A 4 años de la guerra Rusia-Ucrania: Putin no logra sus objetivos y Zelensky descarta rendirse

Un hombre recupera artículos de una tienda incendiada durante un ataque ruso en Járkov, Ucrania. Foto: Ap / Archivo Al cumplirse este martes el cuarto aniversario desde que el presidente, Vladimir Putin, ordenó iniciar su “operación militar especial”, Rusia sigue sin conseguir los objetivos que fijó su mandatario y Ucrania no parece dispuesta a rendirse. Cuatro años después de la madrugada del 24 de febrero de 2022, en medio ya de una guerra en toda regla, Rusia busca “liberar” la totalidad de las regiones de Donietsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia; “desnazificar” Ucrania; desarmar a su ejército; en impedir que ingrese a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), y en obligarla a declararse país neutral y desnuclearizado; en modificar las leyes para beneficiar a la minoría de origen ruso, entre otras exigencias. Ucrania, resiste gracias al apoyo en recursos y armamento que le proporcionan sus aliados europeos, ahora comprándolo a Estados Unidos, y es consciente de que Rusia tiene más armas y soldados; por lo tanto, no está en condiciones de expulsar a las tropas rusas de los territorios ocupados, cerca de 20 por ciento del país, incluyendo Crimea, anexionada en 2014, pero no considera posible capitular, según su presidente, Volodymir Zelensky. Entretanto, Kiev trata de frenar el ejército ruso y procura golpear infraestructuras del interior de Rusia con sus propios medios —drones y misiles fabricados en Ucrania—, confiando en que su capacidad de aguantar los ataques aéreos rusos sea mayor a las posibilidades de Moscú de financiar esta guerra, que desde hace tiempo se volvió de posiciones y desgaste. Detrás de la guerra, se libra otra, la de las narrativas encontradas, y cada cual intenta imponer no solo su versión de los hechos que ocurren todos los días, también de las causas que derivaron en la ruptura de estos dos pueblos otrora hermanos. Rusia argumenta que Occidente —Estados Unidos y sus aliados de la OTAN— no le dejó otra opción al incumplir su promesa de que no habría ampliación de la alianza noratlántica hacia el este e instalar en Kiev “un régimen nazi” después del “golpe de Estado” que depuso en 2014 al entonces presidente, Viktor Yanukovich. Dice que tenía que detener el “genocidio” de la población de origen ruso, defender su idioma, cultura y religión, así como evitar que se instalaran en territorio ucranio bases de la OTAN, lo cual representaría una amenaza para su seguridad nacional. Las autoridades ucranias sostienen que, destituido el impopular mandatario por el Parlamento, incluso con los votos de su propio Partido de las Regiones, tras abandonar el cargo durante una semana sin saber dónde se escondía, Ucrania celebró dos elecciones presidenciales (la primera la ganó Petro Poroshenko y la segunda, Volodymir Zelensky). Afirman que los 14 mil muertos que menciona Moscú como “genocidio” son las víctimas, de ambos lados, que hubo en la guerra civil de 2014-2015. Los efectos negativos de la contienda se dejan sentir en ambos países. Desde luego, no de la misma manera, pues la devastación de Ucrania, producto de bombardeos cotidianos, no es comparable con los daños causados en Rusia con armamento occidental escaso y que tiene prohibido usar en el territorio ruso a más de 300 kilómetros de la frontera. Ambos, Rusia y Ucrania, han pagado ya un altísimo precio en vidas desperdiciadas, que se estiman, según diversas fuentes, en cientos de miles por ambos lados, aparte de al menos medio millón de bajas por heridas graves y diferentes formas de invalidez (amputación de piernas y brazos, en primer término). Ahora tanto Moscú como Kiev en realidad querrían poner fin a la guerra, pero ninguno quiere ser visto como perdedor. El primero empieza a sufrir los efectos de las sanciones extranjeras, se están acabando el oro y los recursos ahorrados en tiempos de bonanza petrolera, hay dinero todavía para reclutar soldados, pero ya no alcanza para pagar los entierros, por mencionar solo algunas de las preocupaciones del Kremlin. El segundo, mientras la población civil tiene que pasar uno de los inviernos más duros sin calefacción, agua y electricidad, afronta serios problemas para reclutar soldados y necesita más armamento, aunque se mantiene firme en la línea del frente. Presionados por Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, necesita colgarse medallas como “pacificador”, Rusia y Ucrania aceptan sentarse a negociar en Estambul, Abu Dabi, Ginebra o donde sea, pero sin hacer las más mínima concesión recíproca, en asuntos de fondo, para facilitar un arreglo político. Las perspectivas, opinan analistas, son sombrías: en lugar de un pronto tratado de paz, habrá más devastación y más muertes. Nota tomada de: La Jornada

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Alemania: reunión sobre Ucrania con Trump y líderes de UE

Imagen: Odd Andersen/AFP Las «conversaciones», organizadas por iniciativa de Berlín, se centrarán en «los preparativos para posibles negociaciones de paz», precisó el gobierno. El presidente estadounidense Donald Trump, su homólogo ucraniano Volodimir Zelenski, líderes de países europeos, de la OTAN y la Unión Europea (UE) discutirán sobre la invasión rusa de Ucrania el miércoles, dos días antes de la reunión entre Trump y Vladimir Putin, anunció el portavoz del canciller alemán Friedrich Merz este lunes (11.08.2025). Estas «conversaciones», organizadas por iniciativa de Berlín en varios grupos temáticos, se centrarán en «los preparativos para posibles negociaciones de paz», declaró Stefan Kornelius en un comunicado. Asuntos «relacionados con las reivindicaciones territoriales y las garantías de seguridad», así como posibles «acciones adicionales» para «ejercer presión sobre Rusia» también formarán parte de la agenda. Trump afirma que le pedirá a Putin que acabe con su invasión de Ucrania Este lunes, la UE reunió de urgencia a sus ministros de Relaciones Exteriores para intentar influir en las negociaciones previstas para el viernes en Alaska entre Trump y Putin sobre la guerra en Ucrania, que suscitan temores de un acuerdo en detrimento de Kiev. Los europeos han intensificado sus contactos y se han esforzado por formar un frente unido en apoyo a Ucrania desde el anuncio de la cumbre entre los dos líderes mundiales. Trump declaró este lunes que espera tener una «conversación constructiva» con su homólogo ruso «Voy a hablar con Vladimir Putin y le diré: ‘Tienes que ponerle fin a esta guerra’», declaró en rueda de prensa en la Casa Blanca. También expresó su descontento con Zelenski por descartar concesiones territoriales a Rusia.  Nota tomada de: DW

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Rusia necesita tiempo para analizar ultimato de Trump: Dimitri Peskov

Lavrov piensa que Trump “se encuentra bajo una presión inmensa (…) por parte de la Unión Europea y de la actual dirigencia de la OTAN, que apoya abiertamente las exigencias de Zelensky”. Foto Ap / Archivo El Kremlin “necesita tiempo para analizar” el ultimato que lanzó el lunes anterior el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió este martes a los reporteros su vocero, Dimitri Peskov. “Las declaraciones del presidente de Estados Unidos (Donald Trump) son demasiado serias. Una parte de éstas alude directamente al presidente (Vladimir) Putin. Sin duda, necesitamos tiempo para analizar lo dicho en Washington”, comentó Peskov y agregó: “Cuando el presidente Putin lo considere necesario, si es que hace eso, sin falta él lo va a comentar”. Esta es la primera reacción oficial de Moscú al anuncio del inquilino de la Casa Blanca de aplicar aranceles de 100 por ciento a los países que comercien con Rusia, en caso de no firmarse un tratado de paz en un plazo de 50 días, y de suministrar a Ucrania desde ya baterías Patriot, misiles y otro tipo de armamento que requiera, pagado por Gran Bretaña, Alemania y otros países europeos de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). El portavoz de la presidencia rusa restó importancia a la filtración a la prensa de que, durante la conversación que la semana pasada sostuvo el mandatario estadunidense con su colega ucranio, Volodymir Zelensky, Trump le preguntó por qué no había atacado Moscú y San Petersburgo para presionar a Putin y su interlocutor respondió que lo haría si le daba con qué hacerlo, supuestamente en el contexto de que Estados Unidos está sopesando autorizar la entrega de misiles Tomahawk con hasta mil 600 kilómetros de alcance. “Esta retórica no es nueva. Como regla general, estas filtraciones resultan noticias falsas, casi siempre, aunque hayan salido de medios que antes creíamos respetables”, anotó Peskov en alusión al Washington Post y el Financial Times, los primeros en difundir fragmentos del supuesto contenido de la conversación de los presidentes estadunidense y ucranio. La segunda reacción oficial de Moscú provino del vicecanciller Serguei Ryabkov, quien declaró a las agencias noticiosas locales que para Rusia “son inaceptables cualesquiera intentos de imponerle exigencias, más aún en forma de ultimato”. Según Ryabkov, Moscú “está dispuesta a llegar a acuerdos y preferimos la vía diplomática, pero –advirtió– si no nos hacen caso y no podemos conseguir los objetivos planteados a través de la diplomacia, la operación especial militar (como denomina el Kremlin su campaña bélica en Ucrania) continuará”. Más tarde, desde Pekín donde asiste a una reunión de ministros de Relaciones Exteriores de los países miembros de la Organización de Cooperación de Shanghái, el canciller ruso, Serguei Lavrov, se pronunció en los mismos términos que Peskov: “Nosotros, desde luego, queremos saber qué hay detrás de esta declaración de 50 días. Antes hubo 24 horas, y también 100 días, ya pasamos por todo eso y de verdad queremos entender qué mueve al presidente de Estados Unidos”. Lavrov piensa que Trump “se encuentra bajo una presión inmensa, yo diría que hasta grosera, por parte de la Unión Europea y de la actual dirigencia de la OTAN, que apoya abiertamente las exigencias de (el presidente de Ucrania, Volodymir) Zelensky”. El anuncio del republicano también generó comentarios de expertos y académicos oficialistas que, dentro de las reglas permitidas por la censura militar vigente en Rusia, pueden expresar su opinión. A modo de ejemplo, y resumido, esto es lo que dijeron tres de ellos en la edición impresa del diario Kommersant. Para Fiodr Lukianov, director de la revista Rusia en la política global, Trump propone, al posponer hasta el otoño la aplicación de aranceles, un método de negociar que Rusia no va a aceptar debido a que no funciona presionar al Kremlin, y aunque la entrega de armamento empeore la situación del ejército ruso, Moscú no va a entrar en polémicas y hablará en los frentes de guerra. “Puede decirse que la primera etapa de relaciones con Estados Unidos bajo Trump, que duró cinco meses, ya terminó, y cuándo empezará y cómo será la siguiente etapa no es nada claro”, concluyó el analista. Por su parte, el director del Instituto de Investigaciones adjunto a la universidad MGIMO (siglas del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú), Maksim Suchkov, cree que el anuncio de Trump significa para Moscú dos noticias: una buena y una mala. “La buena es que no se cumplieron los peores presagios y Trump, al no seguir por ahora las recomendaciones de los halcones de su administración, dejó abierta la puerta para el diálogo con Rusia. Y la mala es que, en medio año como inquilino de la Casa Blanca, Trump no ha podido entender la posición de Rusia respecto a Ucrania ni los argumentos del presidente Putin”, señaló Suchkov. “Todo apunta a que estamos viendo el fin de las negociaciones sobre Ucrania. Volvemos a la situación en que Occidente confía en frenar a Rusia mediante sanciones, y Rusia aspira a lograr una derrota demoledora de Ucrania, a la vez que espera que se agraven los problemas internos de Occidente. Los tres años y medio recientes muestran lo hipotético que son esas suposiciones. Las sanciones no apartarán a Rusia del camino y las acciones bélicas recibirán un nuevo estímulo para continuar en una perspectiva de larga duración”, opina Iván Timofeyev, director del Consejo Ruso de Asuntos Internacionales. Hay aquí, asimismo, otras voces más radicales, como la del ex presidente Dimitri Medvediev, quien para las autoridades rusas manifiesta “sólo su punto de vista personal”, que utilizan las redes sociales para lanzar, muchas veces desde el anonimato, insultos y amenazas que no se corresponden con la política oficial del Kremlin. Esta vez Medvediev, que se desempeña como secretario adjunto del consejo de seguridad de Rusia, instancia degradada a honorífica desde que la encabeza el controvertido ex ministro de Defensa, Serguei Shoigu, no denostó a nadie y sólo recurrió al sarcasmo: “Trump lanzó un ultimato teatral al Kremlin. El mundo se estremeció, esperando las…

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Nuevo récord de drones y misiles rusos lanzados contra Ucrania

Volodymir Zelensky se reunió ayer con León XIV en la residencia papal de Castel Gandolfo, a quien agradeció la ayuda del Vaticano para que regresen a su país los niños ucranios que están en Rusia. Ambos sugirieron que la Santa Sede podría albergar conversaciones de paz. Foto Afp Rusia consiguió un nuevo récord al disparar, la madrugada de este miércoles, 728 drones y 16 misiles balísticos y de crucero contra diferentes regiones de Ucrania, el mayor ataque aéreo en un mismo día desde que comenzó la guerra en febrero de 2022, superando la anterior marca de 533 drones y 11 misiles balísticos registrada el viernes pasado. Coincidencia o no, el golpe se asestó poco después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump –tras afirmar que su homólogo ruso, Vladimir Putin, “dice muchas pendejadas (pronunció bullshit), es muy amable, pero no tiene ningún sentido (lo que dice)”–, anunció estar listo para reanudar el envío de armamento a Ucrania, al tiempo que sopesa aplicar severas sanciones contra los países que compren petróleo, gas y otras materias primas rusas. El vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, restó importancia a los insultos de Trump contra su jefe y dijo que se debieron al peculiar estilo de hablar del republicano y que Moscú confía en seguir nuestro diálogo con Washington. Peskov no quiso comentar la amenaza de Trump de bombardear esa mierda de Moscú, que sacó a la luz pública en un audio la cadena estadunidense CNN, supuestamente dicho por el republicano a sus inversores en plena campaña electoral. Esta vez la ciudad ucrania más afectada fue Lutsk, capital de la región de Volinia, fronteriza con Polonia. Según su alcalde, Igor Polischuk, los rusos lanzaron contra Lutsk 55 drones y cinco misiles, dos de ellos hipersónicos de emplazamiento marítimo Kinzhal (Puñal). Por fortuna, no tenemos información sobre ningún muerto, agregó. El presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, denunció el masivo ataque nocturno, calificándolo de demostrativo por producirse “justo cuando se han hecho tantos esfuerzos por lograr la paz, por establecer un alto el fuego, que Rusia –sin embargo– es la única que rechaza todo”. El bombardeo ruso también causó daños a lo largo y ancho de Ucrania: en Dnipro (este), Zhitomir (oeste), Kiev y Kirovogrado (centro), Nikolaiev (sur), Sumy (noreste), Járkov (este), Jmelnitsky (oeste), Cherkasi (centro) y Cherniguiv (norte). El ministerio de Defensa de Rusia confirmó los bombardeos y aseveró que el ataque con éxito se centró en infraestructuras de aeródromos militares de Ucrania. Sin datos sobre víctimas Las autoridades ucranias, alegando que aún no concluye el recuento de daños, hablan de edificios y empresas afectadas por impactos directos o fragmentos de artefactos derribados, pero no han ofrecido datos del presumible saldo de víctimas mortales y heridos, aunque se espera que sea mucho menor que en las semanas previas por dos razones: Rusia envía no sólo drones con carga explosiva, sino también, cada vez, un número indefinido de simuladores cuya única función es desgastar a la defensa antiaérea de Ucrania; y la segunda, que la fuerza aérea ucrania ha mejorado sus métodos para neutralizar ese tipo de ataques, usando más unidades móviles de proyectiles tierra-aire y drones propios para interceptar los de los rusos. Tanto Rusia como Ucrania están inmersos en una suerte de carrera para dilucidar quién fabrica más drones, que se convirtieron ya en signo diferencial de esta guerra. No hay datos verificables de ninguna de las partes, pero llama la atención que el comandante de las Fuerzas de Sistemas no Tripulados de Ucrania (rama encargada de la guerra de drones), Robert Brovdi, advirtió, el 4 de julio, que está cerca el día en que el ejército ruso pueda lanzar un ataque con mil drones. Mientras, de acuerdo con el reporte diario de la fuerza aérea de Ucrania, sus misiles, recursos de guerra electrónica, grupos móviles de proyectiles tierra-aire y aparatos aéreos no tripulados lograron neutralizar esta madrugada 718 artefactos de ataque enemigos, de los cuales se derribaron 303, así como 296 drones y siete misiles de crucero Iskander. A diferencia de su contraparte ucrania, que acentúa el total de artefactos disparados en su contra, el mando militar ruso lleva un tiempo dando a conocer sólo la cantidad de drones enemigos que derriba cada noche y no reporta ningún daño ocasionado por esas incursiones. Así, esta madrugada, la defensa antiaérea rusa derribó 86 aparatos aéreos no tripulados, seis de los cuales se dirigían a Moscú, de acuerdo con el alcalde de la capital rusa, Serguei Sobianin, y otros funcionarios. Una de las consecuencias de estos ataques es el caos que afecta a los aeropuertos de Moscú y San Petersburgo, sobre todo, que se ven obligados a cancelar o retrasar muchos vuelos cada día, generando aglomeraciones de pasajeros y pérdidas millonarias a las compañías aéreas. A veces los voceros oficiales rusos, por el contrario, se centran en un solo caso. A modo de ejemplo, la portavoz de la cancillería rusa, Maria Zajarova, exhortó este miércoles a todas las personas de buena voluntad en el mundo a condenar el acto terrorista del régimen de Kiev que ayer, en palabras del gobernador de Kursk, Aleksandr Jinshtein, “bombardeó deliberadamente una playa (de un lago o río, no lo precisó) de esa región colindante con Ucrania, hiriendo a un niño de cinco años que cubrió con su cuerpo a su madre. El menor falleció este miércoles cuando era trasladado en avión a un hospital de Moscú. Nota tomada de: La Jornada

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Trump y Putin hablan de la guerra de Ucrania, Casa Blanca dice conversaciones van bien

Los presidentes Donald Trump y Vladimir Putin en su encuentro que sostuvieron en Helsinki en 2018.foto: reuters  Ucrania ha acordado un alto el fuego en el mayor conflicto de Europa desde la Segunda Guerra Mundial, en el que cientos de miles de personas han muerto o resultado heridas. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par ruso, Vladimir Putin, discutieron el martes medidas para poner fin a la guerra de Ucrania, y la Casa Blanca dijo que su llamada telefónica fue bien. Trump espera convencer a Putin para que acepte un alto el fuego de 30 días propuesto por Estados Unidos y avanzar hacia un final permanente del conflicto de tres años. Un funcionario de la Casa Blanca dijo que los dos líderes habían estado hablando por teléfono desde las 14:00 GMT. «La llamada va bien y sigue en curso», escribió Dan Scavino, jefe de gabinete adjunto de la Casa Blanca, en un post en la plataforma de medios sociales X. No hubo comentarios inmediatos del Kremlin. Ucrania ha acordado un alto el fuego en el mayor conflicto de Europa desde la Segunda Guerra Mundial, en el que cientos de miles de personas han muerto o resultado heridas, millones han sido desplazadas y ciudades han quedado reducidas a escombros. Putin dijo la semana pasada que apoyaba en principio la propuesta de Washington de una tregua de 30 días, pero que sus fuerzas seguirían luchando hasta que se resolvieran varias condiciones cruciales. Trump espera lograr avances hacia un plan de paz a más largo plazo que, según ha insinuado, podría incluir concesiones territoriales por parte de Kiev y el control de la central nuclear ucraniana de Zaporiyia. Nota tomada de: El Economista

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¿Qué ocurre con el Ejército ucraniano en Kursk, Rusia?

El ejército ruso ha recuperado el control de varias ciudades de la región rusa de Kursk que estaban en manos de las fuerzas armadas ucranianas. Imagen: picture alliance/dpa/Russian Defence Ministry La situación de las tropas ucranianas en la región rusa de Kursk es cada vez más difícil. ¿Se están retirando completamente? ¿Cómo valoran los expertos el despliegue militar ucraniano en territorio ruso hasta el momento? En los últimos días, el Ejército ruso ha recuperado el control de varias ciudades de la región rusa de Kursk, que estaban en manos de las fuerzas armadas ucranianas desde agosto del año pasado. El Ministerio de Defensa ruso anunció este 13 de marzo que sus tropas también habían tomado el control de la ciudad de Sudzha. Ucrania aún no lo ha confirmado oficialmente. Según los medios de comunicación rusos, el presidente Vladimir Putin visitó recientemente uno de los puestos de mando de las tropas rusas en la región de Kursk. Allí apareció ante las cámaras con un traje de camuflaje militar, junto con el Jefe del Estado Mayor del ejército ruso, Valery Gerasimov. ¿Por qué se retira Ucrania? El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania, Oleksandr Sirski, explicó en la noche del 12 de marzo, que los combates continúan en los suburbios de Sudzha y en los alrededores de la región de Kursk. El Ejército ucraniano quiere «mantener la defensa mientras sea apropiado y necesario». Sirski también subrayó que la prioridad sigue siendo preservar la vida de los soldados ucranianos, por lo que las unidades «si es necesario, cambiarán a líneas de defensa más ventajosas». Ruslan Leviev, fundador de la organización independiente Conflict Intelligence Team (CIT), afirma en entrevista con DW que los militares ucranianos están abandonando la región de Kursk según lo previsto. También cree que la cúpula del Ejército quiere salvar la vida del mayor número posible de soldados. El activista de la oposición rusa no ve ninguna relación entre la retirada ucraniana y las últimas negociaciones entre Kiev y Washington. Sin embargo, no descarta que el cese temporal impuesto por EE. UU. al intercambio de inteligencia con Ucrania haya acelerado algo la retirada ucraniana en la región de Kursk. Donald Trump lo había impuesto tras una disputa con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en la Casa Blanca. Sin embargo, la retirada se esperaba desde diciembre, dice Leviev, cuando las tropas rusas atacaron los flancos de la cabeza de puente ucraniana en la región de Kursk desde ambos lados. Después de eso, apenas hubo oportunidades de suministrar munición a las tropas o de rescatar a los heridos, según el experto. ¿Sigue teniendo sentido una misión en territorio ruso? Serhiy Shurez, director de la consultora ucraniana Defense Express, también cree que los problemas logísticos del Ejército ucraniano y una considerable superioridad numérica de los militares rusos llevarán al Ejército ucraniano a retirarse de la región de Kursk. Según él, Rusia mantiene alrededor de 60.000 soldados en esta sección del frente. Las opiniones de los observadores occidentales difieren a la hora de valorar la operación Kursk de las fuerzas armadas ucranianas.Imagen: Russian Defence Ministry/REUTERS «El componente logístico es el talón de Aquiles. Si Ucrania se traslada a su territorio, mejorará la capacidad de defensa de sus brigadas», afirma Shurez. Según él, tampoco tiene ya sentido político que Kiev mantenga posiciones en la región de Kursk para utilizarlas en un posible intercambio territorial entre Ucrania y Rusia, porque Donald Trump ha ignorado por completo este componente para las negociaciones. «Ahora pasan a primer plano los objetivos militares, que ya se han alcanzado en gran medida: minimizar el riesgo para la región ucraniana de Sumy, desviar cierto número de tropas rusas de otras secciones del frente e infligirles el máximo daño», afirma el experto. Las opiniones de los observadores occidentales difieren a la hora de valorar la operación en Kursk de las fuerzas armadas ucranianas. Nico Lange, antiguo asesor del Ministerio de Defensa alemán, valoró la operación como un éxito en una entrevista con la cadena ZDF. «Desde la perspectiva ucraniana, una cosa está clara: mientras los combates se desarrollen en la región de Kursk, no tendrán lugar simultáneamente con estas fuerzas en Ucrania. Mientras los rusos utilicen su fuerza aérea para lanzar bombas planeadoras sobre sus pueblos, por ejemplo, estas bombas no caerán sobre las ciudades y pueblos ucranianos», afirma Lange. En su opinión, la operación de Kursk ha puesto de manifiesto la debilidad del Ejército ruso, que no ha logrado expulsar a las fuerzas ucranianas del territorio ruso en el menor tiempo posible, como exigía el Kremlin. ¿Fue la operación de Kursk un error de Ucrania? Sin embargo, otros expertos occidentales también critican la operación ucraniana en Kursk. La consideran un despilfarro de recursos. Rusia no trasladó sus tropas de otras partes del frente -por ejemplo, del Donbás- a Kursk, como esperaban los ucranianos, considera, por ejemplo, Marina Miron, del King’s College de Londres. La ocupación de territorios rusos perdió importancia para Ucrania cuando quedó claro que no lograría capturar objetivos de importancia estratégica como la central nuclear de Kursk. «Desde un punto de vista militar estratégico, fue una decisión desastrosa porque amplió la línea de contacto, y las fuerzas armadas ucranianas ya sufrían en ese momento falta de equipamiento y personal», critica Miron. Nota tomada de: DW

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Putin dice apoyar tregua con Ucrania, pero con matices

Vladimir Putin. Imagen: Maxim Shemetov/AFP El dirigente ruso preguntó quién va a controlar y verificar el cese de hostilidades y asegurarse de que las fuerzas ucranianas no se reagrupen. «No se entiende», apuntó. El líder ruso Vladimir Putin aseguró este jueves (13.03.2025) que está a favor de la tregua de 30 días en Ucrania, pero ve problemas en su aplicación y verificación, de lo que espera hablar con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. «Nosotros estamos a favor, pero hay inconvenientes», dijo Putin en una rueda de prensa en el Kremlin con su colega bielorruso, Alexander Lukashenko. Al hablar de los inconvenientes, se preguntó qué será de los soldados ucranianos que combaten aún en la región rusa de Kursk. «¿Todos los que están allí van a salir sin combatir? ¿Les debemos dejar marchar después de que hayan cometido numerosos crímenes contra la población civil? ¿O los dirigentes ucranianos les ordenarán deponer las armas y rendirse? ¿Cómo lo haremos? No se entiende», dijo. No se refirió a qué sucederá con los soldados rusos que están en territorio ucraniano, pero sí opinó sobre los dos mil kilómetros de frente, donde -aseguró- las tropas rusas avanzan en casi todos los sectores y tiene opciones de rodear a grandes unidades enemigas. «¿Cómo se van a utilizar esos 30 días? ¿Para que Ucrania continúe la movilización forzosa? ¿Para que allí desplieguen armas?», señaló. Prometedor, pero incompleto Putin, quien viajó la víspera a Kursk, también cuestionó quién se encargará del control y la verificación del cese de las hostilidades y de que el enemigo no lo aproveche para reagruparse. «¿Cómo se nos garantizará que nada de eso ocurrirá? ¿Cómo se organizará el control?», señaló. «Estamos de acuerdo con las propuestas para poner fin a las hostilidades, pero partimos de la base de que esta tregua debe conducir a una paz duradera y abordar las causas profundas de esta crisis», manifestó. «Puede ser que el presidente (Donald) Trump y yo lo hablemos por teléfono y lo discutamos juntos. Pero la idea en sí misma de poner fin al conflicto por medios pacíficos la apoyamos», señaló. También agradeció a Trump los esfuerzos para poner fin al conflicto en Ucrania, que el mismo Putin comenzó. «Me gustaría comenzar expresando mi gratitud al presidente de Estados Unidos, el señor Trump, por prestar tanta atención a la solución del problema de Ucrania”, dijo. El miércoles, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, había pedido a Moscú que aceptara la tregua «sin condiciones”. Trump, en tanto, dijo tras conocerse las palabras de Putin que se trataba de declaraciones «prometedoras”, pero «no completas”. Nota tomada de: DW

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Funcionarios de EU y Rusia se reunirán en Arabia para «restablecer» relaciones

Esta combinación de imágenes creada el 17 de febrero de 2025 muestra, de izq. a der., al secretario de Estado de los EE. UU., Marco Rubio, en la Ciudad de Guatemala el 5 de febrero de 2025 y al ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, en Moscú, el 12 de febrero de 2025. Foto Afp Los máximos responsables diplomáticos de Rusia y Estados Unidos se reunirán el martes en Arabia Saudita para «restablecer» las relaciones entre ambos países, preparar las negociaciones sobre Ucrania y planificar un posible encuentro entre Vladimir Putin y Donald Trump. Washington envió a su secretario de Estado, Marco Rubio, que llegó el lunes a Arabia Saudita; y Moscú, a dos experimentados negociadores: el canciller Serguéi Lavrov y el consejo diplomático del Kremlin Yuri Ushakov. Ambos debían llegar este lunes a Riad. Rubio se reunió este lunes con el príncipe heredero saudita, Mohamed bin Salmán, con quien debía hablar sobre todo acerca de la situación en la Franja de Gaza, indicó una fuente de su entorno. En la reunión del martes, Rubio estará acompañado del consejero de Seguridad Nacional, Mike Waltz, y del enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff. Las relaciones entre Estados Unidos y Rusia están prácticamente congeladas desde hace casi tres años. El encuentro se producirá a pocos días del tercer aniversario de la invasión rusa de Ucrania, y estuvo alentado por una llamada telefónica del presidente estadunidense, Donald Trump, a su homólogo ruso, Vladimir Putin la semana pasada. – No es una «negociación» – Sin embargo, el conflicto en Ucrania no será más que uno de los diferentes puntos de la agenda de la reunión de Riad, a la que, de momento, no fueron invitados ni Ucrania ni los europeos. Estados Unidos no ve la reunión del martes como el inicio de una «negociación» sobre Ucrania, sino más bien como un seguimiento de la conversación telefónica entre Putin y Trump, apuntó este lunes el Departamento de Estado estadunidense. Según el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, la reunión «estará principalmente dedicada a restablecer el conjunto de las relaciones ruso-estadunidenses». «También estará dedicada a preparar posibles negociaciones sobre una resolución ucraniana y la organización de un encuentro entre los dos presidentes», Putin y Trump, agregó. Oriente Medio también podría colarse en las conversaciones, añadió Peskov. Rusia, que rivaliza con Estados Unidos en la región, vio cómo sus aliados Irán y Bashar al Asad en Siria encajaban fracasos en los últimos meses. «Putin y Trump estuvieron de acuerdo en la necesidad de dejar atrás [unas] relaciones absolutamente anormales. Los presidentes decidieron que se debía retomar el diálogo», explicó Lavrov. Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, viajará el miércoles Arabia Saudita, dijo a AFP su portavoz. Según Zelenski, citado por la agencia Interfax-Ukraine, su gobierno no fue informado oficialmente de la reunión de Riad entre Rusia y Estados Unidos. El mandatario advirtió que Ucrania «no reconocerá» ningún acuerdo sobre su futuro que sea alcanzado sin su participación. Asimismo, instó a los europeos a «actuar» para evitar un acuerdo forjado por Washington «a espaldas» de Ucrania y de Europa, y propuso crear unas «fuerzas armadas de Europa». – Exigencias de Moscú – La decisión de Trump de llamar a Putin la semana pasada y proclamar que se abrían negociaciones para poner fin a la guerra causó malestar en Europa y en el gobierno ucraniano. Esta iniciativa hace temer a Kiev que Estados Unidos deje desamparada a Ucrania, siendo incierta la manera en que Kiev participaría en estas negociaciones. Las potencias europeas, que quedaron al margen de las conversaciones entre Rusia y Estados Unidos, se reúnen este lunes en París con el objetivo de definir una respuesta común para garantizar la seguridad del Viejo Continente. Según Lavrov, los dirigentes europeos no tienen cabida en futuras negociaciones porque buscan «continuar la guerra» en Ucrania. En cualquier caso, Marco Rubio señaló el domingo que «un proceso hacia la paz no es cuestión de una reunión» y apuntó que, cuando empiecen las «verdaderas negociaciones», Ucrania debería «estar implicada». El Kremlin, en tanto, declaró hace unos días que, si se produjeran conversaciones sobre el futuro de Ucrania, Kiev participaría «de una forma u otra». Putin reclama que Ucrania ceda cuatro regiones del este y del sur de su territorio, además de la península de Crimea, que Moscú se anexionó en 2014, y que renuncie a incorporarse a la OTAN. Unas condiciones que Kiev rechaza tajantemente. Además, Rusia quiere que Washington se comprometa a que ningún país de la extinta Unión Soviética pueda entrar en la OTAN. Moscú también pide que esa organización retire sus tropas y armamento de los Estados que se adhirieron a ella después de mayo de 1997, lo que incluye a los países bálticos y Polonia, fronterizos con Rusia; Rumania y Bulgaria, en la costa del mar Negro. Tanto la OTAN como Estados Unidos rechazaron esas exigencias en enero de 2022, y un mes después, Moscú invadió Ucrania. Nota tomada de: La Jornada

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Trump anuncia acuerdo con Putin para negociar fin de la guerra en Ucrania

Trump. El mandatario. Foto: AP / Evan Vucci Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, anunció que conversó telefónicamente con su homólogo ruso, Vladimir Putin, y que se invitaron mutuamente para visitar Moscú y Washington, al tiempo de hablar sobre ponerle fin a la guerra entre Rusia y Ucrania. “Hablamos sobre la fortaleza de nuestras respectivas naciones y de los grandes beneficios que brindará el trabajar juntos algún día”, indicó el presidente de Estados Unidos por medio de un anuncio que colocó en su red social Truth Social. “Acordamos trabajar juntos, de manera muy cercana, incluyendo una visita a cada una de nuestras naciones, también acordamos comenzar inmediatamente por medio de nuestros equipos y comenzaremos llamándole al presidente (Volodimir) Zelenski para informarle de la conversación” agregó Trump. Esta es la primera vez que el mandatario estadunidense anuncia de manera oficial que conversó con Putin, aunque se había filtrado a medios de comunicación que como presidente electo también había hablado con su contraparte ruso. “Tuvimos una larga y productiva conversación”, insistió Trump, quien ha presumido que él puede resolver rápidamente el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. La Oficina de Comunicaciones de la Casa Blanca confirmó que por instrucciones de Trump, se iniciará el proceso de negociación con Moscú, primero sobre un plan para poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania y luego, respecto a la visita reciproca que acordaron. La presencia de Putin en Washington sería un paso relevante para restablecer las relación entre las dos naciones, Trump siempre ha dicho que se lleva muy bien con el mandatario ruso con quien se reunió la última vez en Helsinki, Finlandia en el mes de julio de 2018. En paralelo, Trump sostiene que subsidiar militarmente a Ucrania en su guerra con Rusia le sale muy caro a los estadunidenses, por lo que se declara partidario de un acuerdo entre Putin y Zelenski, argumentado que solamente con su inmediación se puede concretar la paz. Nota tomada de: Proceso

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Putin ordena “producción en serie” de misiles hipersónicos “Oreshnik”; sistemas de defensa están listos para ser utilizados, afirma

En la imagen, Putin examinando el colisionador NICA durante una visita al Instituto Central de Investigación de Dubná el pasado 13 de junio. Foto: EFE El misil disparado el jueves fue probado “con éxito”, afirmó el mandatario ruso El presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó la “producción en serie” de misiles hipersónicos “Oreshnik” y dijo que los continuará probando. El misil disparado el jueves fue probado “con éxito”, afirmó Putin, al añadir que ningún otro país posee un arma como ésta. En una reunión con los líderes de defensa y miembros de su Consejo de Seguridad, mencionó que el desarrollo del nuevo sistema de misiles es vital “a medida que enfrentamos nuevas amenazas”. El sistema ruso de misiles tierra-aire de medio alcance Buk-M3 rueda por la Plaza Roja durante el desfile militar del Día de la Victoria en Moscú. FOTO: MAXIM SHIPENKOV. EFE El líder ruso también afirmó que el misil no puede ser interceptado y que “tenemos un stock de tales sistemas listos para ser utilizados”. Nota tomada de: El Universal

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