mercado bursátil está en máximos históricos, las cuentas de jubilación rebosan y las nuevas inversiones llegan al país por billones: “Todo el mundo está arriba, muy arriba”, dijo Trump. Alabó la entrada de…

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Preocupa «profundamente» a senadores estadounidenses la reforma judicial en México

Marco Rubio, senador republicano. Foto: agencias Les alarma que los cambios «socaven la independencia y la transparencia del Poder Judicial del país, poniendo en peligro intereses económicos y de seguridad críticos que comparten nuestras dos naciones» Cuatro senadores estadounidenses, dos demócratas y dos republicanos, expresaron su preocupación por la reforma judicial en México y otras reformas que «correrían el riesgo de violar los términos del Acuerdo Comercial entre Estados Unidos, México y Canadá» (T-MEC). Los senadores estadounidenses Ben Cardin (demócrata de Maryland), Jim Risch (republicano de Idaho), presidente y miembro de mayor rango del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, junto con Tim Kaine (demócrata de Virginia) y Marco Rubio (republicano de Florida), presidente y miembro de mayor rango del Subcomité para el Hemisferio Occidental, expresaron sus preocupaciones. Añadieron que “un poder judicial independiente y transparente es un sello distintivo de cualquier país democrático. Nos preocupa profundamente que las reformas judiciales propuestas en México socaven la independencia y la transparencia del Poder Judicial del país, poniendo en peligro intereses económicos y de seguridad críticos que comparten nuestras dos naciones». Añadieron que «también nos alarma que varias otras reformas constitucionales que se están discutiendo actualmente puedan contradecir los compromisos asumidos en el Acuerdo Comercial entre Estados Unidos, México y Canadá, cuya revisión está programada para 2026». Mencionaron que «instamos encarecidamente a la administración de (Andrés Manuel) López Obrador, así como a la administración entrante de(Claudia) Sheinbaum, a que sólo implementen reformas que mejoren las cualificaciones profesionales, combatan la corrupción, protejan la autonomía judicial y fortalezcan la confianza de los inversionistas. Estas consideraciones son esenciales para preservar los valores democráticos y la prosperidad mutua que unen a nuestras naciones”. Ken Salazar, embajador de EU en México. Foto: Diego Simón Sánchez. EL UNIVERSAL AMLO pausa relaciones con Ken Salazar, tras declaraciones del embajador de EU sobre reforma El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, anunció este martes una «pausa» en su relación con las embajadas de Estados Unidos y Canadá por las advertencias de los diplomáticos sobre los riegos de la reforma para elegir por voto popular al Poder Judicial en México. “La relación continúa, pero ojalá y haya de parte de ellos una ratificación de que van a ser respetuosos de la independencia de México, de la soberanía de nuestro país, pero mientras no haya eso y sigan con esa política, hay pausa», declaró el mandatario en su conferencia matutina. El gobernante mexicano aclaró que «la pausa» es solo con los embajadores de Washington, Ken Salazar, y de Ottawa, Graeme C. Clark, pero no afectará a las relaciones con los gobiernos norteamericanos. «Pausar significa que vamos a darnos nuestro tiempo», matizó. Nota tomada de: El Universal

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Los escenarios que vienen con Kamala Harris

(AP/Evan Vucci) Kamala Harris, actual vicepresidenta, quien recibió el respaldo de Joe Biden para reemplazarlo, también genera dudas respecto a su competitividad electoral. Cuando uno cree haber visto todo, aparece lo inédito. La política estadounidense ha dado un giro con la decisión de Joe Biden de no postularse para la reelección como candidato presidencial demócrata. Esta noticia lleva a la campaña a un terreno desconocido. Más allá de los efectos internos de la decisión de Biden en Estados Unidos, esto puede influir también en México y en la relación bilateral entre ambos países. La expresión de incertidumbre condujo a que la cotización del peso frente al dólar saltara hasta 18.10 pesos luego del anuncio de Biden, aunque luego bajó y ayer por la tarde estaba ya en 17.95 pesos por dólar. Kamala Harris, actual vicepresidenta, quien recibió el respaldo de Biden para reemplazarlo, también genera dudas respecto a su competitividad electoral. Pese a ello, otros influyentes demócratas ya también la respaldaron. En realidad no se ve a ninguna otra persona en el firmamento demócrata con potencial para atraer el respaldo que ya tenía Biden. En las diversas encuestas publicadas hasta el viernes pasado, antes de la declinación, Trump tenía una ventaja de entre 2 y 5 puntos. Sin embargo, también aventajaba a Biden en casi todos los llamados ‘estados columpio’, determinantes en el resultado electoral. El sábado pasado ya tuvimos una prueba de lo que nos espera en los siguientes meses, con las declaraciones de Trump insultando a Biden y mofándose del gobierno de López Obrador, al señalar que obtuvo todo lo que quiso a cambio de nada durante su mandato. Pero, quien piense que la relación que tendríamos con Kamala Harris como hipotética presidenta sería muy fácil, necesita revisar algunos tópicos.Harris ha mostrado una postura clara en cuestiones de inmigración. Como vicepresidenta, tuvo un papel crucial en la gestión de la crisis migratoria en la frontera con México. Su enfoque coincide con el del gobierno mexicano al señalar que se deben abordar las causas fundamentales de la migración promoviendo el desarrollo económico y la estabilidad en la región.Sin embargo, esta misma postura podría traer consigo presiones adicionales para el gobierno mexicano, pues a la par que atacar las causas, Harris podría insistir en que México implemente políticas más estrictas para controlar el flujo migratorio hacia Estados Unidos. En materia comercial, Harris podría adoptar una posición dura en la revisión del TMEC que tendrá efecto en 2026, ya que de triunfar, seguramente tendría que haber hecho compromisos con algunos poderosos sindicatos, que insisten en que Estados Unidos ha dado muchas concesiones a México en contra del interés de los trabajadores norteamericanos.La posición anti-China que ya se ha visto en el gobierno de Biden se mantendría en el caso de Harris y sería todavía más acentuada en caso de que gane Trump. Un aspecto crucial a considerar es la posible reacción del sector empresarial en ambos países. La elección de Harris podría ser vista con recelo por parte de algunas empresas debido a su inclinación hacia políticas más reguladoras y su énfasis en la justicia social.En términos de seguridad, la postura de Harris sobre el tráfico de drogas y el combate al crimen organizado quizás le quitara presión a México en caso de que los demócratas ganaran. Si bien se espera que continúe con la cooperación en materia de seguridad, su enfoque podría centrarse más en abordar la demanda interna de drogas en Estados Unidos y en la implementación de políticas más humanitarias para los usuarios de drogas, en lugar de una estrategia exclusivamentepunitiva. Esto podría aliviar parte de la presión sobre México en la lucha contra los cárteles, pero también requeriría una estrecha coordinación en nuevas estrategias de seguridad.México debería prepararse para una dinámica bilateral renovada, donde la adaptación y la negociación serán clave para mantener una relación constructiva y beneficiosa para ambos países. Por cierto, no sabemos si la declinación de Biden será la última sorpresa de esta campaña electoral en Estados Unidos, o aún nos quedan otras por presenciar. Nota tomada de: El Financiero

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